Comparación entre un espacio de trabajo desordenado y otro ordenado, mostrando cómo el orden favorece la concentración, el bienestar emocional y la salud mental
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Tu entorno es el reflejo de tu mente

Introducción: El peso invisible de lo que nos rodea

¿Alguna vez ha cruzado el umbral de su hogar después de una jornada agotadora solo para sentir que la tensión aumenta en lugar de disiparse? Esa sensación de agobio no es una debilidad de carácter ni falta de disciplina; es una respuesta neurofisiológica a su entorno. La pandemia de COVID-19 marcó un punto de inflexión en nuestra relación con el espacio: estudios longitudinales revelan que las tasas de ansiedad y depresión aumentaron entre un 25% y 30% a nivel global, lo que la OMS ha denominado una «segunda pandemia» de salud mental. *

En este contexto, el «impulso de primavera» que nos invita a renovar y limpiar, no es solo un hábito estético, sino una necesidad biológica de autorregulación. Desde la perspectiva de psicólogos y consultores en neuroarquitectura, el entorno funciona simultáneamente como un espejo de nuestra psiquis y como un motor de nuestro bienestar. Si su casa se percibe como un «proyecto sin terminar», su cerebro lo procesará como una carga cognitiva constante.

La biología del caos: Cortisol y el hogar estresante

La ciencia aplicada nos permite hoy medir con precisión el impacto del desorden. Investigadores de la UCLA, en un estudio pionero con 60 parejas de doble ingreso, analizaron cómo el lenguaje utilizado para describir el hogar correlacionaba con la salud física. Aquellas mujeres que describían sus casas como desordenadas o llenas de tareas inconclusas presentaban pendientes diurnas de cortisol «planas».

En un sistema endocrino saludable, el cortisol debe ser alto al despertar y caer drásticamente hacia la noche. Un patrón plano indica una desregulación crónica, asociada a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y trastornos del sueño. Además, el estudio de Saxbe & Repetti confirmó que una puntuación alta en «hogar estresante» se correlaciona con un incremento del estado de ánimo depresivo a lo largo del día.

«El desorden físico me afecta de la misma manera que el desorden verbal le afecta a un filósofo que elige cuidadosamente sus palabras». — Suzie Pileggi Pawelski.

Un entorno caótico no es un escenario pasivo; es un estresor físico que mantiene la amígdala en un estado de alerta imperceptible pero agotador.

Mentes claras, enfoque total: El estado de «Flujo»

El orden es el sustrato necesario para alcanzar el «Flujo» (flow), concepto desarrollado por Mihaly Csikszentmihalyi. Para que el cerebro entre en este estado de absorción total y alto rendimiento, requiere eliminar la competencia por la atención sensorial. El desorden visual —pilas de papeles, objetos fuera de lugar o múltiples ventanas abiertas en el ordenador— satura nuestra capacidad de procesamiento.

El desorden es considerado un «agresor silencioso» que roba energía mental y distrae al cerebro con tareas pendientes visuales. De hecho, investigaciones sugieren que un alto porcentaje de personas con estrés crónico también suelen tener sus espacios desorganizados.

Desde la psicología positiva, se sabe que un entorno organizado genera beneficios cognitivos inmediatos:

  • Reducción del estrés y la ansiedad: El desorden constante provoca que el cerebro se sienta abrumado, generando sensación de falta de control
  • Mayor concentración y productividad: Incremento del 20% al reducir distractores visuales, permitiendo al cerebro enfocarse mejor en tareas específicas.
  • Mayor autoestima y satisfacción laboral: Mantener el orden se asocia con una mayor autodisciplina y satisfacción personal, mejorando en un 15% la percepción del éxito personal.
  • Claridad decisional: Alivio de la «parálisis por análisis» al reducir el exceso de estímulos irrelevantes.
  • Mejora del descanso y estado de ánimo: Un hogar ordenado genera una sensación de paz y armonía, lo que facilita el descanso y mejora el estado de ánimo.
  • Salud física: El orden ayuda a disminuir el «ruido visual», lo que puede reducir tensiones físicas

Neuroarquitectura: Diseñando para el florecimiento humano

La neuroarquitectura nos enseña que el cerebro no solo habita el espacio, sino que lo procesa a través de células especializadas en el hipocampo, conocidas como células de lugar (place cells) y células de rejilla (grid cells). Estas neuronas vinculan directamente la geometría del entorno con nuestros sistemas de memoria y navegación emocional.

Mediante resonancia magnética funcional (fMRI), se ha descubierto que:

  • Formas orgánicas y texturas naturales: Activan la Default Mode Network (DMN), red esencial para la introspección, la creatividad y la reflexión interna.
  • Ángulos cerrados y patrones monótonos: sobreestimulan la amígdala, disparando respuestas de estrés y apatía.
  • Diseño Biofílico: La integración de elementos naturales y luz solar reduce los niveles de cortisol en un 15% y mejora la función cognitiva entre un 8% y 10%.

Un factor crítico es la iluminación: mientras que la luz natural regula los ritmos circadianos y activa la corteza prefrontal medial (asociada al bienestar), una iluminación deficiente o artificial inadecuada es procesada por el cerebro como una amenaza persistente.

El desorden es considerado un «agresor silencioso» que roba energía mental y distrae al cerebro con pendientes visuales. De hecho, investigaciones sugieren que un alto porcentaje de personas con estrés crónico también suelen tener sus espacios desorganizados.

El desorden digital: La fatiga detrás de la pantalla

Se ha observado que el caos digital genera una sobrecarga sensorial idéntica al desorden físico. La «fatiga digital» y el fenómeno del «Zoom fatigue» resultan de una sobreexposición tecnológica que agota nuestros recursos de atención dividida. Esta «infoxicación» o exceso de información impide la autorregulación emocional, derivando en irritabilidad e insomnio.

Para recuperar el equilibrio, es imperativo establecer una higiene digital rigurosa:

Pasos para una higiene digital inmediata
  1. Regla 20-20-20: Cada 20 minutos, desvíe la mirada de la pantalla hacia un objeto a 6 metros (20 pies) durante 20 segundos para relajar el sistema visual.
  2. Zonas de Silencio Tecnológico: Declare dormitorios y mesas de comedor como áreas libres de dispositivos para permitir la conexión humana real.
  3. Gestión de Notificaciones: Silencie alertas no esenciales para proteger su corteza prefrontal de interrupciones constantes.

Vivir mejor juntos: El orden como facilitador social

Bajo el modelo PERMA, las relaciones son el pilar del florecimiento. Sin embargo, el exceso de posesiones genera lo que el psicólogo Joseph Ferrari identifica como una parálisis que agota la energía necesaria para la convivencia. El desorden actúa como un estresor físico que nos empuja a reaccionar con crítica en lugar de compasión.

Simplificar el entorno libera espacio emocional. Al soltar objetos innecesarios, también practicamos el arte de soltar quejas y rencores. Menos objetos significan menos decisiones triviales, mitigando la «paradoja de la elección» y permitiéndonos invertir nuestro tiempo en lo que realmente importa: la conexión con los demás.

De la teoría a la acción: El poder de los pequeños logros

El cambio no requiere una reforma estructural inmediata. En la práctica, se recomienda la estrategia de los «pequeños logros» para vencer la procrastinación. Comience por un solo cajón o el bolso de mano; la satisfacción de ese micro-objetivo activará el circuito de recompensa dopaminérgico, impulsándolo a seguir.

Pequeñas acciones, como hacer la cama, mantener el escritorio despejado o limpiar tras cocinar, son suficientes para empezar a mejorar la salud mental.

Una técnica eficaz es el «Plazo Social». Suzie Pileggi narra cómo, durante sus años en Nueva York, utilizaba las invitaciones a amigos como un catalizador para organizar su espacio. La motivación de compartir un ambiente calmado y estético con seres queridos transforma la tarea de ordenar en un acto de generosidad y autocuidado, culminando en la gratificación de una conexión social sin la interferencia del caos.

Conclusión: Una pregunta para su almohada

La arquitectura y la psicología deben converger para proteger nuestra salud mental. La evidencia es contundente: un meta-análisis de 127 estudios confirma que los entornos diseñados con base científica reducen los síntomas de ansiedad en un 40%. En entornos clínicos, el uso de jardines terapéuticos e iluminación circadiana ha logrado reducir el uso de analgésicos en un 23% y acelerar la recuperación en un 18%.

Esta noche, cuando se disponga a descansar, observe su entorno con una mirada clínica y compasiva. Reflexione: ¿El espacio que le rodea en este momento está diseñado para que usted florezca, o es una estructura que le está marchitando silenciosamente?

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    Qué son las enfermedades profesionales?

    Qué son las Enfermedades Profesionales?

    A casi 20 años de la promulgación de la Ley de Riesgos del Trabajo (Ley 24.557) en Argentina, comprender qué son las enfermedades profesionales es fundamental para interpretar correctamente esta normativa. Esto cobra especial importancia tanto para trabajadores como para empleadores, profesionales de la salud laboral, abogados y todos aquellos involucrados en el sistema de prevención y reparación de daños laborales.

    ¿Cómo define la OIT a las enfermedades profesionales?

    La Organización Internacional del Trabajo (OIT) define a la enfermedad profesional como aquella contraída a causa de la exposición a factores de riesgo en el trabajo. Esta definición, basada en el Protocolo de 2002 del Convenio sobre Seguridad y Salud de los Trabajadores (1981), resalta dos aspectos clave:

    • Existe una relación causal comprobable entre el entorno laboral y la enfermedad.
    • La enfermedad ocurre con mayor frecuencia en los trabajadores expuestos que en la población general.

    Ejemplo práctico

    Un trabajador expuesto al plomo que desarrolla saturnismo tiene una alta probabilidad de estar padeciendo una enfermedad profesional. En este caso, la ART (Aseguradora de Riesgos del Trabajo) debe brindarle asistencia médica y, de ser necesario, indemnización.

    En cambio, si una persona no expuesta al plomo desarrolla la misma enfermedad, esta no será considerada laboral y será cubierta por su obra social como una enfermedad común.

    Rx Tórax Normal
Rx Tórax Neumoconiosis
    Neumoconiosis de los trabajadores del carbón

    Otras definiciones relevantes

    El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo de España define la enfermedad profesional como un deterioro lento y progresivo de la salud, resultado de una exposición crónica a condiciones adversas en el entorno laboral. Estas condiciones pueden ser de origen químico, biológico, físico, mecánico o ergonómico.

    En Chile, la ley considera enfermedad profesional a la que deriva directamente del trabajo realizado, siempre que exista relación causal con la patología que cause incapacidad o muerte.

    ¿Qué dice la Ley Argentina?

    La Ley 24.557 establece, en su artículo 6°, que se consideran enfermedades profesionales:

    • Las incluidas en el listado oficial del Decreto 658/96, donde se identifican los agentes de riesgo, cuadros clínicos, tipos de exposición y actividades laborales vinculadas.
    • Las que, aunque no estén listadas, la Comisión Médica Central determine como directamente provocadas por el trabajo.

    Esto significa que, salvo casos excepcionales, solo se reconocen enfermedades profesionales aquellas incluidas en el listado oficial.

    Clasificación de contingencias laborales

    La normativa argentina diferencia tres tipos de situaciones que pueden afectar la salud del trabajador:

    1. Enfermedades Profesionales

    Son aquellas directamente causadas por la actividad laboral y reconocidas oficialmente en el listado. Implican la exposición a un agente de riesgo específico y una relación causal con la enfermedad.

    2. Accidentes de Trabajo

    Son hechos súbitos y violentos ocurridos en el lugar de trabajo o durante el trayecto desde o hacia el mismo (accidentes “in itinere”).

    3. Enfermedades Inculpables

    Son enfermedades comunes que no guardan relación con el trabajo, como la diabetes, hipertensión o artrosis. Su tratamiento está a cargo del sistema de salud general, no de la ART.

    ¿Cuáles son los agentes de riesgo laborales?

    El listado oficial de enfermedades profesionales incluye agentes:

    • Físicos (ruido, vibraciones, radiaciones)
    • Químicos (plomo, solventes, pesticidas)
    • Biológicos (virus, bacterias, hongos)
    • Ergonómicos (malas posturas, esfuerzos repetitivos)

    La exposición a estos factores debe ser comprobada para considerar la enfermedad como laboral.

    Fisuras del sistema legal argentino

    A pesar del marco legal, existen lagunas e ineficiencias en la aplicación de la ley. Una de ellas es la falta de actualización por parte del sistema judicial, que en muchos casos sigue utilizando expresiones como “enfermedad accidente”, un término obsoleto.

    Además, el compromiso institucional para capacitar a jueces, peritos y personal técnico ha sido limitado. Esta falta de claridad y uniformidad ha favorecido la proliferación de litigios laborales.

    Conclusión: la importancia de conocer y aplicar bien la ley

    La correcta comprensión de qué es una enfermedad profesional es clave para proteger la salud de los trabajadores y evitar conflictos legales innecesarios. Para lograrlo, es necesario:

    • Capacitación continua del personal involucrado.
    • Compromiso con la correcta aplicación de la ley.
    • Apego a los criterios médico-legales basados en evidencia.

    Las enfermedades profesionales no deben ser motivo de disputa judicial, sino de prevención, diagnóstico temprano y tratamiento adecuado.

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    Encefalopatía Traumática Crónica en Atletas Jóvenes: Alerta sobre los Riesgos de los Deportes de Contacto

    Los deportes de contacto han ganado popularidad entre los jóvenes, pero también han despertado preocupación médica por los efectos de los impactos repetitivos en la cabeza. Un nuevo estudio de la Universidad de Boston, publicado en JAMA Neurology, analiza los hallazgos neuropatológicos y clínicos en 152 atletas fallecidos menores de 30 años, revelando que un número significativo presentaba signos de encefalopatía traumática crónica (CTE), una enfermedad cerebral degenerativa asociada al trauma repetitivo.

    ¿Qué es la Encefalopatía Traumática Crónica (CTE)?

    La CTE es una enfermedad neurodegenerativa progresiva asociada a la acumulación anormal de proteína tau en el cerebro, provocada por impactos repetitivos en la cabeza (RHI, por sus siglas en inglés). Aunque se ha documentado principalmente en jugadores profesionales de fútbol americano, también afecta a deportistas jóvenes y amateurs.

    Hallazgos Principales del Estudio

    • De los 152 atletas jóvenes fallecidos, el 41,4 % (63 casos) fueron diagnosticados con CTE.
    • En el 95 % de los casos, se trató de CTE leve (estadios I y II).
    • Los hallazgos anatómicos frecuentes incluyeron:
      • Agrandamiento ventricular
      • Cavum septum pellucidum (espacio anómalo entre los hemisferios cerebrales)
      • Muescas talámicas
      • Presencia de macrófagos con pigmento en la sustancia blanca frontal

    Perfil de los Atletas Afectados

    • La edad promedio al morir fue de 23 años, y el 93 % eran hombres.
    • La mayoría practicaba deportes de contacto a nivel amateur: fútbol americano, hockey sobre hielo, rugby, lucha libre y fútbol.
    • Se observó una mayor duración de carrera deportiva en aquellos que desarrollaron CTE.
    • Una mujer con CTE jugaba fútbol universitario.

    Síntomas y Causas de Muerte

    Los síntomas más frecuentes en estos jóvenes incluían:

    • Trastornos cognitivos
    • Alteraciones del estado de ánimo
    • Conductas impulsivas y desregulación emocional

    La causa más común de muerte fue el suicidio, seguido por sobredosis no intencionales, sin diferencias significativas en función de la presencia de CTE.

    Relevancia Clínica

    Los resultados subrayan la presencia de daño cerebral temprano en jóvenes deportistas expuestos a impactos repetitivos, incluso en ausencia de diagnóstico formal de CTE. La sintomatología sugiere causas multifactoriales, lo que demanda mayor investigación.

    ¿Qué Implican Estos Hallazgos?

    Este estudio representa el mayor análisis hasta la fecha de atletas jóvenes fallecidos por causas asociadas o no al deporte. Su importancia radica en:

    • Revelar que el riesgo cerebral existe incluso a nivel amateur
    • Detectar daños estructurales y clínicos desde edades muy tempranas
    • Impulsar la prevención, educación y monitoreo médico en deportes juveniles

    Conclusión

  • Ensayo sobre la ceguera

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    Salud mental y daño psíquico en Argentina: evaluación médica y valor legal

    Introducción

    La salud mental ha adquirido un rol central en la medicina y en el ámbito legal en Argentina. Cada vez más casos judiciales, laborales y civiles requieren evaluar el impacto psíquico de una persona tras situaciones traumáticas, laborales o sociales.

    El daño psíquico no solo tiene implicancias clínicas, sino también legales y económicas. Su correcta evaluación puede determinar incapacidades laborales, indemnizaciones y decisiones judiciales.

    En esta guía completa vas a entender cómo se evalúa el daño psíquico, qué criterios se utilizan y cuáles son los errores más frecuentes en la práctica médico-legal.

    ¿Qué es el daño psíquico?

    El daño psíquico es la alteración de las funciones mentales de una persona como consecuencia de un hecho traumático o situación sostenida en el tiempo.

    Puede manifestarse como:

    • Ansiedad
    • Depresión
    • Trastornos adaptativos
    • Alteraciones conductuales
    • Deterioro funcional

    No todo malestar emocional constituye daño psíquico. Debe existir una alteración clínicamente evaluable y con impacto funcional.

    Diferencia entre malestar emocional y daño psíquico

    Uno de los errores más frecuentes en pericias médicas es confundir reacciones normales con patología.

    El daño psíquico implica:

    • Persistencia en el tiempo
    • Intensidad significativa
    • Repercusión en la vida diaria
    • Evidencia clínica objetiva

    Este tipo de errores se analizan en: Errores en pericia médica en Argentina: los 10 fallos que pueden invalidar un informe

    Importancia en l

    +a evaluación médico-legal en Argentina

    La evaluación del daño psíquico es fundamental en:

    • Juicios laborales
    • Accidentes de trabajo
    • Violencia laboral
    • Conflictos civiles
    • Restricción de la capacidad jurídica

    Debe integrarse dentro de la evaluación médico-legal de la incapacidad laboral en Argentina.


    ¿Cómo se evalúa el daño psíquico?

    La evaluación médico-legal incluye:

    • Entrevista clínica
    • Evaluación psicopatológica
    • Tests psicológicos (cuando corresponde)
    • Análisis de antecedentes e historia clínica
    • Evaluación del impacto funcional

    El objetivo no es solo diagnosticar, sino determinar el grado de afectación y su repercusión legal.


    Relación con la incapacidad laboral

    El daño psíquico puede generar incapacidad laboral cuando:

    • Afecta el desempeño habitual
    • Impide la adaptación al entorno laboral
    • Genera limitaciones funcionales reales

    👉 Ver: Evaluación médico-legal de la incapacidad laboral en Argentina


    Trastornos frecuentes en el ámbito pericial

    En la práctica médico-legal en Argentina, los cuadros más frecuentes incluyen:

    • Trastornos de ansiedad
    • Depresión
    • Burnout laboral
    • Trastornos por estrés
    • Conductas adictivas

    Ver: Ludopatía en niños y adolescentes
    Ver: Trastorno de acaparamiento


    Daño psíquico y dictamen médico pericial

    El dictamen pericial debe establecer:

    • Diagnóstico claro
    • Relación causal
    • Grado de afectación
    • Impacto funcional
    • Conclusión fundamentada

    👉 Ver: ¿Qué es un dictamen médico pericial en Argentina?


    Errores frecuentes en la evaluación del daño psíquico

    Algunos de los más comunes:

    • Diagnósticos sin evidencia suficiente
    • Exageración o minimización del daño
    • Falta de evaluación funcional
    • Confusión entre síntomas y trastornos

    Ver: Errores en pericia médica en Argentina


    Rol de la auditoría médica

    La auditoría médica permite:

    • Validar diagnósticos
    • Revisar informes periciales
    • Detectar inconsistencias
    • Mejorar la calidad de la evaluación

    Ver: Auditoría médica


    Marco legal y bioético en Argentina

    La evaluación del daño psíquico debe respetar:

    • Derechos humanos
    • Principios de bioética
    • Normativa legal vigente

    Ver: Derechos humanos y medicina legal
    Bioética en salud


    Casos frecuentes en la práctica

    Algunos ejemplos comunes incluyen:

    • Estrés laboral crónico
    • Conflictos laborales prolongados
    • Situaciones traumáticas
    • Procesos judiciales con impacto emocional

    Cada caso requiere una evaluación individual y fundamentada.


    ¿Cuándo solicitar una evaluación de daño psíquico?

    Se recomienda cuando:

    • Existen síntomas persistentes
    • Hay impacto en la vida laboral
    • Se inicia un reclamo legal
    • Se cuestiona un diagnóstico previo

    Una evaluación temprana puede evitar errores y mejorar resultados legales.


    Preguntas frecuentes (FAQ)

    ¿Qué se considera daño psíquico en Argentina?

    Se considera daño psíquico a una alteración de las funciones mentales que presenta una persona como consecuencia de un hecho traumático, laboral o personal, con impacto en su vida cotidiana y funcionamiento. Para que tenga relevancia médico-legal, debe ser evaluable clínicamente, persistente en el tiempo y con repercusión funcional objetiva.

    ¿El daño psíquico genera incapacidad laboral?

    Sí, el daño psíquico puede generar incapacidad laboral cuando afecta de manera significativa la capacidad de una persona para desempeñar su trabajo habitual. Esto ocurre, por ejemplo, en casos de ansiedad severa, depresión o trastornos adaptativos que interfieren con el rendimiento laboral. Su determinación requiere una adecuada evaluación médico-legal.

    ¿Cómo se evalúa el daño psíquico en una pericia médica?

    La evaluación del daño psíquico en una pericia médica incluye entrevista clínica, análisis psicopatológico, revisión de antecedentes, evaluación del impacto funcional y, en algunos casos, la aplicación de tests psicológicos. El objetivo es determinar la existencia del daño, su gravedad, su relación causal y su repercusión en la vida laboral y social.


    ¿Se puede indemnizar el daño psicológico?

    Sí, el daño psicológico o psíquico puede ser indemnizado en Argentina cuando se demuestra su existencia, su relación con un hecho determinado (laboral, accidente o situación traumática) y su impacto en la persona. Es frecuente en juicios laborales, civiles y en reclamos por accidentes de trabajo.


    ¿Qué diferencia hay entre estrés y daño psíquico?

    El estrés es una respuesta normal del organismo frente a situaciones exigentes y puede ser transitorio. En cambio, el daño psíquico implica una alteración más profunda, persistente y con impacto funcional, que puede constituir un trastorno clínico evaluable y con relevancia médico-legal.


    Conclusión

    El daño psíquico es un aspecto clave en la medicina legal moderna. Su correcta evaluación permite determinar incapacidades, evitar errores periciales y garantizar decisiones justas.


    Asesoramiento médico-legal

    Si necesitas una evaluación de daño psíquico, revisión de un informe pericial o asesoramiento médico-legal, puedes solicitar atención profesional.

    Contáctanos:

    Una correcta valoración puede marcar la diferencia en un proceso laboral o judicial.


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    Riesgo judicial en el Fuero Laboral: Definición. Grietas del sistema

    En el contexto de la justicia laboral de Argentina, se entiende por riesgo judicial a la contingencia derivada de decisiones judiciales adversas para las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART) o empleadores, incluso en aquellos casos en los que las demandas promovidas por los trabajadores carecen de sustento médico, legal o fáctico verificable.

    Este riesgo se ve incrementado cuando se judicializan patologías que:

    • No cumplen con los criterios clínicos, diagnósticos o epidemiológicos reconocidos para ser consideradas enfermedades profesionales o accidentes laborales.
    • No presentan nexo de causalidad laboral demostrable.
    • Han sido previamente rechazadas por las comisiones médicas conforme a la normativa vigente, y aun así obtienen fallos favorables en sede judicial.

    Entre los factores que agravan este tipo de riesgo se incluyen:

    • La utilización de pericias médicas con escasa fundamentación científica o deficiente imparcialidad.
    • La ausencia de mecanismos eficaces de control y sanción frente a la litigación temeraria o fraudulenta.
    • La existencia de incentivos económicos y profesionales para fomentar la litigiosidad, por parte de ciertos actores del sistema.

    El riesgo judicial, en este sentido, representa una amenaza a la sostenibilidad técnica, económica y actuarial del sistema de riesgos del trabajo, afectando la equidad, la previsibilidad y la seguridad jurídica del régimen. Asimismo, genera un efecto multiplicador que distorsiona el verdadero objeto del sistema: la reparación pronta y justa de los daños laborales reales.

    Jurisprudencia Relevante

    1. Rechazo de Patologías Preexistentes: La Sala Laboral del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba revocó una sentencia que admitía una demanda por enfermedades preexistentes al ingreso de la trabajadora, destacando que las patologías reclamadas eran anteriores y habían sido aceptadas por la accionante en el examen preocupacional.
    2. Incongruencias en el Relato del Accidente: El mismo tribunal confirmó el rechazo de una demanda al no comprobarse la existencia de un accidente de trabajo, debido a las graves incongruencias entre el relato de los hechos y las patologías denunciadas. escuelajudicial.justiciacordoba.gob.ar
    3. Enfermedades No Listadas y Maltrato Laboral: En el caso «E. D. H. c/ Asociart ART S.A.», la Cámara del Trabajo de Mendoza admitió una demanda contra una ART al comprobarse que la diabetes padecida por el actor tuvo relación de causalidad con el ejercicio abusivo del ius variandi y los malos tratos proferidos por sus superiores.
    4. Consideración de Infarto como Accidente de Trabajo: La Sala Laboral del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba condenó a la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) por las consecuencias sufridas por uno de sus trabajadores a raíz de un infarto agudo de miocardio mientras prestaba tareas, y revocó así la resolución que no lo había considerado un accidente de trabajo. Comercio y Justicia

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