Aula con bancos vacío y en el pizarrón escrito "Escuela cerrada por pandemia"
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Cierre de escuelas por la pandemia: riesgos y oportunidades

COVID-19 y los niños: más allá del impacto clínico, una amenaza silenciosa

La pandemia por COVID-19, causada por el SARS-CoV-2, ha transformado la vida cotidiana en todo el planeta. Hasta el 6 de abril de 2020, la enfermedad se había extendido a más de 210 países y territorios, con más de 1,2 millones de casos y 67.594 muertes reportadas. En respuesta, la mayoría de los gobiernos implementaron medidas de distanciamiento social con el objetivo de frenar la propagación del virus y minimizar su impacto sanitario.

Uno de los cambios más significativos fue el cierre masivo de escuelas: 188 países interrumpieron la educación presencial, dejando a más de 1.500 millones de estudiantes fuera del aula. Sin embargo, la evidencia científica sugiere que esta medida, si bien preventiva, tiene beneficios limitados frente a los costos sociales, educativos y emocionales que genera.

¿Sirve cerrar las escuelas para frenar el virus?

Un modelo realizado por Ferguson y su equipo en el Reino Unido estimó que el cierre de escuelas reduciría la mortalidad por COVID-19 en apenas un 2–4%. Esta cifra cobra aún más relevancia si consideramos que, a diferencia de lo que sucedió durante la pandemia de gripe H1N1 en 2009, el coronavirus afecta en menor medida a niños y adolescentes, quienes en su mayoría cursan la infección de manera leve o asintomática.

Una revisión sistemática publicada el 6 de abril de 2020 por Russell Viner y colaboradores, que analizó 16 estudios sobre cierres escolares en China, Hong Kong y Singapur, concluyó que el impacto sobre la transmisión viral fue limitado. Los autores destacaron la necesidad de valorar esta medida dentro de un contexto más amplio, considerando sus múltiples efectos colaterales.

Consecuencias del cierre escolar: los efectos no clínicos

El impacto del cierre de escuelas va mucho más allá de lo académico. En contextos de bajos ingresos, las escuelas no solo educan: también proporcionan servicios de salud, alimentación, higiene y protección. El confinamiento forzado ha generado:

  • Interrupción de servicios de salud escolar, como campañas de vacunación y asistencia en salud mental.
  • Falta de acceso a alimentos saludables y servicios básicos como agua potable o saneamiento, esenciales para los estudiantes más vulnerables.
  • Aumento del sedentarismo, en contraposición con las recomendaciones de la OMS, que aconsejan al menos 60 minutos diarios de actividad física para niños de 5 a 17 años.
  • Mayor exposición al tiempo de pantalla y consumo de alimentos ultraprocesados, con impacto negativo sobre la salud física y emocional.

En África Occidental, tras la epidemia de ébola, se registró un aumento de trabajo infantil, abuso sexual, embarazos adolescentes y deserción escolar. Este precedente alerta sobre los riesgos que la interrupción prolongada de la escolaridad puede acarrear.

Adolescentes: entre el aislamiento social y la pérdida de ritos de paso

La adolescencia es una etapa clave para la construcción de identidad y la conexión con los pares. La suspensión de actividades presenciales, sumada a la incertidumbre por exámenes y futuros truncos, genera ansiedad, frustración y un sentido de pérdida en muchos jóvenes.

Además, la pandemia ha privado a muchos adolescentes de vivir experiencias fundamentales como las ceremonias de graduación, viajes de fin de curso o primeros empleos, elementos que marcan transiciones significativas en la vida personal y social.

El desafío de reabrir las escuelas: un enfoque planificado y flexible

Los gobiernos deben priorizar la reapertura segura y progresiva de las escuelas, contemplando estrategias como horarios reducidos, clases alternadas o modalidades híbridas. Será crucial acompañar emocionalmente a los estudiantes en el retorno, especialmente a aquellos que hayan atravesado situaciones de duelo, violencia o privaciones.

La oportunidad: formar jóvenes resilientes, solidarios y comprometidos

Pese a las dificultades, la pandemia también reveló la capacidad de los jóvenes para adaptarse, liderar y aportar. Historias como la de Xian Lu, quien se trasladó a Wuhan para cocinar 400 comidas diarias para el personal médico, simbolizan una juventud empática y comprometida.

La enviada especial para la Juventud del Secretario General de la ONU, Jayathma Wickramanayake, reconoció a Xian Lu y otros jóvenes por su labor comunitaria durante la pandemia. Este tipo de acciones demuestra que, en medio de la crisis, muchos adolescentes están desarrollando valores fundamentales como la responsabilidad social, el altruismo y la solidaridad.


Conclusión: los niños no son inmunes a los efectos de la pandemia

Aunque el SARS-CoV-2 rara vez cause formas graves en niños y adolescentes, los impactos sociales, psicológicos y educativos del COVID-19 pueden ser profundos y duraderos. Por eso, es fundamental escuchar a los jóvenes, validar sus emociones y acompañarlos en el desarrollo de habilidades que los preparen para un futuro incierto pero también lleno de oportunidades.

La pandemia nos obliga a repensar los sistemas educativos, de salud y protección infantil, con un enfoque más inclusivo, equitativo y centrado en las verdaderas necesidades de los más jóvenes.

Fuentes: Mental health effects of school closures during COVID-19Lee, JoyceThe Lancet Child & Adolescent Health, Volume 4, Issue 6, 421

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  • Cuando se trata de proteínas, ¿cuánto es demasiado?

    Probablemente ya hayas escuchado muchos comentarios acerca de algunas dietas a base de proteínas: «Es una dieta deliciosa, fácil de mantener y que garantiza ayudarte a perder peso sin esfuerzo». O tal vez se supone que desarrolla la musculatura, protege las articulaciones o previene el Alzheimer. Cualquiera de esas dietas y cualquiera sea el comentario, hay una gran probabilidad que sea, de hecho, demasiado bueno para ser cierto.

    En los últimos años, las dietas altas en proteínas se encuentran entre las mas populares, ya sea que la proteína se consuma como suplemento (batidos de proteínas para los físicoculturistas) o simplemente una porción más grande de lo normal de una dieta balanceada (como The Zone, Atkins o Paleo Diets)
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    ¿Cuánta proteína necesitas?

    La proteína es esencial para la vida, es un ladrillo en la construcción de cada célula humana y participa en las funciones bioquímicas vitales del cuerpo humano. Es particularmente importante en el crecimiento, desarrollo y reparación de tejidos. La proteína es uno de los tres principales «macronutrientes», junto con los carbohidratos y las grasas. Por lo tanto, se requiere consumir suficientes proteínas para evitar la desnutrición; también es importante para preservar la masa muscular y la fuerza a medida que envejecemos.

    En los últimos años, algunos han abogado por una dieta rica en proteínas para acelerar el metabolismo y facilitar la pérdida de peso, aunque el éxito en ese sentido es muy variable.

    • La cantidad ideal de proteína que debe consumir cada día es un poco incierta. Las recomendaciones comúnmente citada son 56 gr/día para los hombres y 46 gr/día para las mujeres.  Se podría obtener unos 46 gr/d en 1 porción de yogur griego bajo en grasa, en 115 gr de pechuga de pollo magra y en un tazón de cereal con leche descremada.
    • Una cantidad diaria recomendada (RDA) basada en el peso corporal es de 0.8 gr por Kg de peso. Por ejemplo una persona de 63 kg, necesitaría 50 gr de proteínas por días. Las personas muy activas, especialmente las que buscan desarrollar masa muscular, pueden necesitar más.
    • Basado en el porcentaje de calorías: para un adulto activo, aproximadamente el 10% de las calorías debrían provenir de proteínasl
    • Prestar más atención al tipo de proteína en su dieta en lugar de la cantida; por ejemplo, moderar el consumo de carnes rojas y aumentar las fuentes de proteínas más saludables, como el salmón, el yogur o los frijoles o porotos.
      Sin embargo, algunos expertos sugieren que estas recomendaciones son incorrectas y que deberíamos consumir más proteínas, hasta el doble de la recomendaciones estándar. Otros afirman que la dieta estadounidense y me atrevo a decir como la argentina ya contienen demasiada proteína. (Lea más sobre el pensamiento de expertos sobre este tema en este resumen de dos «Cumbres de proteínas» en 2007 y 2013«, para analizar el papel de la proteína en la salud humana y para explorar la percepción errónea de que los estadounidenses consumen en exceso las proteínas». fueron patrocinados en parte por grupos de la industria de alimentos de origen animal).

    ¿Puede dañar al organismo comer demasiadas proteínas?

    La respuesta corta es sí. Al igual que con la mayoría de las cosas en la vida, puede haber demasiadas cosas buenas y si usted come demasiada proteína, puede haber un precio que pagar. Entre las condiciones relacionadas con las dietas altas en proteínas se encuentran:

    •  El colesterol alto y un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular
    • Aumento del riesgo de cáncer
    • Enfermedad renal y cálculos renales
    • Aumento de peso (sí, esto parece extraño para una estrategia de pérdida de peso propuesta)
    • Estreñimiento o diarrea

    Sin embargo, tenga en cuenta que estas son solo asociaciones, es decir, algunos estudios han observado estas afecciones entre las personas con dietas altas en proteínas; pero eso no significa que la proteína en realidad causó la condición. Además, algunos de estos no se deben necesariamente a la proteína en sí, sino a cómo se consume la proteína o a qué reemplaza la proteína; por ejemplo, una dieta alta en proteínas que contenga mucha carne roja y productos lácteos altos en grasa podría llevar a un mayor colesterol, y un mayor riesgo de enfermedad cardíaca y cáncer de colon, mientras que otra dieta alta en proteínas rica en proteínas de origen vegetal puede no tener riesgos similares. Y un estudio descubrió que el aumento de peso era más probable cuando las proteínas reemplazaban a los carbohidratos en la dieta, pero no cuando reemplazaban la grasa.

    Entonces, cuando se trata de proteínas, ¿cuánto es demasiado?

    Es difícil dar una respuesta específica, ya que todavía hay muchas incertidumbres y los propios expertos no están de acuerdo. Sin embargo, para la persona promedio (que no es un atleta de élite o está muy involucrado en la musculación del cuerpo) es mejor evitar más de 2 mg / kg; eso sería alrededor de 125 gramos / día para una persona de 63 kg.

    La nueva información podría cambiar nuestra manera de pensar sobre la cantidad máxima segura, pero hasta que sepamos más sobre la seguridad, los riesgos y los beneficios de las dietas altas en proteínas, esto parece una recomendación razonable.

    ¿Qué debería hacer un amante de la proteína?

    Si desea mantener una dieta alta en proteínas, los detalles son importantes:

    • Averigüe de su médico si tiene algún problema de salud (como una enfermedad renal) que pueda hacer que dicha dieta sea riesgosa.
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    • Extiende tu consumo de proteínas en todas tus comidas durante todo el día
    • Elija una dieta bien balanceada que incluya muchas verduras, frutas y fibra; la dieta mediterránea o la dieta DASH son buenos puntos de partida.

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    El error médico: una causa de muerte más frecuente de lo que creemos

    Introducción

    Cuando pensamos en las principales causas de muerte, solemos imaginar enfermedades cardiovasculares, cáncer o accidentes. Sin embargo, existe una amenaza silenciosa y muchas veces invisibilizada dentro del propio sistema de salud: el error médico. Diversos estudios internacionales y reportes institucionales han revelado que los errores médicos son una de las principales causas de fallecimiento, por encima de patologías conocidas y prevenibles. Reconocer esta realidad es el primer paso para prevenirla.

    ¿Qué se considera un error médico?

    El error médico se refiere a una falla no intencionada en el proceso de atención médica, que puede causar daño al paciente. Esto incluye:

    • Errores de diagnóstico: diagnósticos incorrectos, tardíos o pasados por alto.
    • Errores de medicación: dosis equivocadas, omisión de medicamentos necesarios o administración de medicamentos equivocados.
    • Errores quirúrgicos: intervenciones en el sitio incorrecto, uso inadecuado de técnicas, o problemas en la esterilización.
    • Errores en la comunicación: entre profesionales, o entre profesionales y pacientes.
    • Errores administrativos: registros médicos incorrectos, omisión de antecedentes clínicos relevantes.

    No todos los errores resultan en muerte, pero cuando se combinan múltiples fallas del sistema, la posibilidad de daño grave o fatal se incrementa.

    ¿Qué dicen los datos?

    Uno de los estudios más citados sobre el tema fue realizado por investigadores(1) de la Universidad Johns Hopkins en 2016, quienes estimaron que más de 250.000 personas mueren por año en EE. UU. debido a errores médicos, lo que lo ubicaría como la tercera causa de muerte después de las enfermedades cardíacas y el cáncer.

    Otros informes, como los del Institute of Medicine (IOM) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), coinciden en señalar que los errores médicos son una epidemia global, especialmente en sistemas sanitarios sobrecargados, fragmentados o sin controles de calidad efectivos.

    Causas y factores de riesgo

    El error médico rara vez responde a una sola causa. Entre los factores más frecuentes encontramos:

    • Sobrecarga laboral y estrés profesional
    • Falta de entrenamiento o actualización científica
    • Fallos en la comunicación clínica
    • Sistemas de salud desorganizados o mal informatizados
    • Ambientes laborales inadecuados para la toma de decisiones seguras
    • Presión económica o institucional sobre los profesionales de la salud

    Impacto en los pacientes y los profesionales

    Los errores médicos no solo generan consecuencias devastadoras para los pacientes y sus familias (muerte, discapacidad, pérdida de confianza en el sistema), sino que también afectan profundamente a los propios profesionales de la salud, quienes pueden experimentar estrés postraumático, culpa, ansiedad y riesgo de burnout.

    La cultura del silencio que a veces impera en torno al error médico impide que se aprenda de los fallos, favoreciendo su repetición.

    ¿Cómo prevenirlos?

    La prevención de los errores médicos debe ser una prioridad en salud pública. Algunas estrategias efectivas incluyen:

    • Protocolos clínicos estandarizados y guías de práctica actualizadas.
    • Revisión multidisciplinaria de casos complejos o adversos.
    • Comunicación efectiva entre niveles de atención.
    • Uso seguro de tecnologías de la información en salud (HIS, alertas clínicas).
    • Capacitación continua en seguridad del paciente.
    • Apoyo institucional para la notificación voluntaria de errores sin sanciones punitivas.

    ¿Y en América Latina?

    En muchos países de América Latina, incluido Argentina, el subregistro y la falta de sistemas unificados de información impiden tener cifras exactas. No obstante, distintos estudios y experiencias judiciales muestran que el problema también es significativo. La falta de auditorías clínicas, la sobrecarga hospitalaria, la judicialización de la medicina y la precarización laboral son factores que potencian los riesgos.

    Conclusión

    El error médico es una realidad ineludible y dolorosa que debe ser enfrentada con responsabilidad, transparencia y políticas públicas. No se trata de buscar culpables individuales, sino de fortalecer un sistema sanitario más seguro, humano y eficaz. Solo así podremos garantizar el derecho fundamental a una atención médica de calidad para todos.

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    Obras sociales sindicales en Argentina: historia, funcionamiento, marco legal

    Las obras sociales sindicales (OSS) en Argentina son entidades de la seguridad social que brindan cobertura de salud a trabajadores formales y sus familias, administradas por asociaciones gremiales con personería gremial.

    Desde el punto de vista jurídico, están reguladas por la Ley 23.660, que las incluye como parte del Sistema Nacional del Seguro de Salud.

    Estas entidades tienen una característica clave: Son patrimonio de los trabajadores y están administradas por los sindicatos.


    De la solidaridad obrera al sistema de salud nacional: Crónica de un modelo único de seguridad social.

    La historia de las obras sociales en la Argentina es un proceso único en el mundo, donde los sindicatos pasaron de organizar la ayuda mutua entre trabajadores a gestionar un sistema de salud que hoy cubre a millones de personas.

    1. Los Orígenes: Sociedades de Socorros Mutuos

    A finales del siglo XIX y principios del XX, ante la ausencia de un sistema de salud estatal, los inmigrantes europeos (principalmente anarquistas y socialistas) fundaron mutualidades.

    • Función: Los trabajadores aportaban una cuota voluntaria para costear entierros, subsidios por enfermedad y atención médica básica.
    • Identidad: Se organizaban por nacionalidad (Sociedad Española, Italiana) o por oficio.

    2. El Peronismo y la Expansión (1945-1955)

    Con la llegada de Juan Domingo Perón, el Estado impulsó la creación de obras sociales por rama de actividad.

    • Convenios Colectivos: Se empezaron a incluir cláusulas de asistencia médica en los contratos de trabajo.
    • Infraestructura: Muchos sindicatos comenzaron a comprar hoteles y a construir sus propios sanatorios y clínicas, consolidando el patrimonio sindical.

    3. La Institucionalización: Ley 18.610 (1970)

    Paradójicamente, fue durante la dictadura de Juan Carlos Onganía cuando se dictó la ley que dio forma definitiva al sistema actual.

    • Aportes Obligatorios: Se estableció por ley que tanto el empleado (3%) como el empleador (6%) deben realizar aportes obligatorios para financiar la salud.
    • Poder Sindical: Esto otorgó a los sindicatos una caja financiera enorme y el control total de la salud de sus afiliados, diferenciando a Argentina del modelo de «Seguro Social» europeo o del sistema estatal puro.

    4. El Modelo de Solidaridad

    El sistema se basa en el principio de solidaridad: todos aportan según sus ingresos pero reciben los mismos beneficios.

    • No importa si un trabajador gana el salario mínimo o es un gerente; ambos tienen derecho a la misma cobertura médica dentro de la misma obra social.

    5. Desregulación y Competencia (Años 90)

    Durante el gobierno de Carlos Menem, se introdujeron cambios profundos:

    • Libre elección: Se permitió que los trabajadores eligieran su obra social, fomentando la competencia.
    • Ingreso de Prepagas: Muchas empresas de medicina privada empezaron a realizar convenios con obras sociales pequeñas para captar los aportes de trabajadores de altos ingresos (descreme del mercado).

    6. Actualidad y Desafíos

    Hoy, el sistema se encuentra bajo presión por varios factores:

    • Costos Médicos: El avance de la tecnología médica y los medicamentos de alto costo estresan los presupuestos.
    • Fragmentación: Existen cientos de obras sociales, pero muchas son demasiado pequeñas para ser autosustentables.
    • El rol de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS): Es el ente estatal que regula y redistribuye fondos (a través del Fondo Solidario de Redistribución) para compensar a las obras sociales que tienen afiliados de menores ingresos o tratamientos muy caros.

    Dato Clave: A diferencia de otros países donde la salud depende estrictamente de los impuestos (Estado) o de seguros privados, en Argentina el sector de la Seguridad Social (Obras Sociales) es el pilar que sostiene la atención de la mayor parte de la población empleada y sus familias.

    ¿Cómo funcionan las obras sociales sindicales?

    El financiamiento de las obras sociales sindicales en Argentina se basa en un sistema contributivo y solidario de reparto. Esto significa que los fondos provienen directamente de la relación laboral y no del presupuesto general del Estado.

    Aquí te detallo los componentes clave:

    1. Los Aportes y Contribuciones

    Es la fuente principal de ingresos. Se calcula como un porcentaje del salario bruto del trabajador:

    • Aporte del Trabajador: Se le descuenta por ley un 3% de su sueldo bruto.
    • Contribución del Empleador: El empleador debe pagar un 6% adicional sobre el salario del empleado.
    • Adicionales: Si el trabajador decide sumar a su grupo familiar primario (hijos, cónyuge), se realizan aportes porcentuales extra.

    2. El Fondo Solidario de Redistribución (FSR)

    No todo el dinero recaudado va directamente a la obra social del trabajador. Una parte de esos aportes (entre un 10% y un 15% según la actividad) se deriva al Fondo Solidario de Redistribución.

    • Función: Este fondo es administrado por la Superintendencia de Servicios de Salud.
    • Equidad: Sirve para subsidiar a las obras sociales con menores ingresos y para reintegrar el dinero de tratamientos de alta complejidad o medicamentos de alto costo (sistema SUSS), asegurando que una obra social pequeña pueda cubrir un tratamiento costoso.

    3. El Sistema de Monotributo

    Los trabajadores independientes también financian el sistema. En el pago mensual del monotributo, existe un componente de salud fijo (un monto determinado por ley) que se deriva a la obra social que el monotributista elija. Como este monto suele ser bajo, muchas obras sociales cobran un «coseguro» o plan superador para igualar las prestaciones de un trabajador en relación de dependencia.

    4. Recupero de Gastos y Otros Ingresos

    • Coseguros: Pagos adicionales que el afiliado realiza al momento de usar un servicio (una orden de consulta, un estudio).
    • Inversiones: Algunas entidades generan ingresos extra a través de la rentabilidad de su patrimonio (hotelería, turismo o farmacias propias).

    Resumen del Flujo

    1. Recaudación: La AFIP retiene los aportes y contribuciones.
    2. Distribución: La AFIP deriva el grueso del dinero a la Obra Social y una parte al Fondo Solidario.
    3. Gestión: El sindicato administra esos fondos para pagar a clínicas, médicos y laboratorios, garantizando el Programa Médico Obligatorio (PMO).

    Los fondos se destinan prioritariamente a prestaciones de salud, incluyendo:

    Las obras sociales sindicales en Argentina están obligadas por ley a garantizar, como mínimo, el Programa Médico Obligatorio (PMO). Este es el piso prestacional debajo del cual ninguna entidad puede funcionar.

    Cuáles son las prestaciones que brindan las OSS

    1. Atención Médica Primaria y Especializada

    • Consultas médicas en todas las especialidades (clínica, pediatría, ginecología, etc.).
    • Atención en guardias y emergencias las 24 horas.
    • Internaciones clínicas y quirúrgicas sin límite de tiempo, incluyendo terapia intensiva.

    2. Estudios y Diagnóstico

    • Análisis clínicos de laboratorio.
    • Estudios de imagen: radiografías, ecografías, tomografías y resonancias magnéticas.
    • Prácticas de diagnóstico de alta complejidad.

    3. Medicamentos

    • Ambulatorios: Descuento mínimo del 40% en medicamentos de uso habitual.
    • Enfermedades crónicas: Descuento del 70% (por ejemplo, para hipertensión o colesterol).
    • Internación: Cobertura del 100% de la medicación mientras el paciente está en el centro de salud.

    4. Coberturas Especiales (100% de cobertura)

    Existen planes específicos donde la obra social cubre la totalidad de los costos:

    • Plan Materno Infantil: Atención integral de la embarazada y del bebé hasta el primer año de vida (incluye leche maternizada, vacunas y estudios).
    • Enfermedades Oncológicas: Tratamientos de quimioterapia y medicación específica.
    • Discapacidad: Prestaciones de rehabilitación, transporte y educación según la Ley 24.901.
    • HIV y Diabetes: Medicación y reactivos para el control de estas condiciones.

    5. Salud Dental y Salud Mental

    • Odontología: Limpiezas, extracciones, arreglos de caries y prevención (la prótesis u ortodoncia suele tener cobertura parcial).
    • Salud Mental: Sesiones de psicología y psiquiatría (con límites de sesiones anuales fijados por el PMO, aunque ampliables por diagnóstico).

    6. Beneficios Extra (Dependiendo del Sindicato)

    Muchas obras sociales, al estar ligadas a gremios, ofrecen servicios que exceden lo médico:

    • Ópticas (marcos y cristales gratuitos o con gran descuento).
    • Turismo social y acceso a complejos deportivos o campings.
    • Subsidios por sepelio.

    ¿Qué pasa con los trabajadores que se jubilan?

    En el sistema de seguridad social argentino, la regla general establecida por la Ley 19.032 es que, al jubilarse, el trabajador pasa de su obra social de actividad al PAMI (Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados).

    Sin embargo, existen mecanismos legales y casos específicos donde el trabajador puede permanecer en su obra social sindical de origen:

    1. El Derecho a la Opción de Continuidad

    Según los decretos 292/95 y 504/98, los trabajadores que se jubilan tienen el derecho de elegir permanecer en su obra social de actividad, siempre que esta figure en el listado de entidades que aceptan jubilados.

    • El trámite: Debe realizarse antes de que se emita el primer recibo de haberes.
    • La retención: En lugar de ir al PAMI, el descuento del 3% al 6% que se le realiza al jubilado se transfiere a la obra social elegida a través de la ANSES.

    2. Obras Sociales que permiten la continuidad

    Existen entidades que, por estatuto o por acuerdos de sus federaciones, facilitan que sus afiliados no migren al PAMI. Algunos ejemplos destacados son:

    • OSECAC (Comercio): Es una de las que históricamente permite que el empleado de comercio jubilado continúe afiliado, manteniendo la estructura de aportes correspondiente.
    • OSDEPYM (Monotributistas y PyMEs): Al ser una obra social de dirección, suele tener mecanismos de continuidad para quienes ya eran afiliados activos.
    • Obras Sociales Universitarias: Entidades como DASPU (Córdoba) o DOSUBA (Buenos Aires) suelen mantener a sus jubilados bajo su órbita, ya que se rigen por leyes específicas de las universidades nacionales.
    • Obras Sociales de Regímenes Especiales: Por ejemplo, los trabajadores de Luz y Fuerza o de Bancarios suelen tener esquemas donde la pertenencia al sindicato y a la obra social se mantiene con beneficios similares durante la jubilación.

    3. El Recurso de Amparo

    En la práctica, muchas obras sociales sindicales intentan rechazar al trabajador cuando este se jubila (porque el costo de salud de un adulto mayor es más alto que el aporte que perciben de una jubilación).

    • Jurisprudencia: La Justicia argentina ha fallado repetidamente a favor de los trabajadores, estableciendo que el derecho a la salud es integral.
    • Si un trabajador desea quedarse en su obra social y esta se lo niega, puede interponer un recurso de amparo basado en la continuidad del beneficio de salud, obligando a la entidad a mantenerlo como afiliado.

    4. El caso de las Obras Sociales de Dirección

    Aquellos trabajadores que están en rangos jerárquicos y aportan a obras sociales de personal de dirección (como ASE o OSDE) suelen tener convenios de continuidad más fluidos, aunque a menudo requieren que el jubilado abone un excedente o diferencial para cubrir el plan que tenía como activo.

    Resumen: No es automático, pero es legalmente posible. El jubilado no está «condenado» al PAMI; puede ejercer su derecho de opción o, en caso de negativa, reclamar judicialmente la permanencia en su obra social sindical de toda la vida.


    Marco legal y regulatorio

    El marco normativo que regula a las Obras Sociales (OS) en Argentina es complejo y ha tenido cambios significativos en los últimos años, especialmente con la desregulación del sistema.

    Aquí tienes una síntesis de las leyes y decretos fundamentales:

    1. Las «Leyes Madre» (El pilar del sistema)

    Todo el sistema se sostiene sobre dos leyes sancionadas en 1989:

    • Ley 23.660 (Ley de Obras Sociales): Define qué es una obra social, quiénes son los beneficiarios, cómo se administran y cómo se financian (el famoso 3% de aporte y 6% de contribución).
    • Ley 23.661 (Sistema Nacional del Seguro de Salud): Crea el seguro de salud con el objetivo de lograr el «pleno goce del derecho a la salud». Establece a las obras sociales como los «agentes naturales» que deben prestar el servicio.

    2. Reglamentación y Control

    • Decreto 576/93: Es el decreto reglamentario principal de las leyes anteriores. Define aspectos operativos sobre la afiliación y el manejo de fondos.
    • Decreto 1615/96: Creó la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), que es el ente que regula, fiscaliza y controla a todas las obras sociales y prepagas del país.

    3. La Libre Elección y Desregulación (Cambios Recientes)

    Históricamente, el trabajador debía quedarse un año en la obra social de su gremio. Esto cambió drásticamente con:

    • Decreto 70/2023 (DNU): Modificó artículos clave de las leyes 23.660 y 23.661 para incluir a las empresas de Medicina Prepaga dentro del sistema nacional del seguro de salud, permitiendo la competencia directa con las sindicales.
    • Decreto 170/2024 y 171/2024: Reglamentaron la libre elección. Ahora un trabajador puede elegir su obra social o prepaga desde el primer día de su relación laboral, sin esperar el año de antigüedad.

    4. Normativa de Prestaciones (Lo que deben cubrir)

    • Programa Médico Obligatorio (PMO): No es una ley en sí, sino una resolución (actualmente bajo la Res. 201/2002 y sus actualizaciones) que detalla el listado de prestaciones, estudios y medicamentos que ninguna obra social puede negar.
    • Ley 24.901 (Discapacidad): Obliga a las obras sociales a cubrir el 100% de las prestaciones básicas de habilitación y rehabilitación para personas con discapacidad.
    • Ley 26.682 (Medicina Prepaga): Aunque es para el sector privado, regula los contratos y límites que afectan cuando las obras sociales triangulan aportes con prepagas.

    El «Baremo» y los Riesgos del Trabajo

    Es importante no confundir la cobertura de salud común con los accidentes laborales.

    • Ley 24.557 (Riesgos del Trabajo): Regula las ART.
    • Decreto 659/96: Establece la Tabla de Evaluación de Incapacidades (Baremo). Es la regla que se usa para determinar cuánto daño sufrió un trabajador tras un accidente y qué indemnización le corresponde.

    Resumen de Autoridades

    OrganismoFunción
    Ministerio de SaludEstablece las políticas sanitarias generales.
    Superintendencia de Servicios de Salud (SSS)Controla y fiscaliza a las obras sociales.
    AFIPRecauda los aportes y contribuciones y los distribuye.


    Problemas actuales de las obras sociales sindicales

    El sistema de obras sociales sindicales en Argentina atraviesa una crisis estructural que pone en riesgo su sostenibilidad a largo plazo. Los ejes centrales de esta problemática, son los siguientes:

    1. Desfasaje Financiero e Inflación Médica

    El financiamiento se basa en porcentajes salariales, pero los costos de salud (insumos, prótesis y medicamentos) suelen cotizar en dólares y aumentan por encima de la inflación general.

    • Insuficiencia: El crecimiento de los salarios reales no ha acompañado la explosión de los costos tecnológicos y farmacológicos, generando un déficit operativo constante.
    • Aportes de Monotributo: El componente de salud que aportan los monotributistas es significativamente menor al costo real del Plan Médico Obligatorio (PMO), lo que obliga a las entidades a subsidiar a este sector con los aportes de los trabajadores en relación de dependencia.

    2. Inequidad y Fragmentación del Sistema

    Existe una brecha abismal entre las diferentes obras sociales. Mientras que los grandes sindicatos (Comercio, Bancarios) manejan presupuestos que permiten infraestructura propia, las obras sociales pequeñas (con pocos afiliados) no logran cubrir los costos fijos.

    • Efecto «Descreme»: La desregulación permite que los trabajadores de mayores ingresos migren a prepagas o a un grupo selecto de obras sociales de dirección, dejando a las obras sociales más humildes con los afiliados de menores ingresos y mayor riesgo sanitario.

    3. Judicialización Creciente

    Ante la falta de cobertura o demoras, los afiliados recurren a la justicia mediante recursos de amparo.

    • Impacto: Los jueces suelen fallar a favor del paciente, obligando a la obra social a cubrir tratamientos, dispositivos o medicamentos experimentales de costo astronómico que no están contemplados en el presupuesto original o incluso en el PMO, rompiendo la previsibilidad financiera de la entidad.

    4. Gestión y Transparencia

    La administración de muchas obras sociales ha sido cuestionada por la superposición entre la conducción gremial y la gestión de salud.

    • Falta de Profesionalización: En algunos casos, la gestión no cuenta con auditorías médicas y financieras modernas, lo que deriva en ineficiencias o discrecionalidad en el uso de los fondos.
    • Controles: Si bien la Superintendencia de Servicios de Salud fiscaliza, la opacidad en los contratos con prestadores privados sigue siendo un punto crítico de la agenda de transparencia.

    5. El Desafío de la Cronicidad y el Envejecimiento

    Un problema adicional es la transición demográfica.

    • Mayor Demanda: El aumento de la expectativa de vida y la prevalencia de enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión, oncología) exigen una inversión constante y prolongada.
    • Medicamentos de Alto Precio: La aparición de terapias génicas y biotecnológicas, con costos que pueden superar los cientos de miles de dólares por paciente, representa una amenaza real de quiebra para las obras sociales medianas y pequeñas si el Fondo Solidario de Redistribución no responde con agilidad.

    Impacto con la práctica médica y pericial

    La relación entre las obras sociales sindicales y la práctica médica es el eje que define cómo se ejerce la medicina en Argentina. Al ser los principales financiadores del sistema, las decisiones administrativas de los sindicatos impactan directamente en el consultorio, el quirófano y la relación médico-paciente.

    Aquí se detallan los puntos de mayor impacto:


    1. La «Precarización» y el Pago por Prestación

    La mayoría de las obras sociales sindicales utilizan un sistema de pago por prestación (aranceles).

    • Impacto en la práctica: Los valores de las consultas y prácticas suelen estar desfasados respecto a la inflación. Esto obliga al médico a aumentar el volumen de pacientes para mantener sus ingresos, reduciendo el tiempo de atención por persona (la famosa «consulta de 10 minutos»).
    • Plazos de cobro: Los médicos y clínicas suelen cobrar con una demora de 60 a 90 días, lo que en contextos inflacionarios erosiona el honorario profesional.

    2. El Rol del Médico como «Gestor de Recursos»

    La práctica médica ya no es puramente clínica; el médico debe actuar como un administrativo del sistema.

    • Auditoría Médica: Las obras sociales imponen protocolos estrictos y auditorías para autorizar estudios de alta complejidad o medicamentos caros. El médico debe invertir tiempo en justificar sus pedidos ante la auditoría, lo que genera fricciones y demoras en el tratamiento.
    • Vademécums cerrados: El profesional no siempre puede recetar la marca o droga que considera óptima, sino que debe ajustarse al listado de medicamentos con cobertura que ofrece la entidad.

    3. El Sistema de Cartillas vs. Libre Elección

    A diferencia de la medicina privada pura, donde el paciente suele tener más movilidad, el sistema sindical se basa en una cartilla de prestadores.

    • Concentración: Muchos sindicatos derivan sus pacientes a sus propios policonsultorios o sanatorios. Esto garantiza el flujo de pacientes para la institución sindical, pero limita la competencia y la posibilidad del médico independiente de captar esos afiliados.
    • Sobrecarga: Los centros propios de las obras sociales suelen estar saturados, lo que impacta en el estrés laboral del personal médico y no médico.

    4. La Especialización y la Distribución Geográfica

    Las obras sociales influyen en qué especialidades son más «atractivas» para los nuevos profesionales.

    • Desincentivo: Las especialidades con poco uso de tecnología (como pediatría o medicina clínica), que dependen casi exclusivamente del valor de la consulta de la obra social, están sufriendo una crisis de falta de profesionales («residencias vacías»), ya que no resultan económicamente sostenibles.
    • Tecnología: Las especialidades que realizan prácticas diagnósticas o quirúrgicas (donde se factura el uso de equipos) logran mejores acuerdos con las obras sociales, profundizando la brecha de ingresos entre médicos.

    5. El Impacto de la Judicialización en el Profesional

    Cuando una obra social niega una prestación y el paciente inicia un amparo, el médico tratante queda en medio de la disputa.

    • Responsabilidad Ética: El médico debe sostener su criterio clínico frente a la negativa de la entidad, a veces enfrentando presiones administrativas por solicitar prestaciones que «rompen» el presupuesto de la obra social.

    Ver: Responsabilidad profesional y mala praxis médica.
    ¿Qué es un dictamen pericial?


    Resumen del Vínculo

    La práctica médica en Argentina está «sindicalizada» en su financiamiento. Esto ha permitido que millones de personas accedan a cirugías y tratamientos que no podrían costear de forma privada, pero al mismo tiempo ha generado un sistema de honorarios bajos y alta burocracia que desafía la calidad de la atención y el bienestar del profesional de la salud.

    ¿Consideras que este modelo de financiamiento ayuda a la equidad en la atención, o crees que la burocracia termina perjudicando más al paciente que lo que lo beneficia?


    Conclusión

    Las obras sociales sindicales constituyen un pilar del sistema sanitario argentino, pero presentan desafíos estructurales relevantes en términos de financiamiento, equidad y gestión.

    Desde una perspectiva médico-legal, su análisis es fundamental para:

    • comprender conflictos asistenciales
    • evaluar responsabilidades
    • intervenir en pericias y auditorías

    Preguntas frecuentes (FAQ)

    ¿Qué diferencia hay entre obra social y prepaga?

    La obra social se financia con aportes obligatorios; la prepaga es un contrato privado voluntario.

    ¿Quién controla las obras sociales?

    La Superintendencia de Servicios de Salud.

    ¿Se puede elegir obra social en Argentina?

    Sí, aunque con limitaciones:

    • El trabajador inicia en la obra social de su actividad
    • Luego puede ejercer opción de cambio
    • Existen regulaciones temporales según normativa vigente

    Esto forma parte de las políticas de desregulación y competencia dentro del sistema.

    ¿Las obras sociales deben cubrir todo?

    Deben garantizar el Programa Médico Obligatorio (PMO).


    Actualizado: 2026

  • Tu microbiota intestinal te habla: lo que comes puede cambiar tu vida

    ¿Sabías que en tu cuerpo conviven billones de bacterias que influyen directamente en tu salud, tu sistema inmunológico y hasta tu estado de ánimo? Esta comunidad microscópica, llamada microbiota intestinal, es tan importante como cualquier órgano vital. Y lo que es más asombroso: lo que comes puede cambiarla, fortalecerla o debilitarla.

    En las últimas décadas, la ciencia ha confirmado algo que antes se intuía: la dieta es clave en el equilibrio de nuestra microbiota. Comer bien no solo sirve para mantener un peso saludable; también puede ayudarnos a prevenir enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, neurológicas o incluso ciertos tipos de cáncer.

    ¿Qué es la microbiota intestinal y por qué debería importarte?

    La microbiota es el conjunto de bacterias, hongos, virus y otros microorganismos que viven en nuestro intestino, sobre todo en el colon. Se calcula que tenemos tantas bacterias como células propias. Y lejos de ser invasores, estos microbios son nuestros aliados: nos ayudan a digerir alimentos, producir vitaminas, entrenar al sistema inmune y defendernos de infecciones.

    Este ecosistema empieza a formarse desde el nacimiento, influido por el tipo de parto, la lactancia y el entorno. A los dos o tres años, la microbiota alcanza una composición más estable, aunque sigue siendo muy sensible a lo que comemos, a los medicamentos que tomamos y a nuestro estilo de vida.

    Dime qué comes y te diré cómo está tu microbiota

    Distintos estudios han demostrado que personas que siguen una alimentación rica en fibra, frutas, vegetales y legumbres tienen una microbiota más diversa y saludable. En cambio, las dietas altas en grasas, azúcares y alimentos ultraprocesados tienden a reducir esa diversidad y favorecer bacterias asociadas a enfermedades.

    Un ejemplo impactante: los niños de comunidades rurales africanas, cuya dieta es rica en fibra vegetal, tienen una microbiota muy diferente —y más saludable— que los niños de países industrializados, que consumen más proteínas animales y menos fibra.

    Este equilibrio es tan delicado que cambios bruscos en la alimentación, el uso excesivo de antibióticos o el estrés pueden alterar la microbiota y generar lo que se llama disbiosis, un estado asociado a diversas enfermedades.

    ¿Qué podés hacer para cuidar tu microbiota?

    • Aumenta la fibra: incorpora frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. La fibra alimenta a tus bacterias buenas.
    • Reduce los ultraprocesados: evita los alimentos ricos en grasas saturadas, azúcares y aditivos.
    • Incorpora prebióticos y probióticos: los primeros (como la inulina o los fructooligosacáridos) están en alimentos como el ajo, la cebolla o el puerro. Los segundos, como el yogur o el kéfir, contienen bacterias vivas beneficiosas.
    • Evita el uso innecesario de antibióticos: úsalos solo cuando son indicados por un profesional. Cada antibiótico elimina no solo bacterias “malas”, sino también muchas de las “buenas”.

    Más allá de la comida: un enfoque integral

    Cuidar la microbiota es cuidar tu salud integral. Hoy en día hablamos incluso de “nutrición de precisión”, una forma de alimentación que busca personalizar la dieta en función de nuestras bacterias intestinales. Esto podría convertirse, en un futuro cercano, en parte del tratamiento médico para prevenir o revertir enfermedades crónicas.

    En definitiva, tu microbiota te habla todos los días, a través de tu digestión, tu energía y tu inmunidad. Escucharla y alimentarla bien puede ser una de las decisiones más importantes para tu salud a largo plazo.


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    Dejar de fumar: cómo dar el paso más importante para tu salud

    Cada año, más de 8 millones de personas mueren en el mundo por causas relacionadas con el tabaco, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cerca de dos tercios de los fumadores actuales fallecerán por una enfermedad asociada al tabaquismo, que sigue siendo la principal causa evitable de muerte a nivel global.

    ¿Por qué es tan difícil dejar de fumar?

    Fumar no es solo una adicción física a la nicotina, sino también un hábito profundamente ligado a situaciones cotidianas como comer, conducir, tomar café o lidiar con el estrés, el aburrimiento o la tristeza. Esta asociación emocional y conductual hace que dejar de fumar sea un desafío, pero no imposible.

    Lo que hay detrás de un cigarrillo

    • La nicotina crea una fuerte dependencia, similar a la de otras drogas.
    • El humo del tabaco contiene más de 7.000 sustancias químicas, muchas de ellas cancerígenas, que pueden causar enfermedades como:
      • Cáncer de pulmón, boca, garganta, laringe y esófago
      • Bronquitis crónica
      • Enfisema pulmonar
      • Enfermedades cardiovasculares

    Cómo dejar de fumar: pasos prácticos para lograrlo

    1. Haz un plan para dejar de fumar

    Contar con un plan personalizado mejora notablemente las probabilidades de éxito. Este debe incluir estrategias para manejar los síntomas de abstinencia, los antojos intensos y las emociones asociadas.

    2. Elegí una fecha para dejar de fumar

    No postergues la decisión. Puedes elegir un día con significado personal, uno que sea menos estresante o sumarte a campañas como el Día Mundial Sin Tabaco (31 de mayo) o el Gran Día de No Fumar (tercer jueves de noviembre, en EE.UU.). Si decidís dejarlo de forma espontánea, asegúrate de tener tu plan listo.


    Preparación antes del día clave

    • Agéndalo en tu calendario. Es un hito importante en tu vida.
    • Consulta a un profesional de salud. Hay tratamientos farmacológicos, como chicles, parches, pastillas, inhaladores y spray de nicotina, además de terapias conductuales basadas en evidencia.
    • Pedí apoyo. Informa a familiares, amigos y colegas. Hazlos parte de tu red de contención.
    • Limpia tu entorno. Elimina cigarrillos, ceniceros y encendedores de tu casa, auto y oficina. También es recomendable una limpieza dental profesional para renovar el aliento y reducir el deseo físico.
    • Reemplazos saludables. Ten a mano chicles sin azúcar, frutas, bastones de apio o canela, o pelotas antiestrés.
    • Busca apoyo grupal. Hay grupos presenciales y virtuales que acompañan el proceso.

    Estrategias para superar los primeros días

    • No fumes, ni “sólo uno”.
    • Si usas terapia de reemplazo de nicotina, seguí las indicaciones con constancia.
    • Recuerda tus motivos: tu salud, tu familia, tu economía, tu libertad.
    • Hidrátate bien: agua, infusiones o jugos naturales.
    • Mantente activo: camina, baila, haz ejercicio.
    • Evita los disparadores: lugares, personas o rutinas que te inciten a fumar.
    • Participa en sesiones de apoyo o consejería.
    • Practica técnicas de relajación: respiración profunda, meditación, mindfulness.
    • Mantén tus manos ocupadas: tejer, dibujar, escribir, armar rompecabezas.

    Reflexiona y aprende del pasado

    Si ya intentaste dejar de fumar antes, analiza qué funcionó y qué no. Identifica tus desencadenantes y piensa nuevas formas de afrontarlos. Escribí tus emociones o mantén un diario para reconocer patrones y fortalecer tu compromiso.


    Tu decisión cambia tu vida

    Dejar de fumar no es un acto de fuerza de voluntad aislado, sino un proceso que requiere acompañamiento, preparación y paciencia. Cada día sin fumar es una victoria para tu cuerpo y tu bienestar emocional.


    ¿Quieres acompañamiento profesional para dejar de fumar? Consulta con tu médico o acércate a un centro de salud.

    Fuente: Jon Ebbert, MD , médico empleado de la División de Atención Primaria de Salud de la Comunidad (ECH) y de la Medicina Interna (PCIM). Centro de Dependencia de la Nicotina en Rochester  Clínica Mayo. USA

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    La salud de los huesos: Consejos para mantener los huesos saludables

    La protección de la salud de los huesos es más fácil de lo que se piensa. Solo hay que entender cómo la dieta, la actividad física y otros factores del estilo de vida pueden afectar la masa ósea. Por Staff Mayo Clinic

    Los huesos desempeñan muchas funciones en el cuerpo humano: proporciona estructura, protección a los órganos internos, anclaje de los músculos y almacenamiento de calcio. Si bien es importante construir huesos fuertes durante la infancia y la adolescencia, también se pueden tomar medidas durante la edad adulta para proteger la salud ósea.

    ¿Por qué es importante la salud ósea?

    Los huesos cambian continuamente su matriz, haciendo hueso nuevo y reabsorbiendo hueso viejo. Cuando uno es joven, el cuerpo produce más rápidamente hueso nuevo de lo que reabsorbe el hueso viejo, aumentando su masa ósea. La mayoría de las personas alcanzan su pico de masa ósea alrededor de los 30 años, después de eso, la remodelación ósea continúa, pero se pierde un poco más de masa ósea de la que se gana. (De aquí la importancia de llegar a esa edad con buena masa ósea)

    ¿Qué posibilidades hay de desarrollar osteoporosis? Una condición que causa que los huesos se vuelvan débiles y frágiles – depende de la cantidad de masa ósea alcanzada en el momento en que se llegue a los 30 años y con qué rapidez se pierda después de esa edad. Cuanto mayor sea el pico de la masa ósea, más hueso se tiene «en el banco» y menos probabilidades hay de desarrollar osteoporosis a medida que envejece.

    Factores que afecta a la salud ósea?

    Son varios los factores que pueden afectar la salud de los huesos. Por ejemplo:

    • La cantidad de calcio en su dieta. Una dieta baja en calcio contribuye a la disminución de la densidad ósea, pérdida ósea temprana y un aumento del riesgo de fracturas.
    • Actividad física. Las personas que son físicamente inactivas tienen un mayor riesgo de osteoporosis que sus contrapartes más activos.
    • Tabaco y alcohol. La investigación sugiere que el uso del tabaco contribuye a la debilidad de los huesos. Del mismo modo, tener regularmente más de dos bebidas alcohólicas al día aumenta el riesgo de osteoporosis, posiblemente debido a que el alcohol puede interferir con la capacidad del cuerpo para absorber el calcio.
    • Género. Existe un mayor riesgo de osteoporosis en las mujeres, porque las mujeres tienen menos tejido óseo que los hombres.
    • Tamaño. También están en riesgo las personas extremadamente delgadas (con un índice de masa corporal de 19 o menos) o aquellas que tienen una estructura corporal pequeña, ya que podría tener menos masa ósea.
    • A medida que se envejece, los huesos se vuelven más delgados y débiles.
    • La raza y la historia familiar. Tienen mayor riesgo de osteoporosis las personas de raza blanca o de ascendencia asiática. Además, tener uno de los padres o hermano con osteoporosis predispone a mayor riesgo – especialmente cuando se tienen antecedentes familiares de fracturas.
    • Los niveles hormonales. El exceso de hormona tiroidea pueden aumentar la pérdida ósea. En las mujeres, la pérdida ósea aumenta dramáticamente en la menopausia debido a la disminución de los niveles de estrógeno. Prolongada ausencia de la menstruación (amenorrea) antes de la menopausia también aumenta el riesgo de osteoporosis. En los hombres, los niveles bajos de testosterona pueden causar una pérdida de masa ósea.
    • Los trastornos alimentarios y otras condiciones. Las personas que tienen anorexia o bulimia están en mayor riesgo de pérdida ósea. Además, la cirugía del estómago (gastrectomía), la cirugía para pérdida de peso (obesidad) y las condiciones como la enfermedad de Crohn, la enfermedad celíaca y la de Cushing pueden afectar la capacidad del cuerpo para absorber el calcio.
    • Ciertos medicamentos. El uso a largo plazo de medicamentos corticosteroides, como la prednisona, cortisona, prednisolona y dexametasona, son perjudiciales para los huesos. Otros fármacos que pueden aumentar el riesgo de osteoporosis incluyen los inhibidores de la aromatasa para tratar el cáncer de mama, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, metotrexato, algunos medicamentos anticonvulsivos, tales como fenitoína (Dilantin) y fenobarbital, y los inhibidores de la bomba de protones.

     

    ¿Qué se puede hacer para mantener los huesos sanos?

    Se puede realizar un par de pasos simples para prevenir o reducir la pérdida ósea. Por ejemplo:

    • Incluya mucho calcio en su dieta. Para adultos de 19 a 50 y los hombres de edades comprendidas entre 51 a 70, la cantidad diaria recomendada (RDA) es de 1.000 miligramos (mg) de calcio al día. Los recomendación aumenta a 1.200 mg al día para las mujeres después de los 50 años y para los hombres después de los 70 años.

    Buenas fuentes de calcio son los productos lácteos, las almendras, el brócoli, la col rizada, el salmón enlatado con espinas, las sardinas y productos de soja, como el tofu. Si le resulta difícil obtener suficiente calcio de su dieta, pregunte a su médico acerca de los suplementos.

    • Preste atención a la vitamina D. El cuerpo necesita vitamina D para absorber el calcio. Para adultos de 19 a 70, la dosis diaria recomendada de vitamina D es de 600 unidades internacionales (UI) al día. La recomendación aumenta a 800 UI al día para los adultos de 71 años o más.
    La actividad física al aire libre es una buena medida para cuidar la salud de nuestros huesos
    La actividad física al aire libre es una buena medida para cuidar la salud de nuestros huesos

    Buenas fuentes de vitamina D incluyen pescados grasos, como el atún y las sardinas, las yemas de huevo y la leche fortificada. La luz del sol también contribuye a la producción del cuerpo de la vitamina D. Si usted está preocupado acerca de cómo obtener suficiente vitamina D, consulte a su médico acerca de los suplementos.

    • Incluya la actividad física en su rutina diaria. Los ejercicios con carga, como caminar, trotar, tenis y subir escaleras, puede ayudarle a construir huesos fuertes y la pérdida ósea.
    • Evite el abuso de sustancias. No fumar. Evite beber más de dos bebidas alcohólicas al día.

     

     

    Contar con la ayuda de su médico

    Si usted está preocupado acerca de su salud ósea o de sus factores de riesgo para la osteoporosis, incluyendo una fractura ósea reciente, consulte a su médico. Él o ella pueden recomendar una prueba de densitometría ósea. Los resultados ayudarán a su médico a medir la densidad ósea y determinar su tasa de pérdida ósea. Mediante la evaluación de esta información y sus factores de riesgo, su médico puede determinar si usted puede ser un candidato para medicamentos para ayudar a reducir la pérdida ósea.

    Fuente: Clínica Mayo