Laudo 405/96 – Anexo I – Aparato Respiratorio

3.1.9.-ENFERMEDADES (PROFESIONALES) DEL SISTEMA RESPIRATORIO (GRUPO X-CIE 10)

 RINITIS ARRITATIVA (T 54-T 59)

Concepto – Definición:

El término “rinitis” implicaría enfermedad inflamatoria de la mucosa nasal, lo que no es fácil de demostrar y puede no ser siempre verdad en la “rinitis irritativa”. En la práctica, “rinitis” es más conocida por sus síntomas: picazón, estornudos, secreción y obstrucción nasal. Todos estos síntomas pueden ocurrir sin “inflamación”.

La rinitis irritativa pertenece al grupo de respuestas típicas de la interfaz entre el ser humano y su ambiente, en este caso, respuestas a substancias irritantes, polvos, gases, humos o vapores. La irritación de la mucosa nasal, con su respectivo cuadro clínico, juega un importante papel como mecanismo de defensa, o “sistema de alerta”. Asimismo, la respuesta irritativa de la mucosa nasal raramente es aislada, siendo parte, más frecuentemente, de un cuadro de respuestas múltiples de la mucosa respiratoria alta (con tos, irritación) y de la mucosa acular (ardor, irritación, lagrimeo, etc.).

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

Por ser una respuesta a la acción de substancias irritativas es difícil hablar en “prevalencia”. Su ocurrencia depende de la presencia de aerosoles irritantes en el ambiente de trabajo que, en función de su concentración, de su solubilidad en agua, y del tiempo de exposición, provocarán rinitis irritativa en los expuestos. No es adecuado, por lo tanto, hablar de “susceptibilidad” a irritantes, excepto en casos muy especiales y raros. En principio, todos los trabajadores son susceptibles, dependiendo de los parámetros mencionados.

El LEP incluye los agentes de enfermedad profesional causantes de rinitis irritativa:

  • Amoníaco (X 47)
  • Anhídrido sulfuroso (X 47)
  • Arsénico y sus compuestos (X 49)
  • Cemento (X 49)
  • Cloro gaseoso (X 47)
  • Cromo y compuestos (X 49)
  • Fenol y homólogos (X 46)
  • Gas de flúor y fluoruro de hidrógeno (X 47)
  • Nieblas de ácidos minerales (X 47)
  • Níquel y compuestos (X 49)
  • Estireno
  • Alcohol n-butílico
  • Selenio y compuestos (X 49)
Criterios Diagnósticos

El diagnóstico de rinitis irritativa debe ser visto dentro del contexto de los efectos directos, de corto o mediano plazos, de aerosoles que por su alcalinidad o acidez, provocan respuestas en las mucosas respiratorias altas (rinitis, laringitis, laringoespasmo, etc.), en la mucosa ocular (conjuntivitis y/o quemaduras, con abrasión corneana), en la mucosa orofaríngea (faringitis, náuseas y vómitos) y, frecuentemente, en la piel (dermatitis irritativa y/o quemaduras químicas).

El sitio predominante de acción en el sistema respiratorio depende del tamaño de las partículas y de su solubilidad. Las sustancias de alta solubilidad en agua pueden ser absorbidas en el primer contacto con la superficie mucosa, provocando inmediatamente fuerte reacción local (vías respiratorias altas). Las de baja solubilidad pueden penetrar más profundamente en las vías respiratorias hasta llegar en los bronquiolos terminales y los alvéolos, donde pueden provocar la repuesta irritativa (que incluyen el edema pulmonar), aunque de mediano o largo plazo.

La persistencia de la irritación puede producir ulceraciones de la mucosa nasal, además de cuadros de bronquiolitis obliterante, bronquiectasia, fibrosis intersticial y otras manifestaciones respiratorias, cutáneas y sistémicas.

Las substancias irritantes pueden provocar otras respuestas tóxicas cuando son absorbidas.

Por lo tanto, la caracterización diagnóstica de la rinitis irritativa se basa en el “trípode”: cuadro clínico, historia y exposición obvia a substancias irritantes.

 RINITIS ALÉRGICA (J 30.3)

Concepto – Definición:

La rinitis alérgica pertenece al grupo de repuestas típicas de la interfaz entre el ser humano y su ambiente.

La mayoría de los pacientes con “rinitis alérgica” desarrolla su enfermedad en la infancia o en la juventud, mientras cerca del 30% de los pacientes desarrolla su enfermedad después de los 30 años de edad.

La rinitis alérgica de origen ocupacional-lo que es más frecuente- en trabajadores que ya tienen rinitis alérgica de otra etiología, y que encuentran en su ambiente de trabajo otros alérgenos provocadores de su enfermedad. La rinitis sería una enfermedad “relacionada” con el trabajo. La segunda posibilidad-menos frecuente-es la manifestación de rinitis alérgica de origen ocupacional, sin previa historia de rinitis alérgica. Esta sería “causada” por el trabajo. Como el perfil alérgico o atópico del trabajador/paciente es el mismo, ambos cuadros deben ser considerados equivalentes, para fines prácticos.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

La rinitis alérgica es la enfermedad inmunológica más común, y la más común de todas las enfermedades crónicas en el ser humano. Estimase que la prevalencia de rinitis alérgica en la población (de los países industrializados del norte) esté entre 10 y 17%.

Es muy amplia la lista de productos que pueden provocar la rinitis alérgica. Casi todos ellos son los mismos que provocan el asma.

El LEP contiene una amplia enumeración de agentes (medicamentos, agentes químicos, sustancias de origen animal, sustancias de origen vegetal), que pueden causar rinitis alérgica de naturaleza ocupacional.

Criterios Diagnósticos

La caracterización diagnóstica de la rinitis alérgica de origen ocupacional, como enfermedad profesional, se basa, en primer lugar, en la caracterización de la “rinitis alérgica”; en segundo lugar, en su etiología ocupacional.

En primer lugar, hay que excluir otras enfermedades o anormalidades estructurales. Así se debe hacer una distinción entre enfermedad infecciosa y enfermedad no infecciosa (por la historia, y por el carácter de la secreción), y separar lo que es alérgico de lo que no es alérgico, basado en la historia y los tests.

Constituyen elementos claves para la sospecha de rinitis alérgica la historia, reforzada por los signos característicos: conjuntiva hinchada, mucosa nasal hinchada con secreciones claras y acuosas, y la presencia de pliegues y arrugas por debajo de los ojos, causados por el edema y por la fricción.

Los pacientes con rinitis alérgica pueden ser caracterizados según los síntomas predominantes, en tres grupos: los “secretores”, los “estornudadores”, y los “obstruidos”.

La principal herramienta para el diagnóstico de la rinitis alérgica es una detallada historia clínica, que incluya la historia familiar y la investigación de otras enfermedades alérgicas, las cuales son un importante elemento de predicción.

La periodicidad de los síntomas y la identificación de los eventos desencadenantes o precipitantes serán importantes en la caracterización de la etiología ocupacional de la rinitis alérgica.

El que toma la historia ocupacional tiene que tener familiaridad con los nombres de las substancias químicas, y debería tener acceso a listas  completas de nombres, composición, y cuando sea posible, fichas toxicológicas completas.

Un procedimiento sencillo es pedir al paciente/trabajador que haga sus propios apuntes diarios durante dos semanas, donde anota el día y hora de sus crisis de rinitis (manifestación clínica predominante), el lugar (mapa o croquis), la actividad, y/o el producto desencadenante.

Los tests diagnósticos in vitro e in vivo pueden apoyan la historia clínica y ocupacional pero jamás las reemplazan. La historia sin los tests podría ser cuestionada. Tests positivos sin historia clínica y ocupacional plausible indican sensibilización, pero no necesariamente enfermedad clínica.

Los tests in vivo-tests cutáneos y tests de provocación intranasal-, hechos por alergólogo, pueden confirmar la enfermedad y ayudar a identificar los alérgenos específicos, pero tienen baja especificidad de IgE y tests sanguíneos específicos.

 RINITIS (CRÓNICA) ULCEROSA (J 31.0)
Concepto – Definición:

La rinitis (crónica) ulcerosa puede ser definida como uno de los resultados de la acción local de aerosoles irritantes, productores de un proceso inflamatorio crónico, caracterizado clínicamente por manifestaciones de ranero sanguinolento, ardor o dolor en las fosas nasales, y estornudos. Al examen clínico y rinoscópico, el cuadro predominante local es de edema de la mucosa, ulceraciones y hemorragia.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

La ocurrencia depende de la presencia de aerosoles irritantes, en tiempo y concentración suficientemente largos para producir el cuadro crónico.

En Salud Ocupacional muchos irritantes de la mucosa nasal son clásicamente conocidos (ver “rinitis irritativa”), pero los más típicos, identificados como causantes de rinitis ulcerativa presentes en el LEP, son el arsénico y sus compuestos, y el cromo y sus compuestos.

Criterios Diagnósticos

La caracterización de la rinitis (crónica) ulcerosa es esencialmente rinoscópica. Pueden observarse edema, ulceraciones, costras, y, eventualmente, hemorragias activas.

Las ulceraciones pueden evolucionar hacia la necrosis y perforación del tabique nasal, cuadro muy conocido entre trabajadores de galvonoplastías expuestos al cromo. (Ver “perforación del tabique nasal”).

El diagnóstico diferencial debe ser hacho con la adición de drogas, por inhalación, cuadro crecientemente prevalente.

 PERFORACIÓN DEL TABIQUE NASAL (J 34.8)

Concepto – Definición:

La perforación del tabique nasal puede ser definida como uno de los resultados de la acción local de aerosoles irritantes, productores de un proceso inflamatorio crónico, que puede ser acompañado por síntomas de secreción sanguinolenta, ardor o dolor en las fosas nasales, y estornudos, pero frecuentemente no viene acompañado de síntomas. Puede ser un hallazgo casual al examen clínico y rinoscópico.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

Tal como ocurre con la rinitis (crónica) ulcerativa, la ocurrencia de la perforación del tabique nasal depende de la presencia de aerosoles irritantes, en tiempo y concentración suficientes para producir el cuadro crónico.

Los agentes más típicos son el arsénico y sus compuestos, y el cromo y sus compuestos, descriptos en el LEP.

Criterios Diagnósticos

El paciente con perforación del tabique nasal puede no saber que tiene el cuadro. Otras veces su primer síntoma es una dificultad para pronunciar algunas palabras, o la aparición de sonidos extraños, o de un cierto silbido en la nariz. Generalmente no hay dolor.

La caracterización de la perforación del tabique nasal es esencialmente clínica y rinoscópica.

La localización septal es cartilaginosa, baja y anterior. La perforación acostumbra ser regular, redondeada, pero puede estar cubierta por moco o por costra de sangre. El hallazgo puede ser simultáneo al de ulceración crónica, que debe ser vista como otro “momento” de la misma historia natural.

El diagnóstico diferencial debe incluir las perforaciones por inhalación de drogas, y en regiones endémicas, con la leishmaniosis y la lepra.

 NÓDULOS DE LAS CUERDAS VOCALES (J 38.2)

Concepto – Definición:

Los nódulos de las cuerdas vocales son una entidad que pertenece a la familia de los procesos exudativos del espacio de Reinke de la laringe, que incluyen el edema de Reinke (exudación), los pólipos de la cuerda vocal (organización) y los nódulos de la cuerda vocal (fibrosis). Su etiología está directamente relacionada con irritación, sea por sobrecarga de la voz, o por la inhalación del humo de tabaco.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

Las alteraciones del espacio de Reinke pueden ocurrir en la época del cambio de la voz de niños para adolescentes, siendo entonces transitorias.

En jóvenes y en adultos la incidencia de pólipos y nódulos tiene en la sobrecarga de la voz su principal causa, responsable por cerca de 30% de los casos. Aproximadamente 20% serían causados por factores ambientales (gases y polvos), y cerca de 50% serían causados por el tabaquismo.

En cuanto a la etiología ocupacional, los estudios epidemiológicos muestran que casi todos los pacientes que tienen pólipos o nódulos causados por sobrecarga de la voz, son mujeres que hacen uso de su voz como cantantes y, principalmente como maestras.

Criterios Diagnósticos

El síntoma básico de los pólipos y nódulos de las cuerdas vocales es la ronquera. En el edema de Reinke la ronquera está presente de forma continua; puede ser intermitente en los nódulos. Algunos pacientes (maestras, principalmente) pueden tener la voz normal en las mañanas, y en la medida que la utilizan en su trabajo, se vuelve totalmente ronca. En función del tamaño del pólipo, puede causar síntomas de irritación, desencadenando tos.

Al examen laringoscopico se pueden encontrar el edema de Reinke, los pólipos o los nódulos. Los pólipos normalmente aparecen en el tercio anterior hasta la mitad de las cuerdas, emergiendo del borde libre de la cuerda, o sobre la superficie subglótica. La mayoría de los pólipos son solitarios (90%), aunque pueden ser encontrados pólipos bilaterales y hasta múltiples en una cuerda vocal. Los nódulos y los pólipos tienen, básicamente, la misma apariencia, siendo la edad del paciente la principal diferencia. Al contrario de los pólipos, los nódulos son casi siempre bilaterales, pero no necesariamente simétricos en el tamaño. Típicamente aparecen como áreas circunscritas de espesamiento blanco de la mucosa de la cuerda vocal.

 BRONQUITIS CRÓNICA OBSTRUCTIVA (J 44)

Concepto – Definición:

La bronquitis crónica es definida como la presencia de tos crónica con producción de esputo, persistente por lo menos tres meses al año, durante por lo menos dos años consecutivos. Es frecuentemente acompañada por enfisema, y puede ocurrir con acortamiento de la respiración y obstrucción de las vías aéreas.

Desde el punto de vista anátomo-patológico, la bronquitis crónica se caracteriza por el espesamiento de las paredes bronquiales con edema e infiltración celular, hipertrofia de los músculos lisos , e hipertrofia glandular.

El término enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) se refiere al espectro de enfermedades respiratorias crónicas caracterizadas por limitación del flujo aéreo, producción de esputo, disnea y sibilancias. El término EPOC es frecuentemente utilizado de una forma más flexible para referirse a pacientes que tienen exclusivamente o predominantemente enfisema, bronquitis crónica, o asma.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

La prevalencia de la EPOC ha sido estimada en cerca de 5% en la población de países como los E.E.U.U. Encuestas domiciliares han demostrado prevalencia de cerca de 14% en hombres y 8% en mujeres. Los síntomas pueden ocurrir con más frecuencia, y las tasa de prevalencia han variado de 8 hasta 20% en adultos.

La enfermedad constituye una importante causa de consulta a los servicios de salud; está entre las primeras causas de ausentismo al trabajo; y ocupa el quinto o sexto lugar de las causas de muerte de adultos.

Entre las causas de EPOC se destaca el tabaquismo, el cual se estima que es responsable por 80 a 90% de las muertes por esta causa. La contaminación atmosférica, principalmente de las áreas urbanas con alta densidad industrial, ha sido señalada como causa importante de la enfermedad.

El LEP contempla los siguientes agentes como causantes de EPOC:

  • Amoníaco (T 59.8/X 47)
  • Anhídrido sulfuroso (T 54.2/X 47)
  • Cloro gaseoso (T 59.4/X 47)
  • Nieblas y aerosoles de ácidos minerales (T 59.8/X 47)
  • Cadmio y sus compuestos
Criterios Diagnósticos

El diagnóstico de bronquitis crónica se realiza a partir de la historia clínica (tos y producción de esputo, muchas veces por un período largo, más de dos años), la historia ocupacional, por el examen físico, por pruebas de laboratorio, por la imagen radiológica del tórax, por pruebas de función pulmonar, y por tests de ejercicio.

El examen físico puede ser pobre en el inicio de la enfermedad. Con la evolución de la enfermedad, el paciente típico presentase generalmente obeso, pletórico, y tosedor. Con el avance de la enfermedad, se puede encontrar cianosis, insuficiencia ventricular derecha, hepatomegalia, ascitis, elevación de la presión venosa yugular.

Los exámenes de laboratorio pueden mostrar en el paciente con bronquitis (y EPOC) señales de policitemia por hipoxemia persistente, elevación del bicarbonato o sérico por alcalosis metabólica compensatoria, con elevación de la Pa CO2. El cultivo del esputo puede identificar especies de bacterias que podrían ser tratadas por antibióticos.

La radiografía de pacientes con bronquitis crónica es usualmente poco informativa. Puede observarse espesamiento de la pared bronquial, pero con baja especificidad y sensibilidad. Los hallazgos del enfisema, cuando está presente, suelen ser mucho más característicos. La tomografía computada convencional y la de alta resolución son superiores a la radiografía y permiten detectar enfisema, en sus fases iniciales.

Las pruebas de función pulmonar son muy útiles para confirmar el diagnóstico de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). La espirometría simple (CVF y VEF 1) puede ser suficiente para demostrar limitación del flujo aéreo, con la disminución de la razón VEF 1/CVF. La reversibilidad de la limitación del flujo aéreo por broncodilatadores es más sugestiva de asma que de EPOC.

La EPOC limita la capacidad para el ejercicio a través de distintos mecanismos y caminos: limitación mecánica; cambio anormal de gases; alteración de la función cardíaca; disfunción de los músculos respiratorios; factores nutricionales; síntomas, especialmente disnea.

ASMA (J 45)

Concepto – Definición:

El asma ha sido definido como la obstrucción de las vías aéreas que es reversible (no tan completamente en algunos pacientes), sea espontáneamente sea por tratamiento; la inflamación de las vías aéreas y un aumento de la sensibilidad de repuesta de las vías aéreas a una variedad de estímulos.

El asma ocupacional puede ser definido como la enfermedad caracterizada por estrechamiento (obstrucción) variable de la vía aérea y/o aumento de la sensibilidad de respuesta relacionada causalmente con la exposición a agentes (polvos, vapores o humos), presentes en el medio ambiente de trabajo.

Dos tipos de asma ocupacional pueden ser reconocidos. El primero, con período de latencia y “sensibilización”, y el asma ocupacional sin tiempo de latencia, conocido como “asma inducido por irritante”, como es el caso del “síndrome de disfunción reactiva de las vías aéreas” (SDVA o RADS). Además de los dos tipos de asma ocupacional, pueden ocurrir síndromes asmatiformes, como el caso de la bisinosis, los efectos de polvos de granos, y los daños observados en trabajadores de refinerías de aluminio.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

El asma ocupacional es crecientemente reconocido como la enfermedad respiratoria, de origen ocupacional, de más alta incidencia, con importante impacto sobre el ausentismo al trabajo. En el Reino Unido, el asma ocupacional corresponde a 26% de todas las enfermedades profesionales respiratorias.

Considerase que el aumento de la ocurrencia del asma ocupacional estaría relacionado con la creciente incorporación de nuevos productos químicos en las industrias, y el avance de los métodos diagnósticos. El número de substancias causantes de asma ocupacional sobrepasaba a 200 en 1982 y, actualmente, es estimado en más de 300 agentes.

El LEP define una lista muy amplia de agentes y respectivas actividades con exposición ocupacional a los mismos: cromo, níquel, aminas aromáticas, isocianatos orgánicos, furfural, aldehído fórmico, carburos metálicos y los agentes enumerados en el cuadro de sensibilizantes de las vías respiratorias.

Criterios Diagnósticos

El diagnóstico de asma ocupacional se realiza confirmándose que se trata de un asma bronquial, y por el establecimiento de una relación entre el asma y el medio de trabajo.

Aunque un paciente con asma ocupacional puede presentar un cuadro clínico típico de disnea episódica y sibilancias asociadas a la obstrucción al flujo aéreo, reversible con la administración de broncodilatadores, muchos pacientes pueden presentar ataques recurrentes de “bronquitis” con tos, producción de esputo y rinitis, como síntomas predominantes. Estos síntomas, en un paciente previamente sano y no fumador, deben ponernos sobre la sospecha de que puedan relacionarse con el medio laboral.

Es esencial realizar una detallada historia (anamnesis) ocupacional. Se debe preguntar no sólo sobre los materiales con los que trabaja, sino también los que le rodean. Es también útil saber sí otros trabajadores en el mismo medio desarrollan síntomas similares. La presencia de síntomas en un desproporcionado número de trabajadores puede ayudar al diagnóstico.

Los síntomas pueden relacionarse con trabajos concretos o con la introducción de nuevos materiales. Es asimismo importante relacionar períodos asintomáticos, con falta de exposición, y períodos sintomáticos con exposición al trabajo. Esta relación es más frecuente al inicio del cuadro clínico, ya que cuando éste progresa la sintomatología se hace más persistente y recurrente, lo que a veces impide que el paciente pueda relacionar trabajo y asma.

En esta fase más avanzada es especialmente útil para el diagnóstico la medición del flujo espiratorio máximo. La prueba debe ser realizada en el trabajo y, comparativamente, en un período de tiempo no expuesta a éste, durante 2 a 8 semanas, procurando evitar medicación que interfiera la prueba y anotando cualquier otra medicación broncodilatadora utilizada. Se valorará una diferencia superior al 20% entre ambos períodos.

Las pruebas cutáneas deben realizarse mediante prick, puesto que realizadas de esta forma se introduce menor cantidad de alérgeno y son menos peligrosas que inyectadas intradérmicas. Un test cutáneo positivo a un determinado antígeno tan sólo demuestra la presencia de una reacción alérgica tipo I, pero no necesariamente implica que exista una relación causal del asma.

Las técnicas de laboratorio para evidenciar la presencia de anticuerpos específicos son en general muy difíciles de lograr cuando se trata de asmas ocupacionales, ya que, con frecuencia, los alérgenos son de peso molecular pequeño, actuando solamente como haptenos (sales de paltino, por ejemplo).

La determinación de la IgE específica se ha logrado en alguna substancia (TDI, etc.), pero el hallazgo de valores altos de IgE específica es signo tan solo de exposición, pero no necesariamente de enfermedad. Lo mismo sucede con la presencia de precipitinas, en el caso de los asmas retardados, siendo el hallazgo indicativo de exposición.

El examen de esputos está especialmente indicado cuando sea difícil diferenciar entre bronquitis y proceso bronquial alérgico. Se debe recoger la expectoración diariamente en un frasco con alcohol de 701, para luego practicar secciones en bloque, teñirlas y buscar los elementos característicos de las bronquitis alérgicas: eosinófilos, moldes de mucosa bronquial descamada, restos de eosinófilos, cristales de Charcot Leyden y espirales de Curshman.

NEUMOCONIOSIS DE LOS MINEROS DEL CARBÓN (J 60)

Concepto – definición:

La neumoconiosis de los trabajadores (de los mineros) de carbón es una de las enfermedades profesionales causadas por la inhalación de polvos de carbón mineral, caracterizada por el depósito de polvo en los alvéolos pulmonares y la reacción tisular provocada por su presencia.

Es una entidad crónica e irreversible, que puede tener una evolución lenta y poco sintomática (formas “simples”), o evolucionar desfavorablemente (forma “complicada”), hasta la fibrosis masiva progresiva.

La bronquitis crónica y el enfisema pueden ocurrir de forma aislada o combinada.

Dependiendo del contenido de sílice en la roca donde está el carbón, puede ocurrir, simultáneamente la silicosis.

Desde el punto de vista anátomo-patológico, la lesión característica de la neumoconiosis de los trabajadores del carbón es la mácula de polvo, una lesión inflamatoria cerca de los bronquiolos respiratorios, de 1 a 5 mm de tamaño, constituida por colecciones de macrófagos llenos de polvo. Las máculas pueden confluir y formar nódulos.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

Los principales factores de riesgo en la producción de neumoconiosis en los trabajos de extracción de carbón mineral son la concentración de polvo en el aire y el tiempo de exposición (relación dosis x repuesta). El origen del carbón (más bituminoso o más antracitoso) está relacionado con la probabilidad del tiempo de exposición, la susceptibilidad individual puede contribuir para el desarrollo de la neumoconiosis.

Criterios Diagnósticos

El diagnóstico de las enfermedades asociadas a la exposición al carbón mineral se hace, básicamente, por la historia clínica y ocupacional y la radiografía de tórax. Las pruebas funcionales pulmonares tienen importancia principalmente en el seguimiento de los trabajadores y en la evaluación de la incapacidad laboral.

En cuanto a la historia clínica, el síntoma predominante en la neumoconiosis de los trabajadores del carbón es la disnea de esfuerzo, que aparece cuando el trabajador presenta un cuadro radiológico de neumoconiosis avanzada o fibrosis masiva progresiva. Es, por consiguiente, una manifestación relativamente tardía.

La bronquitis crónica se manifiesta en la forma clásica, con tos y catarro matinales por lo menos 90 días al año, por dos años consecutivos.

En cuanto a la historia ocupacional, cabe recordar que la neumoconiosis de los trabajadores del carbón es rara fuera de la minería de carbón; hay casos descriptos en trabajadores de puertos que trabajan con carbón mineral en espacios confinados. Es de gran importancia la descripción de cada actividad del minero en el subsuelo, relacionándola con la magnitud y el tipo de exposición.

En la radiografía de tórax la neumoconiosis de los trabajadores del carbón se caracteriza por la presencia de opacidades nodulares del tipo p, q o r diseminadas; habitualmente se inician en los campos pulmonares superiores. En la medida en que aumenta la deposición de polvos, las alteraciones progresan por el parénquima pulmonar, revelando un aspecto nodular difuso. Las alteraciones visibles a los rayos X se deben básicamente al acumulo de polvos-las llamadas “máculas de carbón”- mucho más que al proceso fibrótico. Los nódulos pueden aumentar en tamaño y presentarse conglomerados al Rx de tórax frente. Cuando se tornan mayores de 10 mm son llamados de “grandes opacidades”. Las grandes opacidades suelen aparecer en los campos superiores y medios, normalmente son periféricas y crecen centrípetamente, causando distorsiones importantes en la anatomía de las estructuras intratorácicas.

Las finalidades de las pruebas de función pulmonar en trabajadores expuestos a polvos de carbón pueden ser definidas en:

  1. Seguimiento longitudinal de trabajadores expuestos o de ex mineros.
  2. Esclarecimiento clínico del tipo de restricción funcional asociado a las manifestaciones clínicas o al aspecto radiológico.
  3. Establecimiento de incapacidad funcional.

NEUMOCONIOSIS DEBIDA AL ASBESTO (ASBESTOSIS) (J 61)

Concepto – Definición:

La Asbestosis es la neumoconiosis (“deposición de polvos en el pulmón y la reacción tisular que ocurre por su presencia”) causada por la inhalación de fibras de asbesto o amianto.

Desde el punto de vista geológico, la denominación asbesto (o amianto) incluye, básicamente, dos tipos de fibras minerales: los anfíboles y las serpentinas. Se distinguen entre sí por su estructura química, características físicas de la relación longitud/diámetro, y en la durabilidad de las fibras. Estas diferencias físico-químicas resultan en distintas respuestas biológicas pulmonares a su inhalación.

El representante más importante del grupo de las serpentinas es el crisotilo (asbesto blanco), responsable por cerca de un 90% de toda la producción mundial de asbesto. En el grupo de los anfíboles están incluidas la crisidolita (asbesto azul), la amosita (asbesto marrón), la antofilita y la tremolita.

Cabe señalar que la asbestosis puede estar asociada a otros efectos del asbesto sobre el sistema respiratorio, tales como lesiones de las pequeñas vías y manifestaciones pleurales diversas, además de su conocida relación con el cáncer de pulmón. Todos estos efectos pueden coexistir o se siguen en el tiempo, produciendo una gama muy compleja de posibilidades clínicas, radiológicas y anátomo-patológicas.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

La incidencia de la asbestosis depende tanto del tiempo de exposición cuanto de la intensidad de exposición (número de fibras por volumen de aire), con comportamiento del tipo dosis dependiente. Así, su prevalencia en distintos grupos de riesgo varía desde su ausencia, hasta tasas tan elevadas como 20, 30 o hasta 50%.

Los grupos de riesgo están mencionados en el LEP y, por supuesto, tienen perfiles que siguen determinantes de orden geográfico, económico y tecnológico.

Algunas actividades tradicionalmente de alto riesgo han sido eliminadas en distintos países del mundo, pero el número de procesos de trabajo y puestos de trabajo que utilizan asbesto está aumentando, inclusive en actividades donde no se esperaba encontrar estos productos. Esto es importante para la recuperación de la historia profesional de pacientes con sospecha de asbestosis.

Criterios Diagnósticos

El diagnóstico de asbestosis se hace a partir de una combinación entre historia ocupacional y radiografía, con o sin la presencia de un cuadro clínico característico, complementada por una evaluación funcional.

En cuanto a la historia ocupacional cabe recordar que la asbestosis habitualmente aparece después de 10 o más años de exposición continuada, con una nítida relación dosis respuesta.

En cuanto al cuadro clínico, siendo la asbestosis una enfermedad de evolución lenta y prolongada, las manifestaciones clínicas son habitualmente tardías. Los síntomas de fibrosis difusa debida al asbesto no son distintos de otras formas de fibrosis intersticial difusa. Así, el síntoma más habitual es la disnea, primero en los esfuerzos y después al reposo, reflejando la gravedad del compromiso pulmonar. La tos, seca o productiva, puede estar presente; este síntoma parece estar más asociado al compromiso de las vías aéreas que al proceso de fibrosis intersticial, y es común que aparezca en trabajadores expuestos, aún sin “asbestosis”. El dolor torácico no es frecuente, y en las formas avanzadas su presencia puede sugerir compromiso pleural.

En el examen físico, el hallazgo inicial es la presencia de estertores crepitantes en el final de la inspiración profunda, en las regiones pulmonares inferiores; no se modifican con la tos; se deben probablemente a la apertura súbita de las vías aéreas terminales, en áreas no bien expandidas.

La presencia de roncus y sibilancias es rara y sugiere la concomitancia de infección bronquial. Otros hallazgos menos frecuentes son cianosis y dedos en palillo de tambor. En las formas avanzadas pueden observarse taquipnea y pulso acelerado. La expansión torácica tiende a reducirse simétricamente y especialmente en las bases.

La evaluación de la función pulmonar en la asbestosis revela alteraciones que son comunes a otras formas de fibrosis pulmonar. En los estadios iníciales de la enfermedad se puede detectar hipoxemia; en pruebas de ejercicio, la capacidad de difusión, medida a través de la respiración única de CO (DCO) puede estar reducida. Con la evolución del cuadro, se pueden encontrar signos típicos de enfermedad restrictiva, es decir, reducción de los volúmenes pulmonares, la capacidad vital (CV) se afecta primeramente, seguida de la reducción en la capacidad residual funcional (CRF) y del volumen residual (VR), en proporciones menos acentuadas. La relación VEF 1/CVF % está, en general, preservada, mostrando ausencia de alteraciones en grandes vías.

En la radiografía, las alteraciones iníciales del parénquima pulmonar son tan tenues y difusas que no tienen traducción radiológica. Alteraciones radiográficas definidas –comunes a cualquier cuadro de fibrosis intersticial difusa- son relativamente tardías y frecuentemente solamente aparecen cuando ya se instalaron alteraciones funcionales y síntomas. Los hallazgos radiológicos de la asbestosis pulmonar predominan en la mitad inferior de los campos pulmonares. Se encuentran formas lineares e irregulares, distinto del aspecto nodular de la silicosis y de la neumoconiosis de los trabajadores del carbón. Estas formas se encuadran en las llamadas “pequeñas opacidades irregulares” (s. t y u) de la Clasificación Internacional de las Radiografías de Neumoconiosis –OIT (Revisión 1980).

Los aspectos más precoces son sombras lineares tenues, de espesor variable entre 1 y 3 mm. De aspecto reticular y con espesamiento de la trama vascular en las bases. En esta fase, la lectura ofrece dificultades apreciables. Con la progresión de la enfermedad, son también observables opacidades pequeñas e irregulares, simétricamente distribuidas en los campos pulmonares medios e inferiores. En las formas avanzadas de fibrosis pulmonar, se pueden ver imágenes císticas, en panal de miel, con diámetros generalmente inferior a 5 mm., siempre predominando en los campos inferiores. Son frecuentes el borramiento de la imagen cardíaca, la obliteración de los ángulos costofrénicos, bilateralmente, y espesamientos pleurales de mayor o menor extensión.

En las formas avanzadas, los campos pulmonares se reducen por retracción fibrosa, apareciendo zonas de hiperinsuflación tanto en los campos inferiores como en los superiores.

Métodos más sensibles han sido utilizados para reemplazar las radiografías simples de tórax. La Tomografía Computarizada convencional, a pesar del uso intensivo desde la década de 1970 en el diagnóstico de enfermedades del tórax, poco aportó como herramienta de diagnóstico de las enfermedades intersticiales difusas. Con el advenimiento de los aparatos de 40 generación, con nivel de resolución de 200 um (Tomografía Computarizada de Alta Resolución), hubo un avance en la detección y calificación de las imágenes intersticiales, incluyendo neumoconiosis, como la asbestosis.

El lavado broncoalveolar (LBA), crecientemente utilizado en Neumonología, en el caso del asbesto puede ser útil para:

  • Diagnóstico de la exposición al asbesto;
  • Establecimiento de la actividad de la asbestosis;
  • Diagnóstico precoz de alveolitis por asbesto;
  • Estudios sobre los mecanismos patogénicos asociados a la exposición al asbesto.

Para finalidades prácticas, el LBA puede dar indicaciones sobre exposición y sobre diagnóstico precoz. Hallazgos de fibras en el LBA no significan necesariamente la presencia de asbestosis, que básicamente es un diagnóstico radiológico y/o anátomo-patológico.

Así como en la silicosis, la biopsia pulmonar –por vía broncoscópica o por toracotomía- en procedimiento de excepción en neumoconiosis. Dado que la Rx puede ser normal en hasta un 20% de los casos, la biopsia puede ser indicada en las siguientes situaciones:

  • Pacientes que presentan historia de exposición al asbesto, quejas de disnea de esfuerzo y/o estertores crepitantes de bases, con Rx y TAC normales;
  • Pacientes que presentan historia de exposición insuficiente para el grado de alteración radiológica;
  • Casos de alteraciones radiológicas compatibles con las causadas por la exposición al asbesto, pero con historia ocupacional negativa;
  • Casos de cáncer de pulmón con historia ocupacional de exposición al asbesto y Rx y TAC sin alteraciones compatibles con asbestosis.

El mejor método para biopsia es, sin duda, a través de la toracotomía, pues la visualización macroscópica del pulmón permite dirigir el procedimiento. Asimismo, fragmentos mayores permiten el análisis cuantitativo y cualitativo del residuo mineral. Sin embargo, con la introducción de la biopsia transbronquial, debido a la facilidad de realización, bajo costo, y por ser menos invasiva, es actualmente una alternativa que puede traer respuestas necesarias de forma rápida y económica.

NEUMOCONIOSIS DEBIDA AL POLVO DE SÍLICE (SILICOSIS) (J 62)

Concepto – Definición:

La silicosis es la neumoconiosis (“deposición de polvos en el pulmón y la reacción tisular que ocurre por su presencia”) causada por la inhalación de formas cristalinas de sílice libre (dióxido de silicio, SiO2), incluyendo:

  1. Silicosis nodular, también denominada “clásica” o “pura”, constituida por lesiones nodulares hialinas características, y que, evolutivamente pueden formar conglomerados masivos extensos, pasando a constituirse en la fibrosis masiva progresiva;
  2. Silicosis aguda, caracterizada por el desarrollo de proteinosis alveolar y alveolitis fibrosante;
  3. Fibrosis de polvos mixtos, que se puede constituir de nódulos típicos de la silicosis nodular, acompañados de otras formas de fibrosis, causadas por sílice y por otros polvos (por ejemplo: óxido de hierro, carbón, humos de soldadura, etc.);
  4. Neumoconiosis por tierras diatomáceas, con alveolitis fibrosante y reacción celular preeminente.
Ocurrencia y Exposición Ocupacional

En los países desarrollados, la incidencia de nuevos casos de la más conocida de la neumoconiosis está disminuyendo acentuadamente, permaneciendo los casos antiguos, ocurridos en condiciones que, todavía, están presentes en los países menos desarrollados. En estos, las fuentes de exposición y el número de trabajadores expuestos han aumentado.

En función de los factores relacionados con la exposición, la silicosis incide más en hombres, y en nuestras condiciones, hombre relativamente jóvenes (30-50 años). El tiempo de exposición depende de la edad de la primera exposición y, principalmente, de las condiciones de exposición, es decir, la concentración de polvo en el aire, el tamaño de las partículas, el contenido de sílice en el polvo, la duración de la jornada de trabajo y la intensidad del trabajo. Significa que el tiempo de exposición (y la latencia) puede ser tan corto como 2 años, en situaciones críticas (molienda de cuarzo, por ejemplo), como 20 o más años (fábricas de lozas y porcelanas, algunas actividades de minería), con un promedio alrededor de 10 a 15 años de exposición.

Criterios Diagnósticos

El diagnóstico de silicosis es hecho, secuencialmente, por una adecuada historia clínica e historia ocupacional, el examen físico y los exámenes complementarios de rutina, en especial la radiografía de tórax. Para la evaluación del grado de compromiso funcional se realizan pruebas funcionales, además de otros exámenes para diagnóstico diferencial. Se destaca que la historia ocupacional y la radiografía de tórax son las herramientas fundamentales, habitualmente suficientes para el diagnóstico de neumoconiosis.

Así, siguiendo la historia natural de la silicosis, se puede afirmar que, en la gran mayoría de los casos, el cuadro clínico inicial es poco expresivo, durante muchos años después del inicio de la exposición y aún después del diagnóstico radiológico, si éste demuestra formas iníciales de la modalidad crónica de silicosis. Los pacientes son prácticamente asintomáticos o refieren tos no productiva o con bronquitis o síntomas de orden general, tales como astenia, debilidad, sudoración, etc. Llama la atención, en muchos casos, la falta de correlación entre el cuadro clínico, con sintomatología ausente o escasa, y el cuadro radiológico bastante sugestivo, con nódulos diseminados y, a veces, ya con áreas de fibrosis por conglomerado de nódulos.

La disnea de esfuerzo es el síntoma que marca el cuadro clínico de la silicosis. Evoluciona lenta y progresivamente, terminando, en las formas graves, por incapacidad totalmente para el trabajo. La fibrosis pulmonar, irreversible y frecuentemente progresiva, producida por la silicosis se acompaña de bronquitis simple, crónica y, a veces, bronquitis obstructiva crónica (enfermedad pulmonar obstructiva crónica). En las fases finales del proceso, la fibrosis lleva al cor pulmonalee insuficiencia cardíaca congestiva. La asociación de la tuberculosis con la silicosis es relativamente frecuente y constituye una complicación muy grave, por el hecho de ser diagnosticada muchas veces tardíamente. Otras infecciones oportunistas pueden también ocurrir, principalmente en las formas aceleradas o complicadas.

Como ya se ha dicho, la radiografía sigue siendo considerada la herramienta básica para diagnosticar y evaluar la evolución de las neumoconiosis en general, y de la silicosis, en particular. En la situación del médico que atiende un trabajador enfermo, cualquier hallazgo radiológico podrá ser encontrado, desde formas iníciales, de “pequeñas opacidades”, hasta formas extremadamente avanzadas, ya de “grandes opacidades” y las complicaciones sobrepuestas.

En cualquiera de las situaciones será imprescindible la familiaridad con la Clasificación Internacional de las Radiografías de Neumoconiosis (Revisión de 1980, desarrollada por la Organización Internacional del Trabajo).

En el lenguaje de la Clasificación Internacional, se puede decir que las pequeñas opacidades regulares, de tipo y tamaño p, q o r (con diámetro inferior a 10 mm.), se inician más comúnmente en los campos superiores, pero su presencia en los campos medios e inferiores pueden ser más visualizada, especialmente entre los arcos costales, simétricamente distribuidas, más en la periferia de los campos pulmonares;; la confusión con las estructuras anatómicas normales se puede producir en el caso de lesiones iníciales y tenues, cuya lectura siempre es difícil.

La progresión de las lesiones puede, además del aumento de profusión, mostrar un aumento en el diámetro medio de los nódulos, llegando a la coalescencia (ax) y a grandes opacidades A, B o C. Estas últimas, normalmente aparecen en los campos superiores y medios, creciendo hacia los hilios. En esta fase, pueden ser encontrados el engrosamiento hiliar (hi), las líneas B de Kerley (kl), la distorsión de las estructuras intratorácicas (di), y las calcificaciones ganglionares en cáscara de huevo.

La tomografía computarizada no ayuda al diagnóstico precoz de opacidades pequeñas.

Las pruebas de función pulmonar tienen importancia relativa en el diagnóstico de silicosis y otras neumoconiosis. Sus principales indicaciones son:

  1. Evaluación de trabajadores sintomáticos respiratorios;
  2. Evaluación de disfunción y de incapacidad respiratoria;
  3. Seguimiento longitudinal de grupos expuestos

La correlación entre los hallazgos radiológicos y el estudio de la función pulmonar es baja. En las formas incipientes de la silicosis o en las alteraciones radiológicas de las pequeñas opacidades, las pruebas funcionales, principalmente la espirometría, son normales y, cuando están alteradas, se presentan como insuficiencia ventilatoria en grado leve o moderado, con carácter obstructivo. Solamente en las formas avanzadas, con profusión 3/3 o con grandes opacidades, ‘puede existir alguna correlación entre estos datos.

El componente obstructivo o restrictivo de las alteraciones funcionales en los portadores de neumoconiosis es uno de los temas controvertidos entre los estudiosos del asunto. Las lesiones iniciales de la silicosis comienzan en las pequeñas vías aéreas, razón por la cual, en la evaluación funcional del trabajador deben ser utilizados pruebas que detecten esas alteraciones. Así, además de la espirometrías con la determinación de la capacidad vital forzada (CVF), del volumen espiratorio forzado en el primer segundo de la CVF (VEF 1), del flujo espiratorio forzado a 25% y 75% de la CVF (FEF 25%-75%) –este ya consagrado como detector de alteraciones en pequeñas vías- se debe utilizar la curva flujo-volumen. El estudio de la curva flujo-volumen, respirando una mezcla de 20% de oxígeno y 80% de helio perfecciona la detección de las alteraciones de las pequeñas vías aéreas.

La determinación del volumen de cierre de las vías aéreas y la capacidad de difusión pulmonar por el monóxido de carbono, gasometría arterial en reposo y en el ejercicio, son otros exámenes eventualmente podrán ser utilizados en la evaluación funcional pulmonar de estos trabajadores.

La biopsia pulmonar podrá ser excepcionalmente indicada, principalmente en casos individuales, en una de las siguientes situaciones:

  1. Alteración radiológica compatible con exposición ocupacional, pero con historia ocupacional incaracteristica o ausente (tiempo de exposición insuficiente para causar las alteraciones observadas);
  2. Paciente con historia de exposición a polvos o otros agentes desconocidos y aspecto radiológico discrepante con el tipo de exposición referida;
  3. Paciente con historia de exposición, síntomas y señales clínicas pertinentes, función pulmonar alterada, pero radiografía de tórax y tomografía computarizada normales;
  4. En casos de disputas judiciales, en que ocurre discrepancia entre, por lo menos, dos lectores debidamente capacitados para interpretar la Clasificación Internacional de Radiografías de Neumoconiosis.

NEUMOCONIOSIS DEBIDA A OTROS POLVOS INORGÁNICOS (J 63)

Concepto – Definición:

Además de las clásicas neumoconiosis causadas por los polvos de sílice, de asbesto y de carbón, muchos otros polvos inorgánicos pueden provocar neumoconiosis, sean las consideradas “benignas” o “no-colágenas!, sean las consideradas “malignas” o “ colágenas”, o cuadros mixtos de clasificación dudosa.

En el LEP están incluidas la beriliosis (causada por el berilio), las neumoconiosis por metales duros (“hard metal disease”), específicamente las causadas por inhalación de polvos de Cobalto y sus compuestos, Titanio y sus compuestos, Tungsteno y sus compuestos, la talcosis y otras silicatosis.

La inhalación del berilio puede causar dos tipos de enfermedad respiratoria (además de otros efectos): la “enfermedad aguda por el berilio”, y la “enfermedad crónica por el berilio” o “beriliosis”. La enfermedad aguda es un tipo de neumonitis irritativa química causada por la inhalación de altas concentraciones de berilio (>100 ug/m3), que puede ser seguida por una fibrosis crónica. La enfermedad crónica o “beriliosis”, es una neumoconiosis, por lo tanto intersticial caracterizada por la formación de granulomas en el tejido pulmonar, asociados con alteraciones inmunológicas celulares. Los granulomas pueden también ocurrir en otros órganos como el hígado y el bazo.

La neumoconiosis por metales duros (“hard metal disease”) es una neumopatía de presentación aguda y subaguda, con desarrollo de fibrosis en el largo plazo, debida a la inhalación de polvo metálico proveniente de carburos de tungsteno, cobalto y titanio.

Varios estudios experimentales muestran la relativa inocuidad del tungsteno aislado para provocar reacciones en el tejido pulmonar, lo que no ocurre con el cobalto, que por su potencial antígeno comprobado en diversas otras enfermedades profesionales (dermatitis de contacto y asma ocupacional), es el agente etiológico más probable de la neumoconiosis por metales duros.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

El LEP reconoce como enfermedad profesional la “beriliosis”, las “neumoconiosis por carburos de metales duros” (específicamente Cobalto, Titanio y Tungsteno) y las silicatosis, en las actividades laborales indicadas como fuentes de exposición.

Criterios Diagnósticos

El cuadro clínico de la beriliosis se caracteriza por el compromiso pulmonar y sistémico. El tiempo de latencia es de aproximadamente 10 a 15 años y la enfermedad se puede manifestar muchos años después de cesada la exposición. Los síntomas característicos son la disnea progresiva a los esfuerzos, el dolor torácico, tos, fatiga, pérdida de peso y artralgias.

El patrón radiológico es de opacidades difusas retículo-nodulares, a veces asociadas con adenomegalia hiliar. El diagnóstico se hace, en general, a partir de la radiografía, asociada a la historia de exposición comprobada al berilio, y auxiliada por el Lavado Bronco Alveolar que demuestra cuadro de alveolitis linfocítica.

La biopsia transbronquial puede ayudar detectando granulomas no caseosos, semejantes a los de la sarcoidosis. La presencia de berilio en el tejido pulmonar biopsiado, en nódulos linfáticos, o en la orina del paciente auxilia en la diferenciación con la sarcoidosis, y hace parte de los criterios diagnósticos propuestos para la enfermedad crónica por el berilio.

El cuadro clínico de las neumoconiosis por metales duros incluye disnea a los esfuerzos, los seca, dolor y constricción torácicas, fiebre y pérdida de peso con el progreso de la afección. En general, los síntomas aparecen después de un período de “sensibilización” variable de meses a algunos años. La radiografía de tórax muestra un patrón retículo-nodular difuso bilateral, con áreas de “vidrio opaco”, en el inicio del cuadro. La histopatología es de neumonía intersticial descamativa con células gigantes. Por consiguiente, su clasificación como “neumoconiosis” aún es incierta.

BISINOSIS (J 66.0)

Concepto – Definición:

Bisinosis es una enfermedad aguda y crónica de las vías respiratorias, causada por la exposición a polvos orgánicos de algodón, lino, cáñamo y sisal. La respuesta aguda es reversible y está caracterizada por una sensación de opresión torácica y/o dificultad respiratoria (disnea), que se presenta tras el retorno a la exposición después de la interrupción del final de semana, a veces referida como el “síndrome de la mañana del lunes”.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

Estudios epidemiológicos realizados en muchos países del mundo, incluyendo países latinoamericanos, han confirmado la presencia y la gravedad del problema de la bisinosis. Es considerada una enfermedad altamente endémica entre trabajadores textiles (de hilos y telas) en todo el mundo, y que aún sigue provocando miles de trabajadores incapacitados.

La ocurrencia de bisinosis depende de la exposición a polvos de fibras orgánicas como el algodón, el lino, el sisal, el cáñamo, etc. La prevalencia en grupos de riesgo puede llegar a tasas de 20, 30 y hasta 50% o más, dependiendo, fundamentalmente, de la concentración de polvo (comportamiento dosis-dependiente).

Criterios Diagnósticos

Las manifestaciones de opresión torácica ocurren usualmente dos a tres horas después del inicio de la exposición, lo que ayuda a distinguir del asma, que usualmente tiene manifestaciones inmediatas o tardías (6 horas o más), a partir de la exposición a los alérgenos.

Con exposiciones de largo tiempo, tanto la tos (productiva o no-productiva) como la disminución de la función ventilatoria, se toman más graves. La disnea puede ser el síntoma dominante, y es habitual el hallazgo de una reducción del flujo espiratorio (medido por el VEF 1) durante la jornada de trabajo. En casos más avanzados son claras las evidencias clínicas y fisiológicas de enfermedad crónica obstructiva.

En la medida en que persisten los síntomas, el paciente evoluciona en grados, y las alteraciones funcionales se forman irreversibles, pudiendo llevar a la incapacidad funcional respiratoria.

Aunque la radiografía poco o nada informa sobre la bisinosis, ella debe ser realizada para pesquisa (y exclusión) de otras patologías respiratorias.

NEUMOCONIOSIS DEBIDA A HIPERSENSIBILIDAD AL POLVO ORGÁNICO (J 67)

Concepto – Definición:

La neumoconiosis por hipersensibilidad constituye un espectro de enfermedades pulmonares granulomatosas, intersticiales y alveolares, que resultan de repetidas inhalaciones y de la sensibilización por un amplio grupo de polvos orgánicos y de substancias químicas antigénicas, de bajo peso molecular. También es conocida como “alveolitis alérgica extrínseca” o “bronquiolo-alveolitis alérgica extrínseca”.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

En el LEP se enumera una lista muy amplia de agentes y las respectivas actividades que exponen a los trabajadores los agentes causantes de esta enfermedad profesional.

Criterios Diagnósticos

El diagnóstico de la neumonitis por hipersensibilidad se basa en los datos obtenidos de la historia clínica y, fundamentalmente, en la historia ocupacional, en los hallazgos radiológicos, en la función pulmonar y exámenes inmunológicos.

Las manifestaciones clínicas habituales, después de exposiciones periódicas, son: falta de aire, fiebre, tos seca, malestar general y fatiga, de algunas horas hasta pocos días. Frecuentemente tales episodios son caracterizados como “estado gripal”. La exposición continuada lleva a crisis frecuentes de gravedad creciente, con agravamiento de la sintomatología y pérdida de peso. Ocasionalmente no hay síntomas agudos frente a la exposición a los antígenos, pero la reacción tisular se desencadena, llevando a la fase crónica de la enfermedad.

Al examen físico se nota la presencia de estertores crepitantes en las bases, silibancias en su fase aguda o subcrónica. Con la progresión hacia la fase crónica, se instala un cuadro irreversible y progresivo de la enfermedad, caracterizado por intensa hipoxia, hipertensión pulmonar y cor pulmonale. En las crisis agudas se puede encontrar infiltrado pulmonar bilateral en la radiografía del tórax. Con el avance de las lesiones se observan opacidades regulares e irregulares dispersas por todo el parénquima pulmonar, nítido aumento de la trama vasobrónquica y, en la fase final, intensa profusión de las opacidades, reducción volumétrica de los pulmones y aspecto característico de panal de abejas.

Las alteraciones funcionales son muy variadas, pero básicamente se observa disminución de la Capacidad Vital Forzada (CVF)  y del Volumen Espiratorio Forzado en el primer segundo (VEF 1); la disminución de la compliance y de la capacidad de difusión indican empeoramiento del cuadro. La hipoxemia, agravada por el ejercicio y la disminución de los volúmenes pulmonares son característicos de la fase crónica. Algunos individuos pueden presentar alteraciones mixtas de la función pulmonar, y el hábito de fumar contribuye a los fenómenos obstructivos de la vía aérea.

La demostración de anticuerpos específicos a los antígenos por inmunodifusión doble, y la inmunidad mediada por células en los linfocitos periféricos son las características de las pruebas inmunológicas en la neumonitis por hipersensibilidad. Se pueden emplear tests cutáneos para antígenos específicos. En las fases agudas se puede encontrar leucocitosis con formas jóvenes y eosinofilia ocasional mayor a 10%.

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3.1.10 – ENFERMEDADES (PROFESIONALES) DEL SISTEMA DIGESTIVO (GRUPO XI-CIE 10)

ESTOMATITIS ULCERATIVA (K 12.1)

Concepto – Definición:

La estomatitis ulcerativa (junto con gingivitis y salivación) es una manifestación característica del polimorfo cuadro clínico de la intoxicación crónica, grave, por el mercurio.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

La estomatitis ulcerativa es una de las manifestaciones de la intoxicación crónica por el mercurio, principalmente de naturaleza ocupacional, y debe ser analizada dentro de ese cuadro.

Criterios Diagnósticos

La tríada clásica de manifestaciones de la intoxicación crónica grave por el mercurio está compuesta por:

  • Alteraciones de la cavidad oral: la inflamación afecta la mucosa bucal, las encías, que se tornan esponjosas, sangran fácilmente, y los dientes se pueden caer fácilmente;
  • Temblores finos e involuntarios de las manos, de los pies, de la lengua, agravados por los movimientos voluntarios o intencionales;
  • Alteraciones psicológicas o conductuales, con manifestaciones de ansiedad, irritabilidad, depresión, comportamiento regresivo, “nerviosismo” y con manifestaciones de timidez.

El diagnóstico de intoxicación crónica por el mercurio se completa, además de la obvia historia ocupacional, con la determinación de mercurio en la orina. Una buena práctica es medir en las 24 horas. En la intoxicación mercurial se encuentran en general valores superiores a 50 mg/L.

ENFERMEDAD TÓXICA DEL HÍGADO CON HEPATITIS AGUDA (K 71.2)

Concepto – Definición:

La enfermedad del hígado, causada por la exposición ocupacional a substancias químicas hepatóxicas, es un término que incluye un amplio espectro de distintas respuestas del hígado, que se pueden manifestar en el corto plazo (“aguda”), en el mediano plazo (“sub-aguda”) o en el largo plazo (“crónica”).

Asimismo, las lesiones del hígado causadas por la agresión de substancias químicas hapatóxicas pueden ser clasificadas en dos grupos, según un criterio que toma en consideración la “predicibilidad”, la dosis-dependencia y el tiempo-dependencia, la frecuencia de su ocurrencia, y la reproductibilidad de las lesiones en animales:

  • Lesiones Tipo I- las lesiones son “predecibles”, dosis y tiempo dependientes, y ocurren en la mayoría, si no en todos los expuestos a dosis apropiadas del agente tóxico; suelen causar también lesiones en animales.
  • Lesiones Tipo II-son consideradas “no-predecibles”, dosis y tiempo independientes, ocurren esporádicamente; no son reproducibles en animales.
Ocurrencia y Exposición Ocupacional

Mucho del conocimiento toxicológico, clínico y epidemiológico sobre los efectos de los solventes halogenados sobre la salud humana se generó hace muchos años, a partir de exposiciones no ocupacionales, pues muchos de los solventes “industriales” ya fueron también utilizados como gases o vapores anestésicos.

Actualmente, las fuentes de exposición ocupacional son numerosas y ubicuas, presentes en distintas ocupaciones o sectores económicos.

Los siguientes agentes son definidos en el LEP como causantes de enfermedad tóxica del hígado (aguda) profesionales.

Derivados halogenados de los hidrocarburos alifáticos: Diclorometano, Triclorometano, Tribromometano, dicloro-2-etano, tricloroetano, dicloroetano, tricloroetileno, dicloropropano, cloropropileno, cloro-2-butadeino, tetracloruro de carbono.

Criterios Diagnósticos

Las lesiones causadas por los solventes halogenados hepatóxicos pertenecen al grupo de lesiones “tipi I”, y consisten, básicamente, en alteraciones morfológicas hepatocelulares zonales, con acumulo de lípidos (esteatosis) y presencia de procesos degenerativos que llevan a la muerte de las células (necrosis). El proceso necrótico puede afectar pequeños grupos de células parenquimatosas aisladas (necrosis focal), grupos de células localizadas en zonas (necrosis periportal, o centrolobular o mediolobular), o virtualmente todas las células del lóbulo hepático (necrosis masiva). La esteatosis puede ser zonal o más distribuida.

En su forma aguda más grave, la necrosis hepática lleva a una ictericia hepatocelular y a un síndrome muy semejante a la hepatitis por virus. Los valores de la actividad de espartato aminotransferasa y de la alamina aminotransferasa están, frecuentemente, muy altos, mientras la fosfatasa alcalina está moderadamente aumentada (< 3 veces su límite superior de referencia).

Las principales manifestaciones clínicas son fatiga, anorexia y náuseas. Los casos más graves se manifiestan con Ictericia profunda, y pueden evolucionar hacia episodios hemorrágicos, coma, y muerte, en 2 a 4 días. El mayor riesgo de las hepatopatías tóxicas agudas es la posibilidad de evolución hacia insuficiencia hepática fulminante.

Asimismo, las manifestaciones hepáticas agudas causadas por solventes halogenados tóxicos pueden llegar acompañadas por manifestaciones clínicas originadas en otros órganos o sistemas y/o manifestaciones sistemáticas, particularmente insuficiencia renal aguda, secundaria a la necrosis tubular aguda por la misma etiología tóxica.

Las alteraciones “crónicas” pueden pasar sin ser percibidas hasta la manifestación de la insuficiencia del hígado, traducida por hemorragia de varices esofágicas y/o Encefalopatía, secundarias a un proceso francamente cirrótico.

El diagnóstico diferencial de la hepatitis tóxica será con la hepatitis infecciosa, por virus. La distinción puede ser hecha a través de la información epidemiológica, de la exploración serológica que excluya las hepatitis A, B y C, y por la historia de exposición a substancias químicas hepatotóxicas.

FIBROSIS HEPÁTICA (E HIPERTENSIÓN PORTAL)

Concepto – Definición:

La fibrosis hepática periportal, con o sin hipertensión portal, pertenece al cuadro de enfermedades hepáticas asociadas a la exposición ocupacional al cloruro de vinilo. Tiene manifestaciones clínicas poco características, consistiendo de un cuadro eminentemente histológico de fibrosis hepática.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

La fibrosis hepática es una de las manifestaciones hepáticas (considerada “benignas”) asociadas a la exposición ocupacional al monómero cloruro de vinilo (VC), en las plantas de polimerización del cloruro de polivinilo (PVC). Distintos estudios muestran, que estos trabajadores tienen riesgo aumentado de desarrollar angiosarcoma hepático, acro-osteolisis (degeneración de los huesos de las falanges terminales), Síndrome de Raynaud, trastornos circulatorios y alteraciones de la función hepática.

Criterios Diagnósticos

Las manifestaciones hepáticas no malignas debidas a la exposición al cloruro de vinilo incluyen la hipertensión portal no cirrótica y fibrosis, dependiendo de la naturaleza de la exposición. En casos de exposición aguda, la hepatitis química resultante raramente progresa hacia necrosis hepática fulminante. La exposición crónica resulta en fibrosis periportal sin obstrucción de la vena porta, con deposición de colágeno en el espacio de Disse, e Hiperplasia de las células sinusoidales mesenquimales, que se tornan fibróticas.

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3.1.11.-ENFERMEDADES (PROFESIONALES) DE LA PIEL Y DEL TEJIDO SUBCUTÁNEO (GRUPO XII-CIE 10)

DERMETITIS ALÉRGICA DE CONTACTO (L 23)

Concepto – Definición:

El término dermatitis de contacto se refiere al trastorno inflamatorio de la piel, agudo o crónico, causado por substancias químicas o por alérgenos. Los términos “dermatitis de contacto” o “eczema de contacto” son frecuentemente utilizados con el mismo significado.

Al contrario de la dermatitis de contacto irritativa, la dermatitis alérgica de contacto puede ser definida como una reacción cutánea eczematosa, inmunológicamente mediada por células-T, con respuesta antígeno-específica de un paciente a un hapteno aplicado a la piel, y caracterizada por un principio tardío. La piel puede llegar a mejorar totalmente si el contacto con el alérgeno es evitado, pero la hipersensibilidad latente puede ser permanente, y las re-exposiciones suelen, habitualmente, desencadenar la enfermedad.

El período de incubación después de la exposición inicial puede variar de 5 a 21 días. El tiempo de reacción después de re-exposición subsecuente es de 1 a 3 días.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

Las dermatitis de contacto son las dermatosis ocupacionales más frecuentes. Se estima que juntas, la dermatitis de contacto irritativa y la alérgica, significan cerca de 90% de todos los casos de dermetosis ocupacionales. De entre las desmatitis de contacto, las alérgicas son menos frecuentes que las irritativas.

Por otra parte, la gran mayoría de los agentes conocidos, de origen ocupacional, produce sensibilización en apenas un pequeño porcentaje de las personas (trabajadores). Por otra parte, algunos alérgenos, como los de maderas, pueden eventualmente, provocar sensibilización en un alto porcentaje de trabajadores expuestos, que pueden llegar hasta el 80%.

El LEP enumera una gran cantidad de agentes sensibilizantes de la piel, clasificados en: agentes químicos, productos de origen vegetal y otros.

Criterios Diagnósticos

La reacción típica de una persona (trabajador) sensibilizada, después de re-exposición al contacto con un agente sensibilizante, es la aparición de una dermatitis eczematosa en 1 a 3 días, y su desaparición dentro de 2 a3 semanas. Con exposición intensa o exposición de agentes sensibilizantes potentes, las lesiones pueden aparecer más rápidamente (dentro de 6 a 12 horas), y mejora más lentamente.

La apariencia genérica de las dermatitis de contacto alérgicas muchas veces no es muy distinta de la apariencia de las dermatitis irritativas, y clínicamente es imposible hacer la distinción entre ellas. Típicamente, la dermatitis se inicia con el desarrollo de eritema, seguido de la aparición de pápulas y vesículas. En las superficies palmares y plantares y en los bordes de los dedos de la mano y del pie, la primera señal puede ser la presencia de numerosas vesículas agrupadas, acompañadas de intenso prurito. Nuevas áreas de dermatitis aparecen en la vecindad de las lesiones originales, con posterior coalescencia, formando áreas de compromiso más extensas. Nuevas lesionas suelen aparecer lejos, en sitios no relacionados con las características de la exposición ocupacional, pero inadvertidamente expuestas al alérgeno a través de las manos.

Después de exposiciones masivas a antígenos, trabajadores con alto grado de sensibilidad pueden mostrar reacciones inmediatas, tales como urticaria y eritema multiforme. Más tarde, toda la piel puede estar comprometida por un cuadro dermatológico de lesiones húmedas, costrosas u exfoliativas.

Los estadios crónicos son caracterizados por piel espesada y fisurada, con grietas, que ocasionalmente evolucionan hacia cuadros más agudos en las re-exposiciones al antígeno, o después de contacto con substancias irritantes.

La identificación de las substancias alérgicas –para fines diagnósticos y para prevención de nuevos contactos y re-exposición- puede realizarse por tests epicutáneos o patch tests. Los tests consisten en re-exponer, de forma controlada, la piel del paciente a las substancias químicas en concentraciones no irritantes para la piel. Ellas son puestas de modo ordenado e identificado sobre una cinta de Micropore, y fijadas sobre la piel del dorso del paciente. Después de 48 horas, se saca el material y se hace la primera lectura 30 a 60 minutos después. Una nueva lectura deberá hacerse 24 a 48 horas después de la primera.

DERMETITIS DE CONTACTO POR IRRITANTES (L 24)

Concepto – Definición:

La dermatitis de contacto irritativa o por irritantes resulta de la acción tóxica directa, única o repetida, de substancias químicas sobre la piel, cuya respuesta puede ser inmediata o “aguda”, tardía pero “aguda”, o acumulativa.

Al contrario de las dermatitis de contacto alérgicas, no es necesaria la sensibilización previa. La fisiopatología de las dermatitis de contacto por irritantes no requiere la intervención de mecanismos inmunológicos. Por consiguiente, se desarrolla en general, en los trabajadores expuestos al contacto con las substancias irritantes, en determinadas concentraciones, y durante determinado tiempo.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

Las dermatitis de contacto son las más frecuentes entre las dermatosis ocupacionales. Se estima que juntas, la dermatitis de contacto irritativa y la alérgica, significan cerca de 90% de todos los casos de dermatosis ocupacionales. De entre la dermatitis de contacto, las irritativas son más frecuentes que las alérgicas.

Estudios epidemiológicos realizados en distintos países muestran tasas de incidencia entre 2 y 6 casos en diez mil trabajadores/año, lo que significan, también, que las dermatitis de contacto irritativas son, la enfermedad profesional más frecuente.

En el LEP se reconocen una amplia lista de agentes causantes de dermatitis irritativa:

  • Aceites o grasas de origen mineral o sintético
  • Alcoholes y cetonas
  • Arsénico y sus compuestos
  • Berilio y sus compuestos
  • Cemento (aluminio, silicato de calcio)
  • Derivados del fenol, pentaclorofenol, y del hicroxibenzo-nitrilo
  • Derivados halogenados de los hicrocarburos alifáticos
  • Flúor y sus compuestos
  • Selenio y sus compuestos
  • Tolueno y xileno
  • Rayos láser
Criterios Diagnósticos

Las dermatitis de contacto irritativas pueden ser fácilmente diagnosticadas por la historia clínica, y frecuentemente ocurren como “Accidentes”.

La apariencia clínica varía dependiendo del irritante, pudiendo aparecer desde ulceraciones rojas y profundas (quemaduras químicas) hasta dermatitis indistinguibles de la dermatitis de contacto alérgica aguda.

La dermatitis irritativa acumulada ocurre más frecuentemente que la “aguda” o “accidental”. Agresiones repetidas, por irritantes de bajo grado, ocurren a lo largo del tiempo. En estos casos, la sequedad de la piel y el desarrollo de grietas son frecuentemente, los primeros signos. Con la evolución, aparecen eritema, descamación, pápulas, vesículas.

No están indicados los tests epicutáneos o patch tests.

RADIODERMATITIS (L 57)

Concepto – Definición:

El concepto ampliado de radiodermatitis incluye un espectro de reacciones de la piel a dosis sucesivas de radiaciones ionizantes, que varía desde la producción de eritema transitorio, hasta la producción de radiodermatitis crónica, tardía e irreversible, pasando por la radiodermatitis aguda.

El concepto restringido de radiodermatitis está basado en el cuadro crónico de la enfermedad, marcado por atrofia, telangiectasias, alteraciones pigmentarias, o ulceración, con el antecedente de exposición masiva a radiaciones ionizantes.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

Todas las manifestaciones cutáneas de las radiaciones ionizantes son clásicas y han sido descriptas tanto en trabajadores que manejan los Rayos X(radioterapeutas, radiólogos, técnicos en rayos X, etc.), cuanto en pacientes que se someten a radioterapia.

Otras actividades laborales, enumeradas en el cuadro correspondiente del LEP, exponen trabajadores a radiaciones ionizantes, con riesgo de exposiciones a bajas dosis, pero acumulativas, o con exposiciones masivas, de naturaleza “accidental”.

Criterios Diagnósticos

Constituye elemento esencial para el diagnóstico de radiodermatitis de naturaleza ocupacional la historia de exposición repetida o exposición masiva a radiación ionizante. El tipo de profesión puede ser auto-explicativo, pero si hay registros de exposición documentada, serán útiles para aclarar el diagnóstico.

Dependiendo de la intensidad de la dosis de radiaciones y del tiempo de exposición, las radiodermatitis pueden ser divididas en:

  1. Eritema por radiación: Es un cuadro transitorio y dura cerca de 24 a 72 horas, raramente hasta una semana. Puede ser acompañado de hiperpigmentación por producción excesiva de melanina. No provoca síntomas significativos en el paciente.
  2. Radiodermatitis aguda: Ocurre con exposiciones más importante, comunes en radioterapia de cáncer, o en exposiciones ocupacionales accidentales. El eritema descripto anteriormente no regrese, al contrario, progresa hacia una reacción inflamatoria aguda, en la segunda semana, ya con ampollas, costras y dolor. El color rojo puede tornarse violáceo. Con la reducción de la inflamación y el mejoramiento del cuadro agudo a lo largo de los meses, se forman cicatrices hipopigmentadas. Puede ocurrir pérdida permanente de pelos y de glándulas sudoríparas en la región afectada.
  3. Radiodermatitis crónica: Es una forma de dermatitis que puede desarrollarse lentamente en años o décadas después de grandes dosis de radiación, sea debido a aplicaciones radioterápicas, sea por exposición profesional o accidental. La atrofia de la piel tiende a aumentar, con telangiectasias y áreas abigarradas de hipo e hiperpigmentación. La piel se seca y fácilmente se daña, con recuperación muy lenta. Pelos, cabellos, glándulas sudoríparas y glándulas sebáceas están ausentes en las áreas afectadas.

OTROS ACNÉS: CLORACNÉ (L 70.8)

Concepto – Definición:

Cloracné puede ser definido como una dermatosis refractaria caracterizada por hiperqueratosis folicular, comedones no inflamatorios, y quistes. Es un indicador sensible de exposición excesiva a determinados hidrocarburos poliaromáticos que contienen halógenos.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

El cloracné fue descripto por primera vez a fines del siglo pasado en trabajadores de la producción de ácido clorhídrico. Se pensaba entonces que el agente causal sería el gas cloro, pero más tarde la etiología del cloracné pasó a estar asociada a la exposición a los hidrocarburos aromáticos clorados.

El LEP incluye los siguientes productores del cloracné: derivados del fenol, pentacloro-fenol y del hidroxibenzonitrilo; derivados halogenados de los hidrocarburos aromáticos;monocloro-benceno, monobromo-benceno, hexaclorobenceno, hexacloronaftaleno y bifenilos policlorados.

Criterios Diagnósticos

El cloracné puede ser distinguido del acné vulgaris por la distribución de las lesiones, por la edad de aparición y la morfología. Los criterios son:

  1. exposición a un agente cloracnógeno;
  2. agravamiento o aparición dentro de algunas semanas o hasta dos meses de exposición;
  3. predominancia de comedones abiertos y quistes de color paja;
  4. distribución atípica, como por ejemplo, en la región malar;
  5. histología compatible; y
  6. quistes inflamatorios y abscesos en la cara, atrás de las orejas, en el cuello, en las nalgas, en el escroto, y en los muslos.

La distribución de las lesiones es de extrema importancia. Es muy frecuente en la región malar y detrás de las orejas. La nariz es muy persistente, mientras el escroto y el pene están frecuentemente involucrados. Las axilas son las más involucradas en pacientes que han ingerido cloroacnógenos. Las lesiones en áreas de alta fricción pueden aparecer inflamadas, probablemente debido a la ruptura de los quistes. Finalmente, las lesiones pueden aparecer en sitios lejanos del área de contacto, indicando que la absorción sistémica es muy importante.

Después de la exposición a un agente cloracnegénico, suele ocurrir un plazo de dos a cuatro semanas, o hasta ocho semanas, antes que las manifestaciones de la enfermedad aparezcan. La enfermedad entonces progresa y, si la exposición es discontinuada, puede regresar después de un período de cuatro a seis meses. En exposición más graves y persistentes, las lesiones pueden permanecer activas por períodos tan largos como 15, 30 o más años, aunque la exposición haya sido interrumpida.

OTROS QUISTES FOLICULARES DE LA PIEL Y DEL TEJIDO SUBCUTÁNEO (L 72.8)

Concepto – Definición:

El acné o foliculitis por aceites pesados del petróleo o grasas de origen mineral consiste de numerosas pápulas foliculares y pústulas que ocurren en áreas de exposición más severa, como manos, antebrazo y muslos.

El mecanismo de acción de los aceites de corte y otros aceites y grasas empieza por la irritación del orificio folicular y sigue con la obstrucción del mismo.

Los mismos agentes (aceites y grasas minerales) pueden causar otros cuadros clínicos de dermatitis de contacto irritativa, dermatitis de contacto alérgicas, cuadros de tipo escabiosis, y erupciones acneiformes.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

Las observaciones clásicas sobre el acné por aceites y grasas han sido descriptas tanto en trabajadores de talleres mecánicos, para reparación de automóviles camiones, y otros vehículos, como en trabajadores de la industria metalúrgica que utilizan “aceites de corte”, en su trabajo con acero, hierro y otros metales. Con la difusión de medidas de higiene y limpieza de la ropa, la incidencia de esta enfermedad tiende a ser menor.

Criterios Diagnósticos

El acné por aceites y grasas se carcteriza por comedones ypápulas foliculares y pústulas, usualmente localizadas en las manos y antebrazos, pero pueden ser exuberantes en la región abdominal, en los muslos y en otras áreas cubiertas, si la ropa está sucia y saturada por aceite.

Las lesiones pueden ser clasificadas en superficiales y profundas. Las lesiones superficiales afectan la epidermis superficial. Las lesiones profundas afectan la dermis y el tejido subcutáneo, siendo también conocidas como “forunculosis ocupacional”.

TRASTORNOS DE LA PIGMENTACIÓN: LEUCODERMIA (L 81.5)

Concepto – Definición:

Leucodermia o leucoderma son términos equivalentes que significan hipopigmentación de la piel. Vitiligo es un término impropio para ser aplicado a la despigmentación provocada por causa ocupacional; es un término reservado para la enfermedad idiopática o adquirida, que puede estar asociada a anormalidades autoinmunes o endocrinas. Discromía es una alteración del estado de la piel donde existen áreas de pigmentación aumentada y áreas de pigmentación disminuida en el mismo sitio o en áreas contiguas.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

La leucodermia o leucoderma de naturaleza ocupacional puede ser provocada por agentes físicos y agentes químicos. Entre los agentes físicos están las quemaduras químicas y térmicas, las radiaciones ionizantes (radiodermitis o necrosis inducida por rayos-X), y trauma repetido sobre la piel, todo lo cual puede producir hipo o despigmentación.

El LEP reconoce los siguientes hipopigmentantes de la piel:

  • Arsénico y sus compuestos minerales
  • Benzoquinona, hidroquinona y derivados
  • Para-ter-butil fenol y otros derivados del fenol

El vitíligo afecta cerca del 1% de la población general. Los casos comprobados de leucodermia ocupacional son relativamente más raros que la frecuencia de vitíligo en la población general, pero pueden ocurrir epidémicamente en determinados grupos de trabajadores expuestos.

Criterios Diagnósticos

El patrón dermatológico de la leucodermia químicamente inducida es distinguible del patrón del vitíligo.

Habitualmente se encuentran más afectadas las manos, la muñeca, y los antebrazoz. La simetría de distribución es un hallazgo común. La despigmentación puede también aparecer en áreas que no están en contacto directo con los agentes que la provocan, como por ejemplo, en las axilas, en los genitales, y espalda. No han sido descritas todavía alteraciones de la pigmentación de los cabellos de la cabeza y del color de los ojos. El antecedente o la presencia simultáneas de dermatitis de contacto es frecuente.

Refuerza la etiología ocupacional la observación de las actividades desarrolladas por el trabajador (utilización de la mano, por ejemplo), y la presencia de más casos (brotes epidémicos) en la misma sección o planta de trabajo.

TRASTORNOS DE LA PIGMENTACIÓN: ”PORFIRIA CUTÁNEA TARDÍA” (L81.8)

Concepto – Definición:

Las porfiria son enfermedades resultantes de alteraciones del metabolismo de la porfirina, caracterizada por un aumento de la excresión urinaria de las porfirinas (porfirinuria) y de sus precursores. Cantidades anormales de porfirinas pueden ser producidas en la médula ósea únicamente (porfirias eritropoyética), en la médula y en el hígado (porfirias eritro-hepáticas), o en el hígado, únicamente (porfirias hepáticas).

La porfiria cutánea tardía puede ser del tipo “constitucional”, que puede ocurrir espontáneamente, o puede seguir a la ingestión de medicamentos o de alcohol, o puede estar asociada a la cirrosis hepática, al linfoma, y a varias otras neoplasias.

La otra forma de porfiria cutánea tardía es la del tipo “adquirida”, típicamente la observada en la intoxicación por organoclorados.

La porfiria cutánea tardía, puede tener cuadro clínico dermatológico expresivo, resultante de la acción fototóxica de las porfirinas y de sus precursores.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

El LEP reconoce los siguientes causantes de porfiria cutánea tardía: Derivados halogenados de los hidrocarburos aromáticos: monoclorobenceno, monobromobenceno, hexaclorobenceno, hexacloronaftaleno, bifenilos policlorados.

Criterios Diagnósticos

Constituyen elementos esenciales para el diagnóstico de porfiria cutánea tardía:

  • Fragilidad de la piel, con fácil formación de ampollas y de su erupción provocada por pequeños traumas superficiales, principalmente en el dorso de las manos;
  • Formación de vesículas y ampollas en áreas expuestas al sol, susceptibles a traumas;
  • Hipertricrosis en la cara: los pelos se tornan más gruesos y oscuros, como si fuera una barba fuera de lugar, sobre el pómulo malar y periorbitalmente;

La porfiria cutánea tardía puede estar asociada con poca o ninguna patología hepática, o con muy pronunciada patología hepática, dependiendo del agente responsable por la porfiria cutánea tardía y del tiempo de duración de la condición que produjo la porfiria.

Los hallazgos de laboratorio incluyen niveles elevados de uroporfirinas,  las penta y heptacarboxiporfirinas, y el ácido delta-amino levulínico en la orina. Si la concentración es muy alta, la orina se puede tornar oscura y puede parecer fluorescente bajo la luz ultravioleta (“lámpara de Wood”), después de la acidificación con ácido acético o ácido clorhídrico.

El examen histológico de la piel revela ampollas subepidérmicas con infiltrado inflamatorio poco denso. La línea de clivaje entre la epidermis y la dermis está pronunciada, y las papilas dérmicas se proyectan hacia adentro de la ampolla.

El diagnóstico diferencial debe ser hecho con otras enfermedades fotosensitivas, incluyendo las otras porfirias y el lupus eritematoso. Las ampollas deben ser diferenciadas de las presentes en el pénfigo, en la dermatitis herpetiforme, entre otras entidades.

QUERATOSIS PALMAR Y PLANTAR ADQUIRIDA (L 85.1)

Concepto – Definición:

La queratosis palmar y plantar es el término descriptivo del espesamiento (hiperqueratosis) localizado de la capa córnea de la palma de las manos y de la planta de los pies, que puede ser hereditario o adquirido. Cuando la hiperqueratosis es más generalizada, difusa, recibe el nombre de queratoderma.

La queratosis palmar y plantar puede ser uno de los efectos de largo plazo de la exposición al arsénico, perteneciente al cuadro conocido como “arsenicismo”, y está caracterizado por el desarrollo de múltiples queratosis puntuales, semejantes a callos, simétricamente distribuidas en la palma de las manos y en la planta de los pies.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

La queratosis palmar y plantar causada por la exposición de largo plazo al arsénico, puede ser encontrada tanto en poblaciones expuestas a niveles excesivos de arsénico en el agua –“hidroarsenicismo crónico endémico”- como en trabajadores expuestos al arsénico-“arsenicismo crónico”.

El hidro-arsenicismo crónico endémico, se produce por la ingesta de agua contaminada con arsénico.

Los efectos de la exposición ocupacional de largo plazo son: pigmentación de la piel, hiperqueratinización de áreas de la piel expuestas, y formación de verrugas. Estos trastornos ocurren en trabajadores con exposición ocupacional excesiva (medida en el aire), complementada por la evaluación del contenido de arsénico en el cabello y en la orina.

La exposición ocupacional ocurre actualmente en distintas condiciones, y el LEP describe actividades laborales más expuestas.

Criterios Diagnósticos

La queratosis palmar y plantares parte del cuadro de arsenicismo crónico, asociado, por consiguiente, a la historia de exposición de largo plazo.

Son habitualmente lesiones múltiples, puntuales, de diámetro entre 1 y 2 mm. semejantes a pequeños callos, simétricamente distribuidas. Pueden llegar a adquirir diámetros de 5 a 6 mm. Eventualmente lesiones más blandas y más claras pueden ser observadas en el dorso de las manos y los tobillos.

Otros efectos del arsenicismo crónico pueden ser simultáneos o aparecer más tarde, como la enfermedad de Bowen; el carcinoma de piel de células basales (generalmente multifocales y superficiales); el carcinoma de piel de células escamosas (epitelioma maligno), y el cáncer de pulmón.

Por su carácter crónico, la determinación de mercurio en el cabello o en la orina, puede no dar datos en el momento del diagnóstico de efectos de largo plazo, como la queratosis palmar o plantar, ya que esas mediciones son indicadoras de exposición.

ÚLCERA CRÓNICA DE LA PIEL (l 98.4)

Concepto – Definición:

El cromo y sus compuestos están entre las substancias químicas irritativas, de origen ocupacional, más conocidas como capaces de producir úlceras crónicas de la piel.

Ocurrencia y Exposición Ocupacional

La ocurrencia de úlceras crónicas de la piel, debidas al cromo y sus compuestos, raramente es un hallazgo aislado. La enfermedad pertenece a la “familia” de efectos de la intoxicación causada por el cromo, que incluye la dermatitis de contacto irritativa, y la irritación de la mucosa nasal, ulceración y perforación del tabique nasal, particularmente en trabajadores expuestos al ácido crómico, en las galvanoplastias.

En este contexto más amplio es que se inserta el problema de las úlceras crónicas de piel, que se pueden construir en uno de los primeros efectos de la exposición ocupacional al cromo.

El LEP incluye las úlceras crónicas de la piel entre las enfermedades causadas por los siguientes agentes:

  • Cromo y sus compuestos: ácido crómico, cromatos, bicromatos alcalinos, cromato de zinc.
  • Enzimas de origen animal, vegetal o bacteriano.
Criterios Diagnósticos

La úlcera crómica clásica, también conocida como “úlcera dolorosa”, resulta del contacto con ácido crómico, cromatos de sodio o potasio y dicromatos de amonio.

Las úlceras suelen desarrollarse en áreas húmedas (como la mucosa nasal), o en puntos de la piel donde existan lesiones previas, como abrasión, o solución de continuidad debido a heridas causadas por agentes punzo-cortantes. Las úlceras pueden aparecer sobre pliegues de las falanges de los dedos de la mano (superficie externa o de extensión), en el punto más saliente, o cerca de las uñas, entre otras localizaciones comunes. Tienen de 2 a 4 mm. de diámetro, con el borde levantado y bien marcado, el fondo excavado, sensible y dolorosas, que pueden ser cubiertas por una corteza. Es común la infección bacteriana secundaria. La evolución es lenta y pueden dejar cicatrices.

BIBLIOGRAFÍA

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  6. ORKIN, M.; MAIBACH, H.I. & DAHL, M.V. (Eds.) –Dermatology. Norwalk, Appleton & Lange, 1991. 696 p.
  7. ZUGERMAN, C.- Chioracne, Clinical manifestations and etiology. Dermatol Clin., 8: 209-13, 1990.

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    Sabía que el ejercicio es bueno para sus ojos y su visión?

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    1. Visite a su oculista regularmente.  Colabore con su oculista para programar exámenes cada año o dos y asegúrese de tener la receta adecuada para sus anteojos.

    2. Hacer del ejercicio una prioridad.  Esto es especialmente importante a la luz de la investigación de los últimos 10 años que muestra que el ejercicio está asociado con menores riesgos para ciertas afecciones oculares, además de ofrecer otros beneficios sorprendentes .

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    Cataratas  Un estudio de 2013 encontró que ambas actividades «pueden estar asociadas con un menor riesgo de cataratas relacionadas con la edad». Un estudio de 2016 tuvo hallazgos similares, y agregó que la falta de actividad física puede estar asociada con un mayor riesgo de contraer cataratas.

    Degeneración macular relacionada con la edad (DMRE).  Un  estudio  de aproximadamente 4,000 adultos mayores de 15 años encontró que aquellos que eran activos y hacían ejercicio tres o más veces por semana tenían menos probabilidades de desarrollar AMD exudativa (húmeda).

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    Benzodiacepinas: Otra pandemia. Revisión farmaco-clínica

    Las exigencias sociales de la vida actual y las características farmacológicas de las Benzodiacepinas, facilitó la drogadependencia a este tipo de fármaco, el cual, se vio agravada por la pandemia del virus CovSars2 y la cuarentena establecida en Argentina, con el aumento del consumo de sustancias psicoactivas con o sin prescripción médica.

    Por estos motivos resulta valioso actualizar periódicamente, algunos conceptos fármaco-clínicos sobre este tipo de droga cuyo uso es en ocasiones, es descontrolado.

    ¿Qué son las benzodiacepinas?

    Las benzodiacepinas (BZD) son una clase de medicamentos que actúan en el sistema nervioso central y se usan para una variedad de afecciones médicas, como ansiedad, convulsiones y abstinencia de alcohol.

    Las benzodiacepinas parecen actuar bloqueando la actividad excesiva de los nervios en el cerebro y otras áreas del sistema nervioso central. Todas las benzodiacepinas son similares en el mecanismo de acción cerebral, pero tienen diferentes potencias y duraciones de acciones. Debido a esto, algunas benzodiacepinas funcionan mejor que otras en el tratamiento de afecciones particulares. Los ejemplos comunes de benzodiacepinas incluyen alprazolam (Alplax), diazepam (Valium), clonazepan (Rivotril) y lorazepam (Trapax).

    Usos comunes de las benzodiacepinas:

    • Para dormir
    • Inducir relajación y pérdida de memoria en procedimientos médicos o cirugía
    • Para reducir la ansiedad (ansiolítico)
    • En trastornos de pánico
    • Para tratar o prevenir convulsiones
    • Tratamiento de abstinencia de alcohol
    • Como relajante muscular

    Las BZD son una gran clase de fármacos que tienen una larga historia de desarrollo, comenzando con las primeras aprobaciones de la FDA en la década de 1960, el cloridiazepóxido y diazepam (Valium). Hay muchas opciones disponibles dentro de la clase, y la mayoría de las benzodiacepinas ahora están disponibles de forma genérica, lo que las hace muy asequibles.

    Las benzodiacepinas figuran como sustancias controladas de la lista IV de la DEA, como tal, todas las benzodiacepinas tienen el potencial de abuso, adicción y recreación.

    En el pasado, las BZD, especialmente cuando se usaban como sedantes-hipnóticos, se promocionaban como alternativas más seguras a los barbitúricos más antiguos , lo que podía provocar una sobredosis fatal, particularmente cuando se combinaban con alcohol. Las benzodiacepinas tradicionales tomadas solas, rara vez se asocian con sobredosis letales, pero cuando se combinan con otros sedantes o alcohol, el riesgo aumenta enormemente.

    Flumazenil es un antídoto antagonista de las benzodiacepinas que puede administrarse por vía intravenosa en situaciones de emergencia para revertir los efectos de una sobredosis de benzodiacepinas.

    La Tabla 1 enumera las benzodiacepinas genéricas y algunas marcas conocidas en Argentina , sus usos comunes y la duración de su acción.

    Tabla 1: Algunas Benzodiacepinas disponibles en Argentina

    Nombre genéricoNombre de la marcaUsos comunesVida media * (horas)
    AlprazolamXanax, Alplax,
    Prinox
    Ansiedad
    Trastornos de pánico
    vida media 6-26 h (acción corta)
    ClordiazepóxidoLibriaximAnsiedad
    Abstinencia de Alcohol
    vida media 30-100 h (acción prolongada)
    ClobazamKaridiumSíndrome de Lennox- Gastautvida media 71-82 h (acción prolongada)
    ClonazepamRivotril, NeurylTrastorno convulsivo,
    Trastorno de pánico, Neuralgias
    vida media 20-50 h (acción prolongada)
    ClorazepatoTencilanAnsiedad,
    Abstinencia de alcohol
    Convulsiones parciales
    vida media 20-100 h (acción prolongada)
    DiazepamValiumAnsiedad,
    Sedación,
    Abstinencia de alcohol, Espasmos musculares
    Trastornos convulsivos
    vida media 20-100 h (acción prolongada)
    EstazolamProSom (discontinuada)Insomnio (uso a corto plazo)vida media 10-24 h (acción media)
    FlurazepamDalmane (discontinuada)Insomnio (uso a corto plazo)vida media 40-100 h (acción prolongada)
    LorazepamTrapaxAnsiedad
    Insomnio (uso a corto plazo)
    Convulsiones
    Sedación
    vida media 10-20 h (acción media)
    MidazolamDormicumSedación
    Pre-operatoria
    Inducción a anestesia gral
    Convulsiones
    vida media 2,5 h
    (acción corta)
    OxazepramPausafren-tAnsiedad
    Abstinencia de alcohol
    vida media 5-15 h (acción corta)
    TemazepamRestorilInsomnio (uso a corto plazo)vida media 10-20 h (acción media)
    TriazolamHalcion (discontinuada)Insomnio (uso a corto plazo)vida media 2-5 h (acción corta)
    * La vida media es la cantidad de tiempo que tarda la mitad del fármaco en eliminarse del organismo. Cuanto más corta sea la vida media, más rápido se elimina el fármaco y más rápido pueden desaparecer los efectos secundarios molestos

    ¿Cómo actúan las benzodiacepinas?

    Las benzodiacepinas actúan en el sistema nervioso central, ocupando selectivamente ciertas áreas de proteínas en el cerebro llamadas receptores GABA-A. Hay tres tipos de receptores GABA (gamma-aminobutíricos) en el cerebro: GABA-A, GABA-B y GABA-C. GABA es el principal neurotransmisor inhibidor del cerebro (una sustancia química que ayuda a bloquear la acción nerviosa). GABA ayuda a regular el control del movimiento, la vista, la ansiedad y muchas otras funciones cerebrales.

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    Usos comunes de las benzodiacepinas

    Abstinencia de alcohol

    La abstinencia de alcohol se diagnostica en un paciente con antecedentes de consumo excesivo y prolongado de alcohol y una reducción repentina o abstinencia total del alcohol. La abstinencia de alcohol produce cambios en el organismo, como:

    • Temblores o temblores
    • Dificultades para dormir
    • Confusión
    • Ansiedad
    • Alucinación
    • Convulsiones
    • Delirium tremens

    Los medicamentos como las benzodiacepinas son un tratamiento de primera línea para la abstinencia alcohólica aguda. Las BZD reducen los síntomas de abstinencia y pueden salvar la vida del paciente. Los medicamentos de uso común en este grupo incluyen: clordiazepóxido (Librium), diazepam (Valium) y lorazepam (Trapax). Se puede preferir el lorazepam (Ativan) o el oxazepam (Pausafren-t) en pacientes con insuficiencia hepática, como cirrosis. El clordiazepóxido, el diazepam y el lorazepam pueden administrarse por vía oral, intravenosa o intramuscular. El oxazepam puede ser útil, pero solo está disponible por vía oral.

    Ansiedad

    La ansiedad y la angustia son problemas comunes en los adultos; sin embargo, cuando la angustia crónica e injustificada dura un período de seis meses o más e interfiere con las actividades diarias normales, puede diagnosticarse como trastorno de ansiedad generalizada (TAG). El TAG es el trastorno de ansiedad más frecuente, que afecta a 6,8 millones de adultos o aproximadamente el 3% de la población de EE.UU., Pero más de la mitad permanece sin tratamiento. Puede ser muy común en pacientes mayores.

    Los síntomas comunes del TAG incluyen:

    • Ansiedad excesiva durante al menos seis meses NO debido a otra condición mental, medicación o abuso de sustancias
    • Trastornos del sueño, insomnio
    • Fatiga
    • Inquietud
    • Dificultad para concentrarse
    • Irritabilidad
    • Tensión muscular

    El tratamiento farmacológico dependerá del nivel de ansiedad, las características del paciente, como la edad y la función de los órganos, y la preferencia del paciente. Para los pacientes que no quieren usar medicamentos, se ha demostrado que la terapia cognitivo-conductual y la terapia de relajación son efectivas; sin embargo, la combinación puede funcionar mejor. Se ha demostrado que el ejercicio diario es útil para muchos pacientes con ansiedad.

    Los antidepresivos (ISRS / IRSN) se consideran un tratamiento de primera línea para la mayoría de los pacientes, y las benzodiaCepinas pueden desempeñar un papel coadyuvante en el tratamiento del TAG para abordar los síntomas agudos mientras el antidepresivo hace efecto. Solo se recomienda el uso a corto plazo de benzodiaCepinas en dosis bajas (2 a 6 semanas), con una disminución gradual y lenta una vez que el efecto antidepresivo se afianza. Las preocupaciones sobre los riesgos de tolerancia, dependencia y desviación con benzodiaCepinas limitan su utilidad en el TAG. Deben evitarse las benzodiaCepinas en pacientes con antecedentes de abuso de drogas.

    Las benzodiacepinas que se usan comúnmente para el TAG incluyen:

    • Alprazolam
    • Clonazepam
    • Diazepam
    • Lorazepam

    Las benzodiacepinas deben usarse con extrema precaución en los ancianos debido al riesgo de sedación excesiva, confusión, caídas y fracturas.

    El uso prolongado de benzodiacepinas para el TAG debe evitarse, cuando sea posible, debido al riesgo de adicción.

    Insomnio

    Los hipnóticos benzodiacepínicos acortan el tiempo necesario para conciliar el sueño y prolongan el período de sueño. Las principales diferencias existen en relación a cuánto tiempo pueden permanecer en el cuerpo, lo que posiblemente provoque efectos secundarios prolongados. Por ejemplo, el lorazepam tiene una duración mucho más corta que el diazepam, lo que permite una eliminación más rápida del fármaco y, en teoría, menos efectos secundarios. Por otro lado, el diazepam puede permanecer en el sistema durante días y aumentar el riesgo de efectos secundarios a largo plazo, especialmente en los ancianos.

    • Las benzodiacepinas deben usarse durante un período corto de tiempo (generalmente de 2 a 4 semanas) para el insomnio.
    • Las benzodiacepinas de acción corta a menudo se prefieren para el insomnio porque teóricamente producen menos somnolencia al día siguiente, aunque muchos pacientes todavía experimentan estos efectos.
    • En general, los pacientes deben re-evaluar sus hábitos de sueño: evitar la cafeína al final del día, limitar los dispositivos electrónicos (TV, computadora, dispositivos móviles) en el dormitorio y entre 1 y 2 horas antes de acostarse y evitar el consumo de alcohol al final de la noche.
    • El ejercicio temprano en el día a menudo puede ayudar a promover un sueño más reparador; sin embargo, el ejercicio nocturno puede ser estimulante y tener el efecto contrario.

    Las benzodiacepinas que inicialmente fueron aprobadas por la FDA para el insomnio, como Temazepam (Restoril) o Triazolam (Halcion), no se usan con tanta frecuencia hoy en día debido a la disponibilidad de los medicamentos más nuevos que no son benzodiacepinas, como Eszopiclona, zolpidem o Zaleplon . Todos los agentes distintos de las benzodiacepinas están aprobados solo para el tratamiento del insomnio.

    Relajante muscular

    El grupo de miorelajantes, que incluye agentes como baclofeno, carisoprodol, metocarbamol, metaxalona y ciclobenzaprina, se usan en primera línea cuando se necesita un efecto relajante muscular. Las benzodiacepinas como el diazepam se pueden utilizar a corto plazo como relajantes musculares que reducen el tono del músculo esquelético. Por lo general, se utilizan para aliviar los espasmos dolorosos del músculo esquelético, como los que pueden ocurrir con el dolor lumbar agudo.

    Trastornos de pánico

    El trastorno de pánico es un tipo específico de trastorno de ansiedad. En EE.UU., unos 6 millones de adultos o el 2,7% de la población, se ven afectados. Una persona con trastorno de pánico tiene ataques de pánico que son episodios repetidos de miedo intenso que pueden ser esperados o inesperados. Estos síntomas pueden ir acompañados de síntomas físicos que son similares a la respuesta normal del cuerpo al peligro, a menudo llamado fenómeno de «lucha o huida». Los ataques de pánico pueden acompañar a otros trastornos del estado de ánimo como depresión, ansiedad o condiciones de abuso de sustancias.

    Los síntomas pueden incluir:

    • Ritmo cardíaco elevado
    • Sensación de temblor u hormigueo
    • Rubor, enrojecimiento y sudoración
    • dificultad para respirar
    • Miedo y mayor conciencia de los alrededores, incluso si no hay peligro presente
    • preocuparse por la muerte o perder el control
    • Evitación de multitudes u otros espacios públicos por temor a un ataque inminente (agorafobia).

    El trastorno de pánico puede ser un trastorno crónico prolongado, pero es muy tratable con medicamentos que alivian los síntomas. La terapia conductual y el tratamiento con antidepresivos , como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), los inhibidores de la recaptación de serotonina-noradrenalina (IRSN) y / o la terapia conductual, son tratamientos de primera línea. Los antidepresivos tricíclicos más antiguos , como la nortriptilina (Karile) y la imipramina (Tofranil) también son eficaces, pero pueden verse obstaculizados por la somnolencia y los efectos secundarios de los fármacos anticolinérgicos , que pueden ser especialmente problemáticos para los pacientes mayores. En aquellos sin afecciones coexistentes, como depresión o antecedentes de abuso de sustancias, las benzodiacepinas se pueden usar con precaución durante un corto período de tiempo.

    Se pueden usar benzodiacepinas al comienzo de la terapia para disminuir los síntomas mientras los antidepresivos surten efecto, lo que puede demorar de 4 a 6 semanas. Las BZD como clonazepam (Rivotril), lorazepam (Trapax), diazepam (Valium) y alprazolam (Xanax) son útiles para los ataques de pánico. Son seguros cuando se usan según las indicaciones y a menudo, brindan un alivio rápido de los síntomas de pánico. Cuando se suspenden, las benzodiacepinas deben reducirse lentamente para ayudar a evitar los síntomas de abstinencia como el insomnio de rebote y la ansiedad. La principal desventaja de las benzodiacepinas es el riesgo de abuso y dependencia. La selección de la terapia con medicamentos debe basarse en problemas con la dosificación, los posibles efectos secundarios o interacciones de los medicamentos y el costo.

    Procedimientos de Sedación (también llamada sedación consciente)

    El procedimiento de sedación o sedación consciente, es el uso de una combinación de medicamentos para ayudar al paciente a relajarse (un sedante) y bloquear el dolor (un anestésico) durante un procedimiento médico o dental. A menudo se utilizan benzodiacepinas como diazepam o midazolam (Dormicum). Este método de sedación es común para cirugías o procedimientos ambulatorios que permiten al paciente regresar a casa el mismo día, por ejemplo, procedimientos de endoscopia o colonoscopia, extracciones de muelas del juicio, biopsias y procedimientos quirúrgicos sin complicaciones que duran menos de una hora.

    • Las benzodiacepinas más comúnmente utilizadas para la sedación consciente se clasifican por su duración de acción: el diazepam se considera el de acción más prolongada y el midazolam es de acción corta. No imparten propiedades analgésicas (analgésicas).
    • El midazolam se usa con frecuencia para procedimientos que se espera que duren menos de una hora y se puede combinar con el opiáceo fentanilo para controlar el dolor.
    • En pacientes de edad avanzada, obesos o con insuficiencia hepática, el efecto sedante puede prolongarse.

    El paciente puede permanecer despierto pero sedado y, por lo general, no se recuerda el procedimiento. La mayoría de los pacientes pueden responder a señales verbales o comandos táctiles. Este tipo de sedación permite que el paciente se recupere más rápidamente de la anestesia, pero necesitará que alguien lo lleve a casa y por lo general, estará somnoliento hasta el día siguiente, por lo que deberá tomarse un día libre completo del trabajo. Normalmente no es necesario ayudar a respirar con sedación consciente; sin embargo, raramente, puede ocurrir un nivel más profundo de sedación, por lo tanto, el equipo respiratorio y de reanimación debe estar siempre disponible para los proveedores de atención médica.

    Convulsiones

    Las benzodiacepinas se utilizan a menudo en el tratamiento de convulsiones; Ejemplos incluyen:

    • Clobazam (Karudium)
    • Clonazepaam (Rivotril)
    • Clorazepar (Tencilan)
    • Diazepam (Valium)
    • Lorazepam (Trapax)
    • Midazolam (Dormicum)

    Para la mayoría de los tipos de convulsiones agudas o prolongadas o estado epiléptico , una benzodiazepina intravenosa (IV) o rectal sería el tratamiento de primera elección. El estado epiléptico se considera una emergencia médica en la que hay más de 30 minutos de actividad convulsiva continua; o hay dos o más convulsiones secuenciales sin recuperación del conocimiento total entre dos convulsiones. Muchos médicos consideran que el lorazepam intravenoso es el primer tratamiento de elección; el diazepam está disponible como gel rectal para pacientes sin acceso a una vía intravenosa; El midazolam se selecciona a menudo para terapia intramuscular (IM) u oral.

    El Buccolam es una forma específica de midazolam disponible en el Reino Unido. Está disponible como solución buco-mucosa (una solución que se administra en el lado de la boca entre la mejilla y la encía) en jeringas precargadas. Buccolam se utiliza para el tratamiento de convulsiones convulsivas agudas y prolongadas en lactantes, niños pequeños, niños y adolescentes (de tres meses a menos de 18 años).

    El clonazepam es la benzodiazepina más utilizada para el control y la prevención a largo plazo de los trastornos convulsivos crónicos; sin embargo, en general, las benzodiacepinas no suelen ser la primera opción para la prevención de las convulsiones.

    • Las benzodiacepinas no son apropiadas para el control a largo plazo de la epilepsia debido al desarrollo de tolerancia en una alta proporción de pacientes.
    • Los tratamientos más tradicionales de las convulsiones (por ejemplo: carbamazepina, oxcarbazepina, levetiracetam, fenitoína, ácido valproico, topiramato, lamotrigina) se pueden utilizar en primera línea, según las características del paciente y el diagnóstico específico de epilepsia.

    El síndrome de Lennox-Gastaut es una forma grave de epilepsia que generalmente comienza en la primera infancia y también causa problemas de desarrollo y comportamiento. Esta forma de epilepsia puede involucrar convulsiones de varios tipos, deterioro mental y un patrón de ondas cerebrales particular. Clobazam (Karidium) se usa como un tratamiento anticonvulsivo de benzodiazepina complementario (adjunto) con otros medicamentos para las convulsiones en el tratamiento del síndrome de Lennox-Gastaut.

    Efectos secundarios comunes de las benzodiacepinas

    La somnolencia, el sopor o los mareos son los efectos secundarios más comunes de esta clase de medicamentos. Conducir u operar maquinaria o realizar otras tareas riesgosas puede ser peligroso bajo los efectos de estos medicamentos. Beber alcohol en combinación con benzodiacepinas puede aumentar estos efectos.

    Los comportamientos inusuales del sueño y la amnesia anterógrada pueden ocurrir con las benzodiacepinas tradicionales.

    La amnesia anterógrada es la pérdida de la capacidad de crear nuevos recuerdos, lo que conduce a una incapacidad parcial o total para recordar el pasado reciente. Se sabe que varias benzodiacepinas tienen este poderoso efecto amnésico; triazolam (Halcion) es notorio.

    La somnolencia al día siguiente y el «efecto de la resaca» son un problema con las benzodiacepinas que tienen una duración prolongada, por ejemplo, con diazepam o flurazepam. Los efectos secundarios de los sedantes pueden prolongarse al día siguiente y afectar la conducción y otras actividades diarias; este es un riesgo particularmente preocupante en los ancianos.

    La investigación más reciente se centra en los posibles efectos adversos sobre la cognición (capacidad de pensamiento y razonamiento) en pacientes que usan benzodiacepinas durante largos períodos de tiempo. En algunos pacientes, se han notificado alergias graves como anafilaxia y angioedema con las benzodiacepinas.

    En general, las benzodiacepinas deben usarse a corto plazo, ya que pueden provocar tolerancia, dependencia (adicción) y abuso .

    • Las benzodiacepinas potentes con vidas medias de eliminación más cortas (triazolam, alprazolam, lorazepam) pueden ser las más propensas a causar problemas de tolerancia y dependencia.
    • Las reacciones de abstinencia también pueden ocurrir si el medicamento se suspende repentinamente, especialmente aquellos que son de acción más corta.
    • La interrupción repentina también puede provocar insomnio de rebote, lo que dificulta el sueño y conduce al uso continuo y a dosis más altas de benzodiacepinas.
    • La suspensión de una benzodiazepina debe realizarse gradualmente bajo la dirección de un médico.

    Las benzodiacepinas intravenosas (IV) pueden asociarse con paro cardíaco y / o respiratorio si se administran con demasiada rapidez. Otras reacciones debidas a la administración intravenosa pueden incluir:

    • hipotensión (presión arterial baja)
    • arritmias cardíacas (frecuencia cardíaca anormal)
    • ritmo cardíaco lento
    • apnea (interrupción temporal de la respiración, especialmente durante el sueño)
    • depresión respiratoria (respiración lenta)
    • náuseas vómitos
    • visión borrosa o visión doble
    • erupción cutanea
    • reacciones en el lugar de la inyección

    Uso en ancianos

    Algunas benzodiacepinas (diazepam, clordiazepóxido) tienen metabolitos activos que permanecen en el sistema durante un período prolongado (acción prolongada), y esto puede ser problemático para los pacientes, especialmente los pacientes de edad avanzada. Los pacientes de edad avanzada pueden tener insuficiencia hepática y problemas para eliminar los medicamentos de su sistema. Los efectos secundarios, como mareos, confusión o inestabilidad, pueden persistir en los ancianos a los que se les prescriben benzodiacepinas de acción prolongada.

    En los ancianos, se deben evitar las benzodiacepinas y los agentes no benzodiazepínicos, según lo recomendado por los Criterios de Beers, una guía desarrollada por opinión de expertos que aborda el uso seguro de medicamentos en los ancianos.

    • Los adultos mayores tienen una mayor sensibilidad y un metabolismo reducido de esta clase de fármacos.
    • Los agentes no benzodiacepínicos como eszopiclona, ​​zaleplon y zolpidem (los «fármacos Z«) tienen efectos adversos similares a los de las benzodiacepinas en adultos mayores, como delirio, caídas y fracturas, pero producen una mejora mínima en los patrones de sueño.
    • Estos medicamentos pueden aumentar las visitas a la sala de emergencias, las hospitalizaciones, los accidentes automovilísticos y su uso debe evitarse en pacientes mayores, también según los criterios de Beers.

    Si existe una necesidad documentada, las dosis bajas y los medicamentos con una duración más corta (vida media) ayudarán a minimizar los efectos secundarios como mareos, debilidad y caídas que pueden provocar fracturas de cadera. Bajo el cuidado de un médico, pueden existir usos apropiados para las benzodiacepinas en los ancianos, como para los trastornos convulsivos, ciertos trastornos del sueño, abstinencia de benzodiacepinas o alcohol, ansiedad severa, procedimientos de anestesia y cuidados al final de la vida.

    Interacciones farmacológicas con benzodiacepinas

    Importante : muchas interacciones medicamentosas pueden ocurrir con las benzodiacepinas; por lo tanto, una prueba de interacción de medicamentos realizada por los profesionales de la salud es un paso importante cada vez que se agrega o se suspende un nuevo medicamento en cualquier régimen de tratamiento.

    Las BZDs tradicionales se pueden asociar con sobredosis y consecuencias fatales cuando se combinan con alcohol, opioides, otros sedantes o drogas ilícitas. Si bien es raro que una sobredosis de benzodiacepinas por sí sola sea fatal, cuando se combina con otros medicamentos que deprimen el sistema nervioso central, el riesgo aumenta drásticamente.

    Ejemplos de otros medicamentos que pueden ser aditivos para la depresión del sistema nervioso central si se combinan con benzodiacepinas incluyen:

    • fenotiazinas
    • opioides
    • barbitúricos
    • inhibidores de la monoaminooxidasa (MAO)
    • antidepresivos
    • alcohol
    • drogas ilícitas como la heroína (un opiáceo)

    El uso concomitante de benzodiacepinas y opioides puede resultar en sedación profunda, depresión respiratoria, coma y muerte.

    Muchas BZDs tradicionales se descomponen en el hígado y, cuando se combinan con medicamentos que bloquean esta acción, los niveles en sangre pueden aumentar y provocar efectos secundarios. Es menos probable que el lorazepam, el oxazepam y el temazepam tengan este riesgo debido a la menor cantidad de interacciones de las enzimas hepáticas.

    Sin embargo, existen muchas otras interacciones potenciales, por lo que se necesita una prueba de interacción de medicamentos con su farmacéutico o médico. Los pacientes no deben dejar de usar ningún medicamento, incluidas las benzodiacepinas, sin antes comunicarse con su médico. La interrupción brusca de las benzodiacepinas puede provocar síntomas graves de abstinencia.

    Interacciones de hierbas y pomelo

    Los suplementos de hierbas y la toronja pueden tener interacciones significativas con ciertas benzodiacepinas. Ejemplos de algunas de las interacciones más comunes incluyen:

    • Kava : no se recomienda el uso combinado de kava y benzodiacepinas. Un informe de caso sugiere que la kava puede aumentar los efectos adversos de las benzodiacepinas en el sistema nervioso central. En el informe, un hombre de 54 años tratado con alprazolam se volvió semicomatoso con letargo y desorientación después de automedicarse con kava durante 3 días. Se desconoce el mecanismo exacto de interacción, pero se sospecha un efecto aditivo o sinérgico sobre el SNC. Se debe advertir a los pacientes que toman benzodiacepinas que consulten a su médico antes de usar cualquier medicamento alternativo.
    • Hierba de San Juan : el uso combinado de la hierba de San Juan con benzodiacepinas puede aumentar los efectos secundarios como mareos, somnolencia, trastornos del pensamiento y dificultad para concentrarse. Debe evitar o limitar el consumo de alcohol durante el tratamiento con estos medicamentos. Evite conducir u operar maquinaria peligrosa hasta que sepa cómo le afectan los medicamentos. Es importante que informe a su médico sobre todos los demás medicamentos que usa, incluidas las vitaminas y las hierbas.
    • Toronja y jugo de toronja : La toronja y el jugo de toronja pueden interactuar con ciertas benzodiacepinas como midazolam , triazolam y alprazolam . Los niveles sanguíneos de estos medicamentos pueden aumentar si se toman después de beber jugo de toronja y provocar efectos secundarios potencialmente peligrosos. El mecanismo propuesto es la inhibición de la enzima CYP450 3A4. Discute el uso de productos de toronja con tu doctor. No aumente ni disminuya la cantidad de productos de toronja en su dieta sin antes hablar con su médico. El jugo de naranja no parece interactuar con las benzodiacepinas.

    Muchas BZDs se descomponen en el hígado y pueden interactuar con medicamentos que también actúan en el hígado. Por ejemplo, los inhibidores de 3A4 o los inhibidores de CYP2C19 pueden provocar interacciones con benzodiacepinas. Algunas benzodiacepinas como alprazolam, clordiazepóxido, clonazepam y diazepam son sustratos completos o parciales de CYP3A4 o CYP2C19, lo que significa que son metabolizados (degradados) hasta cierto punto por una o ambas de estas enzimas hepáticas.

    • Si las BZDs que son sustratos de CYP3A4 o CYP2C19 se utilizan con otro fármaco que inhibe (bloquea) estas enzimas, los niveles del fármaco de la benzodiazepina pueden aumentar debido a la disminución del metabolismo y la excreción. Los niveles altos de fármaco significan un mayor riesgo de efectos secundarios.
    • O estos tipos de medicamentos deben evitarse con ciertas benzodiacepinas o las benzodiacepinas deben administrarse en dosis más pequeñas; consulte con su médico o farmacéutico.

    Algunos ejemplos de medicamentos que se consideran inhibidores de CYP3A4 incluyen:

    Algunos ejemplos de medicamentos que se consideran inhibidores de CYP2C19 incluyen:

    Uso de BZDs durante el embarazo y la lactancia

    Embarazo

    En general, las benzodiacepinas NO deben usarse durante el embarazo.

    La FDA está eliminando gradualmente los riesgos de la categoría de embarazo y, en su lugar, incluye un resumen de riesgo, una discusión de los datos que respaldan ese resumen e información relevante para ayudar a los proveedores de atención médica a tomar decisiones de prescripción y asesorar a las mujeres sobre el uso de medicamentos durante el embarazo.

    Las benzodiacepinas estaban previamente en la Categoría D de Embarazo de la FDA , lo que significa una evidencia positiva de riesgo fetal humano basada en datos de reacciones adversas de la experiencia de investigación o comercialización o estudios en humanos, pero los beneficios potenciales pueden justificar el uso del medicamento en mujeres embarazadas a pesar de los riesgos potenciales. Bajo la dirección de un médico, se pueden administrar determinadas benzodiacepinas en situaciones muy graves y potencialmente mortales, como el estado epiléptico.

    Lactancia materna

    Las mujeres que están amamantando a sus bebés no deben usar benzodiacepinas a menos que se lo indique su médico. Las benzodiacepinas pueden acumularse en la leche materna y en los lactantes. Algunas benzodiacepinas pueden ser una terapia apropiada en mujeres que están amamantando , pero solo bajo la dirección de un médico.

    Uso de flumazenil como antídoto de benzodiacepinas

    El flumazenil se usa para revertir el efecto sedante de una benzodiazepina cuando se usa para un procedimiento médico y para el tratamiento de una sobredosis de benzodiazepina. Flumazenil bloquea el efecto central de las benzodiacepinas mediante la interacción competitiva en el sitio del receptor de las benzodiacepinas.

    Un paciente que experimente una sobredosis de benzodiacepinas puede presentar los siguientes signos y síntomas:

    • Mareo
    • Incapacidad para hablar o responder
    • Confusión
    • Somnolencia
    • Visión borrosa o nistagmo
    • Agitación
    • Debilidad
    • Presión arterial baja
    • Depresión respiratoria
    • Alucinaciones
    • Coma

    El uso de flumazenil en sobredosis de benzodiacepinas es controvertido y los riesgos pueden superar los posible beneficio.

    • El flumazenil puede ser eficaz para revertir la sedación que ocurre en una sobredosis de benzodiacepinas, pero sus efectos sobre la reversión de la respiración deprimida son menos predecibles.
    • Debido a su corta vida media, pueden reaparecer la sedación y la depresión respiratoria.
    • El paciente debe ser observado clínicamente, con equipo de reanimación preparado para detectar la posible recurrencia de la sedación o la depresión respiratoria durante al menos 2 horas después de la administración de flumazenil o hasta que el paciente esté estable.

    Las BZDs, en los casos de sobredosis, a menudo se ingieren conjuntamente con otras sustancias, como los opioides. Además, en pacientes que son tolerantes o dependientes a los efectos de las benzodiacepinas, el uso de flumazenil puede precipitar síntomas graves de abstinencia de benzodiacepinas y convulsiones; por tanto, su uso está contraindicado en estos pacientes.

    Abstinencia de benzodiacepinas

    La dependencia física de las benzodiacepinas puede ocurrir después del uso prolongado de dosis terapéuticas, o incluso después de un período de tratamiento corto en algunos pacientes. En general, las benzodiacepinas deben suspenderse lentamente para minimizar síntomas como:

    • Alteraciones del sueño e insomnio de rebote
    • Inquietud
    • Irritabilidad
    • Ansiedad elevada
    • Debilidad
    • Visión borrosa
    • Ataques de pánico
    • Temblores
    • Sudoración / rubor
    • Náuseas y vómitos
    • Cefalea
    • Convulsiones
    • Psicosis
    • Alucinaciones

    Los fármacos de acción más corta producen una reacción de abstinencia breve y más intensa que generalmente comienza dentro de las 24 horas posteriores a la interrupción. Las BZDs de acción prolongada tienen un desarrollo más lento de los síntomas de abstinencia que generalmente comienzan varios días después de la interrupción, pero alcanzan su punto máximo alrededor de los 7 días.

    El tiempo necesario para completar una abstinencia de benzodiacepinas depende de las características individuales del paciente, el tipo de benzodiazepina, la capacidad para manejar el estrés relacionado con la abstinencia y la razón original para el uso de benzodiacepinas. El tiempo necesario para reducir gradualmente una benzodiazepina generalmente varía de 4 semanas a 6 meses, pero puede exceder de un año en algunas circunstancias.

    La abstinencia rápida puede provocar un síndrome de síntomas graves en muchos pacientes.

    • Se puede lograr una disminución gradual de las benzodiacepinas reduciendo la dosis a no más de un cuarto de la dosis diaria por semana, con un tiempo mínimo de disminución gradual de 4 semanas.
    • La abstinencia también se puede controlar transfiriendo al paciente a una dosis equivalente de diazepam o clordiazepóxido, ya que estas benzodiacepinas tienen vidas medias prolongadas y metabolitos activos de acción prolongada, lo que permite un proceso de abstinencia más suave.
    • En todo momento, las benzodiacepinas deben suspenderse bajo el cuidado de un médico.

    Benzodiacepinas utilizadas fuera de EE.UU.

    Hay benzodiacepinas disponibles a nivel internacional que no están aprobadas para su uso en EE. UU. Cada genérico puede tener varias marcas asociadas con el producto, y las marcas pueden variar entre países. Las benzodiacepinas disponibles internacionalmente tienen usos similares a los aprobados en los EE. UU., Como para la ansiedad, para dormir o sedación, uso para premedicación quirúrgica, para convulsiones y ataques de pánico.

    Las benzodiacepinas internacionales incluyen:

    El Rohipnol (flunitrazepam) es una benzodiazepina de acción intermedia con propiedades generales similares a las del Valium (diazepam). No está disponible legalmente en EE. UU., Aunque se puede encontrar legalmente en otros países donde se usa para el tratamiento del insomnio y como preanestésico. El rohipnol se utiliza de forma ilegal para atenuar la depresión provocada por el abuso de estimulantes, como la cocaína y la metanfetamina, y en casos de agresión sexual donde se induce la pérdida de memoria en la víctima. A menudo se la conoce como la droga de «violación en una cita».

    Benzodiacepinas y fraude en línea

    Las farmacias online en Internet, en EE.UU, son cada vez más un peligro para los pacientes y su salud. Los medicamentos fraudulentos y falsificados a menudo se comercializan y venden en línea a consumidores desprevenidos. Hay que tener cuidado con las compras en farmacias en línea; en general y de ser posible comprar los medicamentos en las farmacias locales.

    Fuente: https://www.drugs.com/article/benzodiazepines.html

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    Encefalopatía Traumática Crónica en Atletas Jóvenes: Alerta sobre los Riesgos de los Deportes de Contacto

    Los deportes de contacto han ganado popularidad entre los jóvenes, pero también han despertado preocupación médica por los efectos de los impactos repetitivos en la cabeza. Un nuevo estudio de la Universidad de Boston, publicado en JAMA Neurology, analiza los hallazgos neuropatológicos y clínicos en 152 atletas fallecidos menores de 30 años, revelando que un número significativo presentaba signos de encefalopatía traumática crónica (CTE), una enfermedad cerebral degenerativa asociada al trauma repetitivo.

    ¿Qué es la Encefalopatía Traumática Crónica (CTE)?

    La CTE es una enfermedad neurodegenerativa progresiva asociada a la acumulación anormal de proteína tau en el cerebro, provocada por impactos repetitivos en la cabeza (RHI, por sus siglas en inglés). Aunque se ha documentado principalmente en jugadores profesionales de fútbol americano, también afecta a deportistas jóvenes y amateurs.

    Hallazgos Principales del Estudio

    • De los 152 atletas jóvenes fallecidos, el 41,4 % (63 casos) fueron diagnosticados con CTE.
    • En el 95 % de los casos, se trató de CTE leve (estadios I y II).
    • Los hallazgos anatómicos frecuentes incluyeron:
      • Agrandamiento ventricular
      • Cavum septum pellucidum (espacio anómalo entre los hemisferios cerebrales)
      • Muescas talámicas
      • Presencia de macrófagos con pigmento en la sustancia blanca frontal

    Perfil de los Atletas Afectados

    • La edad promedio al morir fue de 23 años, y el 93 % eran hombres.
    • La mayoría practicaba deportes de contacto a nivel amateur: fútbol americano, hockey sobre hielo, rugby, lucha libre y fútbol.
    • Se observó una mayor duración de carrera deportiva en aquellos que desarrollaron CTE.
    • Una mujer con CTE jugaba fútbol universitario.

    Síntomas y Causas de Muerte

    Los síntomas más frecuentes en estos jóvenes incluían:

    • Trastornos cognitivos
    • Alteraciones del estado de ánimo
    • Conductas impulsivas y desregulación emocional

    La causa más común de muerte fue el suicidio, seguido por sobredosis no intencionales, sin diferencias significativas en función de la presencia de CTE.

    Relevancia Clínica

    Los resultados subrayan la presencia de daño cerebral temprano en jóvenes deportistas expuestos a impactos repetitivos, incluso en ausencia de diagnóstico formal de CTE. La sintomatología sugiere causas multifactoriales, lo que demanda mayor investigación.

    ¿Qué Implican Estos Hallazgos?

    Este estudio representa el mayor análisis hasta la fecha de atletas jóvenes fallecidos por causas asociadas o no al deporte. Su importancia radica en:

    • Revelar que el riesgo cerebral existe incluso a nivel amateur
    • Detectar daños estructurales y clínicos desde edades muy tempranas
    • Impulsar la prevención, educación y monitoreo médico en deportes juveniles

    Conclusión

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    Patologías que pueden cursar con Lumbalgias

      1- Lesiones por esfuerzo– Esguince de pequeños articuladores. – Rotura tendinosa muscular. – Discopatía – Hernia discal
      2- Fracturas y luxaciones– Del cuerpo vertebral – De la lámina – Del pedículo – De la apófisis articular
      3 – Lesiones congénitas– Espína bífida – Vértebra de transición – Espondilólisis y olistesis – Estenosis del conducto raquídeo       lumbar
    4 – Lesiones del desarrollo– Escoliosis – Espondilolistesis
      5 – Lesiones inflamatorias--Artritis lumbar y lumbosacra -Espondilitis reumáticas seronegativas -Bursitis (isquion, trocánter mayor)
      6 – Lesiones degenerativas –– Espondilartrosis (artrosis de pequeñas articulaciones) – Espondilolitesis degenerativas – Artrosis de cadera
      7 – Lesiones infecciosas –– Osteomielitis – Tuberculosis – Brucelosis – Espondilitis típica – Espondilitis sifilítica
      8 – Lesiones tumorales –– Tumores intradurales – Tumores esxtradurales – Metástasis – Osteoma osteoides – Tumores pelvianos – Tumores retroperitoneales
      9 – Lesiones vasculares –– Endarteritis obliterante – Flebotrombosis y tromboflebitis – Hemiplejía – Síndrome de Leriche
    10. Enfermedades neurológicas– Tabes – Polineuritis Alcohólica diabética – Sirigomielia – Esclerosis múltiple
    11 – Lesiones metabólicas –– Neuropatía diabética – Gota

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    La brecha en la salud: ¿Cómo varía la atención médica entre ricos y pobres en Argentina?

    En Argentina, la salud no es un terreno de igualdad. Las diferencias socioeconómicas afectan profundamente el acceso a servicios médicos, los tratamientos disponibles y, en última instancia, la expectativa de vida. Este artículo analiza cómo las desigualdades estructurales impactan la calidad y la duración de vida de los ciudadanos argentinos.


    1. Contexto del sistema de salud argentino

    El sistema de salud en Argentina está compuesto por tres grandes sectores: el público, el privado y las obras sociales. Si bien el sector público cubre a más del 50% de la población, su infraestructura y recursos son limitados, especialmente en comparación con las opciones que ofrece el sistema privado o algunas obras sociales de alto costo. Los sectores más vulnerables dependen del sistema público, donde enfrentan listas de espera prolongadas y falta de acceso a tratamientos innovadores.

    Por otro lado, quienes cuentan con ingresos elevados o empleos formales acceden a la medicina prepaga o a obras sociales con mayores prestaciones, lo que garantiza rapidez y tecnologías avanzadas.


    2. Diferencias en los tratamientos médicos

    Un ejemplo claro de las desigualdades se observa en enfermedades críticas como el cáncer. Mientras que un paciente del sistema privado puede acceder a medicamentos de última generación y radioterapias de precisión, quienes dependen del sistema público suelen enfrentarse a demoras para obtener diagnósticos tempranos y tratamientos adecuados. En enfermedades crónicas como la diabetes o las afecciones cardiovasculares, las diferencias también son evidentes: el acceso a controles regulares, dispositivos médicos avanzados y medicamentos puede ser considerablemente más limitado para los sectores de bajos ingresos.


    3. Impacto en la expectativa de vida y mortalidad

    La expectativa de vida promedio en Argentina alcanzó su pico en 2019 con 77,28 años, pero este promedio oculta desigualdades importantes. Los sectores socioeconómicos altos tienden a vivir más, gracias a mejores condiciones laborales, alimentarias y de acceso a la salud. En contraste, las regiones con menor desarrollo, como el noreste y el noroeste del país, presentan menores indicadores de esperanza de vida debido a factores como la pobreza, menor acceso a servicios de salud de calidad y altos niveles de enfermedades evitables.

    La brecha en mortalidad infantil también es significativa: en algunas provincias del norte del país, como Chaco y Formosa, la mortalidad infantil es más del doble que en la Ciudad de Buenos Aires.


    4. Factores estructurales que amplían la brecha

    Las desigualdades socioeconómicas también se reflejan en determinantes sociales de la salud, como la educación, la nutrición y las condiciones de vivienda. Las familias de bajos ingresos suelen vivir en entornos con mayor exposición a contaminantes y menos acceso a agua potable y saneamiento, factores que incrementan la incidencia de enfermedades.

    Además, la falta de educación sanitaria dificulta la prevención y el manejo temprano de patologías, agravando las inequidades.


    5. Propuestas para cerrar la brecha

    Es fundamental implementar políticas públicas que reduzcan estas desigualdades, como:

    • Aumentar la inversión en el sistema de salud público, priorizando las regiones más postergadas.
    • Garantizar el acceso universal a medicamentos esenciales y tratamientos innovadores.
    • Fomentar programas de educación sanitaria y prevención en comunidades vulnerables.
    • Desarrollar infraestructura sanitaria en zonas rurales y de bajos ingresos.

    Conclusión

    La salud en Argentina es un espejo de las desigualdades socioeconómicas del país. Las diferencias en acceso a tratamientos médicos, sobrevida y mortalidad son evidentes entre ricos y pobres, lo que subraya la necesidad urgente de políticas equitativas que cierren esta brecha y garanticen que todos los ciudadanos tengan derecho a una vida plena y saludable.

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    Consumo de marihuana (análisis basado en evidencias)

    Este artículo es un repaso de los efectos adversos sobre la salud que produce el consumo de marihuana. Los adolescentes son el grupo etario con mayor probabilidad de sufrir consecuencias perjudiciales debido a que su cerebro aún está en desarrollo.

    Autores: Nora D. Volkow, M.D., Ruben D. Baler, Ph.D., Wilson M. Compton, M.D., and Susan R.B. Weiss, Ph.D. Fuente: The New England Journal of Medicinehttps://www.nejm.org/doi/abs/10.1056/NEJMra1402309

    Introducción:

    El panorama acerca de la legalización de la marihuana, en el mundo, para fines médicos y recreativos está cambiando rápidamente y por ello es probable que los pacientes pregunten acerca de sus efectos adversos y beneficiosos sobre la salud.

    El concepto popular parece ser que la marihuana es un placer inocuo, y el acceso a ella no se debe reglamentar ni considerar ilegal. En la actualidad, la marihuana es la droga “ilegal” más usada en los EEUU, donde alrededor del 12% de las personas de 12 años o más refieren su consumo durante el año anterior con altas cifras entre los jóvenes.

    La vía de administración más frecuente es por inhalación. Las hojas y las flores trituradas de la planta Cannabis sativa se fuman (junto con los tallos y las semillas) en cigarrillos, cigarros, pipas, pipas de agua o enrolladas en la envoltura de un cigarro de tabaco (“blunts”).

    El hashish es un producto creado a partir de la resina de las flores de marihuana y en general se fuma (solo o mezclado con tabaco) pero se puede consumir por vía oral. La marihuana también se puede usar para preparar té, y su extracto a base de aceite se puede mezclar con productos alimenticios.

    El uso habitual de marihuana durante la adolescencia es especialmente preocupante porque en este grupo etario se asocia con mayor probabilidad de consecuencias perjudiciales (véase tabla). Numerosos estudios informaron sobre sus efectos adversos, aunque otros los niegan y la cuestión sobre los daños provocados por la marihuana es un tema de debates acalorados. En este artículo se repasa la información científica actual relacionada con los efectos adversos para la salud del uso recreativo de la marihuana.

    Tabla. Efectos adversos del consumo durante poco tiempo, prolongado o intenso de marihuana Efectos del consumo durante poco tiempo
    °- Disminución de la memoria a corto plazo- dificulta el aprendizaje y la retención de información.
    °- Alteración de la coordinación motora- interfiere con la conducción de vehículos y aumenta el riesgo de lesiones
    °- Alteración del juicio- aumenta el riesgo de conductas sexuales que facilitan la transmisión de enfermedades de transmisión sexual.
    °- En dosis altas, paranoia y psicosis

     Efectos del consumo prolongado o intenso Adicción (en alrededor del 9% de los consumidores, 17% de los que comienzan en la adolescencia y 25 – 50% de los que consumen diariamente* Alteración del desarrollo cerebral* Mal desempeño escolar, mayor probabilidad de deserción escolar* Disminución cognitiva con cociente intelectual más bajo entre los consumidores frecuentes durante la adolescencia* Disminución de la satisfacción vital y los logros (determinada sobre la base de mediciones subjetivas y objetivas y en relación con las mismas mediciones en la población general)* Síntomas de bronquitis crónica Mayor riesgo de trastornos psicóticos crónicos (entre ellos esquizofrenia) en personas con predisposición a ellos. *El efecto se asocia fuertemente con el consumo inicial de marihuana en la adolescencia temprana.

    Efectos adversos del consumo de marihuana o cannabis

    EFECTOS ADVERSOS

    Riesgo de adicción

    La evidencia indica claramente que el empleo prolongado de marihuana puede generar adicción. Incluso aproximadamente el 9% de aquéllos que experimentan con marihuana se volverán adictos (según los criterios para dependencia del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 4a edición [DSM-IV]). La cifra aumenta a 1 en 6 entre los que comienzan a usar marihuana en la adolescencia y al 25 – 50% entre los que fuman marihuana diariamente. También se reconoce el síndrome de abstinencia de cannabis (irritabilidad, dificultades del sueño, disforia, ansia de consumir y ansiedad).

    El empleo de marihuana en los adolescentes es especialmente problemático. Su mayor vulnerabilidad a efectos adversos alejados, probablemente se relaciona con el hecho de que el cerebro, incluido el sistema endocanabinoide, está en desarrollo activo durante la adolescencia.

    El empleo precoz y regular de marihuana es un factor pronóstico de mayor riesgo de adicción, que a su vez indica mayor riesgo de empleo de otras drogas ilegales. Las personas que comienzan a consumir marihuana en la adolescencia son de 2 a 4 veces más proclives que las que comienzan en la edad adulta a sufrir síntomas de dependencia de cannabis dentro de los 2 años de comenzar a consumir.

    Efectos sobre el desarrollo cerebral

    El cerebro continúa en desarrollo activo, orientado por la experiencia, desde el período prenatal hasta aproximadamente los 21 años. Durante este período de desarrollo es intrínsecamente más vulnerable que el cerebro maduro a los efectos adversos alejados de las agresiones ambientales, como la exposición al tetrahidrocannabinol (THC), el principal ingrediente activo de la marihuana.

    Esta opinión recibió considerable apoyo de estudios en animales, que mostraron que la exposición prenatal o adolescente al THC puede recalibrar la sensibilidad al sistema de recompensa a otras drogas y que la exposición prenatal interfiere con las dinámicas citoesqueléticas, que son esenciales para establecer conexiones axónicas entre las neuronas.

    En relación con controles no expuestos, adultos que fumaron regularmente marihuana durante su adolescencia tienen deterioro de la conectividad neuronal (menos fibras) en zonas específicas del cerebro, como el precúneo, que participa en funciones que exigen un alto grado de integración (e.g., vigilia y consciencia de sí mismo) y la fimbria, zona del hipocampo importante para el aprendizaje y la memoria.

    También se informó disminución de la conectividad funcional en las redes prefrontales responsables de la función ejecutiva (incluido el control inhibitorio) y las redes subcorticales, que procesan hábitos y rutinas. Asimismo, estudios por imágenes en usuarios de cannabis revelaron disminución de la actividad en las regiones prefrontales y volúmenes reducidos en el hipocampo.

    Así, ciertas regiones cerebrales pueden ser más vulnerables que otras a los efectos a largo plazo de la marihuana. Un estudio mostró que el descenso selectivo de los receptores de cannabinoide-1 (CB1) en varias regiones cerebrales corticales en los fumadores crónicos de marihuana se asociaba con años de fumar cannabis y era reversible tras 4 semanas de abstinencia.

    El efecto negativo del consumo de marihuana sobre la conectividad funcional cerebral es especialmente notable si el consumo comienza en la adolescencia o en la adultez temprana. Esto contribuiría a explicar la asociación entre el consumo frecuente de marihuana desde la adolescencia y la disminución significativa del cociente intelectual. Las alteraciones de la conectividad cerebral asociadas con la exposición a la marihuana en la adolescencia coinciden con datos que indican que el sistema canabinoide es importante para la formación de sinapsis durante el desarrollo cerebral.

    Posible importancia como droga de entrada

    Datos epidemiológicos y preclínicos sugieren que el consumo de marihuana en la adolescencia podría influir sobre numerosas conductas adictivas en la adultez. En roedores expuestos a cannabinoides durante su adolescencia, disminuye la reactividad de las neuronas dopaminérgicas que regulan las regiones de recompensa del cerebro.

    Si la consecuencia de la exposición temprana a la marihuana es la disminución de la reactividad en las regiones cerebrales de recompensa, este efecto podría contribuir a explicar la mayor susceptibilidad al abuso de drogas y la adicción a varias drogas más adelante, lo que se comunicó en la mayoría de los estudios epidemiológicos.

    Otra explicación es que es más probable que las personas que son más susceptibles a consumir drogas comiencen con marihuana debido a su accesibilidad y que sus interacciones sociales ulteriores con otros usuarios de drogas aumenten la probabilidad de que prueben otras drogas.

    Relación con las enfermedades mentales

    El consumo regular de marihuana se asocia con mayor riesgo de ansiedad y depresión, sin que se haya establecido causalidad. La marihuana también se asocia con psicosis (entre otras, la esquizofrenia), especialmente en personas con vulnerabilidad genética previa y agrava el curso de la enfermedad en pacientes con esquizofrenia.

    Cuanto mayores sean el consumo y la potencia de la droga y más precoz la exposición, más se afectará la trayectoria de la enfermedad (e.g., adelantando el primer episodio psicótico en 2 a 6 años).

    Sin embargo, es difícil establecer la causalidad en estos tipos de estudios, por lo que no se puede atribuir fiablemente el mayor riesgo de enfermedad mental al consumo de marihuana.

    Efecto sobre el desempeño escolar y los logros en la vida

    En un relevamiento de 2013 estudiantes secundarios en los EEUU, el 6,5% perteneciente a los últimos años comunicaron el consumo diario o casi diario de marihuana. Puesto que el empleo de marihuana disminuye las funciones cognitivas esenciales, no sólo durante la intoxicación aguda sino durante los días posteriores, muchos estudiantes podrían estar funcionando a un nivel cognitivo inferior a su capacidad natural. Aunque los efectos agudos pueden disminuir después que el THC se elimina del cerebro, cabe esperar graves riesgos para la salud con el consumo prolongado o intenso.

    La evidencia sugiere que este consumo produce deficiencias cognitivas medibles y duraderas, especialmente cuando comienza desde la adolescencia temprana. Además, las dificultades de aprendizaje, incluso durante períodos breves o esporádicos (un efecto secundario de la intoxicación aguda), interferirá con la capacidad ulterior de lograr objetivos educativos cada vez más exigentes, dato que también puede explicar la asociación entre el consumo regular de marihuana y las bajas notas.

    Es probable que la relación entre el consumo de cannabis en la juventud y el daño psicosocial sea multifacética, lo que explicaría las contradicciones entre los estudios. Por ejemplo, algunos estudios sugieren que las deficiencias alejadas pueden ser reversibles y son sutiles y no incapacitantes una vez que cesa el uso. Otros estudios muestran que el empleo prolongado e intenso de marihuana produce alteraciones de la memoria y la atención que persisten y se agravan a medida que aumentan los años de consumo y también cuando el hábito comienza en la adolescencia. El consumo intenso de marihuana se vinculó con menores ingresos, mayor necesidad de asistencia socioeconómica, desempleo, conductas delictivas y menor satisfacción vital.

    Riesgo de accidentes con vehículos de motor

    La marihuana es la droga ilegal involucrada con mayor frecuencia en conexión con trastornos para conducir vehículos y accidentes que pueden ser mortales. Hay relación entre la concentración sanguínea de THC y la eficacia para conducir en estudios controlados de simulación de conducción vehicular, que son un buen factor pronóstico de la capacidad para conducir en el mundo real.

    El consumo reciente de marihuana y las cifras de THC en sangre de 2 – 5 ng por mililitro se asocian con considerable alteración de la habilidad para conducir. Según un metanálisis, el riesgo de accidente se duplica cuando una persona maneja enseguida después de consumir marihuana.

    En un análisis de culpabilidad en accidentes, las personas positivas para THC (nivel mínimo de detección, 1 ng por mililitro) y sobre todo los que tenían cifras mayores, fueron de 3 a 7 veces más proclives a ser responsables de un accidente vehicular que aquéllos que no habían consumido drogas o alcohol antes de conducir. El riesgo asociado con el consumo de alcohol además de marihuana parece ser mayor que el asociado con el consumo de cada droga sola.

    Riesgo de cáncer y otros efectos sobre la salud

    Los efectos de fumar marihuana durante mucho tiempo sobre el riesgo de cáncer de pulmón no son claros. Por ejemplo, el consumo de marihuana durante el equivalente de 30 o más años-“porro” (siendo 1 año-porro de consumo igual a fumar 1 cigarrillo [porro] de marihuana por día durante un año) se asoció con mayor incidencia de cáncer de pulmón y varios tumores del aparato aerodigestivo superior; la asociación desapareció tras ajustar para posibles factores de confusión, como el tabaquismo. Aunque se puede descartar la posible asociación entre fumar marihuana y cáncer, la evidencia sugiere que el riesgo es menor con la marihuana que con el tabaco.

    Fumar marihuana también se asocia con inflamación de las vías respiratorias, aumento de su resistencia y distensión pulmonar, asociaciones compatibles con el hecho de que los fumadores de marihuana son más proclives a referir síntomas de bronquitis crónica que los no fumadores; sin embargo, el efecto alejado de bajos niveles de exposición a la marihuana no parece ser significativo. La competencia inmunitaria del sistema respiratorio en los fumadores de marihuana puede estar también afectada, como lo indican las cifras aumentadas de infecciones respiratorias y neumonía.

    El consumo de marihuana también se asoció con problemas vasculares que aumentan los riesgos de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y accidentes isquémicos transitorios durante la intoxicación con marihuana.

    Los efectos directos de los cannabinoides sobre diversos receptores blanco (i.e., receptores CB1 en las arterias) y los efectos indirectos sobre compuestos vasoactivos pueden contribuir a explicar los efectos perjudiciales de la marihuana sobre la resistencia vascular y la microcirculación coronaria.

    Limitaciones de la evidencia y lagunas del conocimiento

    La mayoría de los efectos a largo plazo de la marihuana que se resumen aquí se observaron entre consumidores de grandes cantidades o durante mucho tiempo, pero numerosos factores de confusión perjudican nuestra capacidad de establecer causalidad (incluido el empleo frecuente de marihuana junto con otras drogas). Estos factores también complican nuestra habilidad para evaluar el verdadero efecto de la exposición intrauterina a la marihuana.

    El contenido de THC o la potencia de la marihuana, detectados en muestras confiscadas, vienen en aumento desde el 3% en la década de 1980 hasta el 12% en 2012. Este aumento del contenido de THC hace pensar que las consecuencias del consumo de marihuana podrían ser peores ahora que en el pasado. Asimismo plantea interrogantes acerca de la importancia actual de los datos de estudios anteriores sobre los efectos del consumo de marihuana, especialmente los estudios que evaluaban los efectos alejados.

    También es necesario saber cómo aprovechar los posibles beneficios médicos de la marihuana sin exponer a los pacientes a sus riesgos intrínsecos. El acreditado informe del Institute of Medicine sobre marihuana y medicina reconoce la utilidad de fumar marihuana para estimular el apetito, especialmente en pacientes con SIDA y para combatir las náuseas y vómitos inducidos por la quimioterapia, así como el dolor intenso y algunas formas de espasticidad. El informe también señala alguna evidencia de la utilidad de la marihuana para disminuir la presión intraocular en el tratamiento del glaucoma. No obstante, subraya la importancia de centrar las investigaciones sobre el potencial terapéutico de los cannabinoides sintéticos o farmacéuticamente puros.

    Algunos médicos recetan marihuana para ciertos problemas médicos a pesar de la evidencia limitada de su utilidad. Esta práctica genera inquietud sobre el consumo prolongado por poblaciones vulnerables. Por ejemplo, hay cierta evidencia que sugiere que en pacientes con SIDA el consumo de marihuana puede empeorar las deficiencias cognitivas asociadas con el VIH. Asimismo son necesarias más investigaciones para conocer los efectos del empleo de marihuana para la disminución cognitiva relacionada con la edad en general y sobre la disminución de la memoria en especial.

    Es necesario investigar las maneras en que las políticas públicas sobre la marihuana afectan la salud pública. Los conocimientos sobre los efectos de las políticas sobre las fuerzas del mercado son bastante limitados, así como también nuestro conocimiento de las variables interrelacionadas de las percepciones sobre el consumo, los tipos de consumo y los resultados.

    Históricamente, ha habido una relación inversa entre el consumo de marihuana y la percepción de sus riesgos entre los adolescentes. Si presumimos que esta relación inversa es causal, ¿la mayor permisividad podría aumentar el número de jóvenes expuestos regularmente a cannabis?

    Entre los estudiantes secundarios de los últimos años, la frecuencia del consumo regular de marihuana ha aumentado continuamente en años recientes. También necesitamos información sobre los efectos de la exposición pasiva al humo del cannabis y los cannabinoides. Estudios en estados de los EEUU (e.g., Colorado, California y Washington) y en países (e.g., Uruguay, Portugal y los Países Bajos) donde las políticas sociales y legales están cambiando pueden proporcionar datos importantes para políticas a futuro.

    CONCLUSIONES

    El consumo de marihuana se asocia con efectos adversos considerables. (véase tabla). La marihuana, como otras drogas, puede producir adicción. Durante la intoxicación aguda, la marihuana puede interferir con la función cognitiva (e.g., memoria y percepción del tiempo) y la función motora (e.g., coordinación) y estos efectos pueden tener consecuencias perjudiciales (e.g., accidentes vehiculares).

    El consumo repetido de marihuana durante la adolescencia puede producir cambios duraderos de la función cerebral que ponen en peligro los logros educativos, profesionales y sociales. No obstante, los efectos de una droga (legal o ilegal) sobre la salud son determinados no sólo por sus propiedades farmacológicas, sino también por su disponibilidad y su aceptabilidad social.

    Al respecto, las drogas legales (alcohol y tabaco) ofrecen una perspectiva aleccionadora. Son responsables de la mayor carga de enfermedad asociada con drogas, no porque sean más peligrosas que las drogas ilegales, sino porque al ser legales permiten un consumo más extendido. A medida que las políticas se inclinan hacia la legalización de la marihuana, es razonable y probablemente prudente suponer que su consumo aumentará y por lo tanto aumentará también el número de personas que experimentarán consecuencias negativas para su salud.

    Consumo de marihuana (análisis basado en evidencias)

    Repaso de los efectos adversos sobre la salud que produce el consumo de marihuana. Los adolescentes son el grupo etario con mayor probabilidad de sufrir consecuencias perjudiciales debido a que su cerebro aún está en desarrollo.

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